La magia del cine LGTBI o cómo pasar del sexilio a la reivindicación de ser reconocida en su propia identidad
El cineasta asturiano Daniel Braga Alonso ha rodado el corto documental 'Aquí donde soy' donde se relatan las historias de vida queer de Nina Alonso, Rodrigo Agüeria y Gabriel Sánchez. La cinta forma parte de la sección oficial 'Miradas' del XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer que arrancó el pasado 9 de abril y se clausura este próximo domingo, día 19.
Sus tres protagonistas cuentan a cámara sus sentimientos y sensaciones que conforman un íntimo retrato de las experiencias y las identidades LGTBIQ+ en Asturias.
No es fácil abrise en canal expresando en voz alta cómo han vivido y sufrido y cómo afrontan su día a día en un pueblo y/o una ciudad pequeña con la vista puesta en el horizonte de una gran capital, pero ellos han superado con creces ese reto y han hablado abiertamente y sin tapujos de una experiencia vital que puede servir como ejemplo para otras personas que quieren reivindicar su propia identidad.
Tres historias de vida queer en Asturias
El cineasta asturiano apuesta por un estilo visual basado en el found footage y el videoarte y aúna imágenes de archivo familiar con entrevistas a personas queer de Asturias.
elDiario.es Asturias ha pedido al director asturiano que explique su visión de qué quería transmitir con 'Aquí donde soy' y esta ha sido su respuesta: “es un corto documental en el que se presentan tres historias de vida queer en el contexto de Asturias. Un contexto y unas vidas muy marcadas habitualmente por el tema del sexilio, es decir, la obligación o ese deseo de querer irse del pueblo o en general de la región por una cuestión de haber recibido cierta violencia, cierto rechazo o por querer encontrar otros espacios, generalmente las grandes ciudades, como pueden ser Madrid o Barcelona, donde parece que todo ocurre y hay más oferta de ocio, de contactos y de relaciones”.
La experiencia en primera persona
Con la ayuda de Abel Pazos, investigador en la Universidad de Oviedo que ha presentado su tesis en torno a esta idea de la ruralidad de queer, intenta transmitir a los espectadores tres experiencias bastante distintas entre sí.
En este corto se presentan en primera persona Nina Alonso y Rodrigo Agüeria, que nacieron y crecieron en un pueblo asturiano, y Gabriel Sánchez, que vive en la capital asturiana.
Los condicionantes
Daniel Braga busca cómo ese origen y esos espacios donde crecemos condicionan de alguna forma el desarrollo de la identidad y casi de la personalidad y de los proyectos vitales de las personas y en el caso concreto de las personas queer especialmente.
“Todo esto obviamente tiene esta base, casi que se nos da y se nos enseña a través de la cultura y de la idea de que todo ocurre en la ciudad. Pero obviamente también hay unas condiciones materiales y que afectan a estas vidas, como puede ser la falta de redes de transporte adecuadas, de servicios públicos y de acceso al mundo exterior”, comenta el cineasta asturiano.
Un corto desde la honestidad
Esta idea del sexilio está relacionada o puede ser causa o consecuencia, visto de otra manera, del despoblamiento rural que se registra en España y en particular en Asturias.
“Sea como sea, yo lo que intenté en el cortometraje era simplemente presentar vivencias y de una forma bastante honesta muy relacionadas con todo lo que puede tocar colateralmente al tema del sexilio. Las relaciones sociales, las relaciones amorosas también, la infancia y cómo nos hemos relacionado cuando somos pequeñas y con la familia”, describe.
La dualidad del anonimato
Daniel Braga también resalta esa dualidad entre el anonimato que proporciona una ciudad, donde también pueden registrarse casos de cierta soledad , y ese aislamiento que da el pueblo por las condiciones físicas y de los medios que se otorgan a las zonas rurales, pero también de alguna manera una soledad emocional y de no encontrarse porque simplemente no hay tanta cantidad de posibilidades o de personas.
El corto se estructura en tres capítulos que hablan de tres posibles causas de este exilio que serían el aislamiento, la violencia que pueden sufrir estas personas por el hecho de vivir en una zona un poco más apartada y la normatividad, es decir, la norma que enseña que la ciudad es donde ocurren las cosas y donde se supone que es la aspiración del lugar adonde hay que ir.
La introspección vital
“A partir de esta idea, yo intento recalcar que no es un discurso o un relato pesimista de ninguna manera. En la última parte del corto - prosigue Daniel Braga- aparece Rodrigo Agüeria y da una frase que me parece desde el principio la fundamental y la que iba a cerrar el corto que es la siguiente: 'habrá muchas historias, pero esta es la mía y este lugar a mí no me trae tranquilidad ni sensación de hogar, simplemente me vuelve a recordar que yo soy una persona disidente de alguna forma'”.
A partir de este análisis, Daniel Braga ve posibilidad de que las vidas queer en las zonas rurales en Asturias y en cualquier lugar del mundo pueden ser un lugar seguro y próspero para una persona del colectivo, pero todavía pesan todas estas condiciones y estas idealizaciones de lo que es la vida en la ciudad y el centralismo.
Crear redes de contacto y apoyo
“Lo que he intentado hacer de alguna forma, aparte de un cortometraje al que espero que se le vea el valor a nivel artístico, es visibilizar y contar las historias, estar orgullosos de nuestras vivencias tal y como fueron, apoyarnos y crear de alguna forma redes de contacto y de apoyo. Es lo que realmente nos salva de esa soledad y de esa sensación de que aquí no tenemos nada que hacer”, corrobora.
“Y más allá de eso, obviamente, oportunidades de estudios de trabajo culturales, espacios seguros y poder ser como somos, y en general para el colectivo no pedir ya la tolerancia, sino el respeto y que haya una posibilidad para nosotros y para nuestra vivencia”, resume el cineasta asturiano.
Nina Alonso
La primera protagonista que aparece contando su vivencia en este cortometraje es la asturiana Nina Alonso. Ella particularmente sí sintió esa necesidad de querer irse y salir del pueblo en el que creció y no haberlo podido hacer antes.
“Hablo un poco de la violencia que se da en estos espacios rurales y en ciudades un poco más grandes, que suele venir dada de cosas como la falta de comunidad y el aislamiento que personalmente me afectaban por lo dependiente que era yo de mis padres y del transporte público que se me pudiese proporcionar. Y por supuesto, los fallos que éste pudiese tener y que sigue teniendo”, cuenta Nina.
La independencia
Su situación personal ha cambiado desde que hizo el cortometraje hasta la actualidad, como ella misma explica.
“Sí que es verdad que desde hace un año que se me entrevistó, yo he podido independizarme y ahora vivo en Gijón. Entonces, problemas como el aislamiento o lo del transporte público de lo que hablaba ya no se dan. Y otros, como la violencia de la que hablaba en espacios nocturnos, al salir de fiesta con las amigas, persisten o incluso están más marcados por el propio hecho de vivir aquí”, reconoce.
Llegar a hacer cine
Sin embargo, admite que los problemas más estructurales, de desabastecimiento y de falta de una industria cinematográfica que le pueda mantener para desarrollarse tanto en el aspecto laboral como en el personal, siguen fallando, ya que su deseo es poder llegar a hacer cine.
“De alguna manera los problemas de violencia, aislamiento y normatividad siguen estando ahí, pero se van adaptando a las características de las distintas zonas”, asegura Nina.
Gabriel Sánchez, 'Gabri'
Gabriel Sánchez, 'Gabri', ofrece una visión diferente, la del urbanita, ya que él vive en Oviedo y, por razones de estudios, también residió en Madrid. No obstante, él mismo afirma que siempre tuvo la inquietud de ir a descubrir una gran ciudad, buscando un poco “lo que le faltaba en Asturias”, dice.
Una inquietud que también se fue desarrollando paralelamente al desarrollo de su propia identidad de persona no binaria, donde necesitaba y buscaba nuevos espacios donde desarrollarla al máximo.
Los vínculos con otros 'exiliados'
“Lo más bonito de mi experiencia de ese exilio además de formar parte de este nuevo mundo que veía en redes sociales fue sobre todo empezar a formar vínculos con personas también exiliadas de muchas partes de nuestro país, que aunque tuviesen experiencias diferentes y viniesen de sitios diferentes, al final sus inquietudes y la necesidad del exilio era común”.
Gabriel tenía realmente ganas de crear comunidad, de encontrar una familia escogida que nunca el colectivo ha tenido en sus diferentes ciudades y pueblos: nuevos espacios y nuevas experiencias.
“Esto es lo interesante -subraya-, que ya no es tanto las diferencias de familia, ni de pueblo, ni de lugar de donde se venga, sino la necesidad intrínseca de desarrollarse y de tener gente alrededor que te ayude a desarrollarte y de tener espacios que te ayuden a desarrollarte. Esto es lo más bonito que me llevo de mi experiencia de exilio. Y esta es mi experiencia”, asevera.
Rodrigo Agüeria, 'Rodri'
El tercer protagonista de 'Aquí donde somos' es Rodrigo Agüeria, 'Rodri', que también veía a la ciudad como una vía para “encontrarse, definirse y expandirse”.
La recta final
El Centro Niemeyer encara la recta final del XI Festival de Cine LGTBI con una intensa programación que combina artes escénicas, cine y espacios de reflexión colectiva.
Desde hoy, viernes y a lo largo de este fin de semana, el festival refuerza su dimensión como lugar de encuentro entre disciplinas y comunidades, con propuestas que van del cuerpo a la palabra y de la pantalla a la celebración compartida.
Clubs de lectura y comunidad queer
Hoy, viernes, a las 18:00 horas tendrá lugar la mesa redonda 'Clubs de lectura y cineclubs queer: el poder de juntarse', un encuentro centrado en el tejido asociativo asturiano y en la capacidad de los espacios culturales colectivos para generar comunidad y agencia política.
Participan Adrián Lozano (La Folixaria), Mónica Jiménez (XEGA), Jacobo Lozano (La Quimera) y Álex Artime (Ciclo Pulga), en un encuentro que reivindica la lectura y el cine como prácticas compartidas que trascienden el consumo cultural para convertirse en herramientas de transformación.
Alberto Velasco actualiza el folclore
Mañana, sábado, a las 18:00 horas, la Plaza del Centro Niemeyer acogerá la performance 'Mover montañas', del creador escénico Alberto Velasco. La pieza, concebida como un manifiesto vivo, propone devolver al cuerpo y a la comunidad la danza, las canciones y los rituales más allá de su dimensión museística.
A través de una relectura contemporánea en clave queer del folclore, Velasco invoca la emoción primigenia de lo colectivo, articulando un lenguaje escénico que combina tradición, memoria y experimentación.
Visita guiada
Por otro lado, a las doce del mediodía, el comisario Manu Badás volverá a ofrecer una visita guiada gratuita a la exposición 'findesiglo' de David Trullo.
La muestra propone una reflexión sobre los sistemas de archivo y memoria a partir de los primeros trabajos del artista en los años noventa, cuestionando qué se considera susceptible de ser documentado o historizado e invitando al público a repensar su propia memoria.
Velduque presenta 'Transición'
Mañana sábado es un día intenso en actividades, ya que a las 19:00 horas, en el Centro Niemeyer se presenta el corto 'Transición a David Velduque', muy conocido en la comunidad por ser el podcaster de 'Sabor a Queer'.
La proyección irá seguida de un coloquio entre el director y Alicia Ramós (socia de honor de Llar Trans), moderado por Manu Badás.
Abandono y soledad en la tercera edad
La pieza, protagonizada por la actriz Celeste González, aborda desde el subgénero del queer horror, una realidad escasamente representada: el abandono y soledad de las personas LGTBIQ+ en la tercera edad, poniendo el foco en las experiencias trans.
'Transición a David Velduque' ha pasado por el Festival de Málaga, QueerCineMad o el London Film Festival entre otros.
Fiesta, identidad y folklore 'asturianu'
Oskar Café acoge también mañana, sábado, una doble sesión de vermús musicales que refuerzan el carácter festivo del certamen del Niemeyer:
De 13:00 a 15:00 horas: 'Drags de Folixa', con Kim Jayne y Lily Lisbon, un espectáculo que reivindica el drag como espacio de celebración queer, combinando una cuidada selección musical con el humor y la actitud irreverente de sus protagonistas.
De 15:00 a 17:00 horas: 'Les Pites DJ' tomarán el relevo con una sesión que mezcla tradición, electrónica y cultura popular desde una mirada festiva y disidente, incorporando el baile tradi-cuir como forma de encuentro y visibilidad.
Sesión de cortometrajes “Miradas”
Tras el lleno absoluto en la primera sesión de proyecciones, el domingo 19 de abril a las 18:00 horas tendrá lugar la Sesión II de la sección oficial de cortometrajes 'Miradas', que continúa el recorrido por las nuevas perspectivas que están definiendo el panorama nacional del audiovisual LGTBIQ+.
La selección incluye: 'KillJOTE' (Ángel Villahermosa, 11’), 'Arrecife' (Ángel Morales Ballesta, 14’), 'Solo Kim' (Javier Prieto de Paula y Diego Herrero, 20’), 'Delincuente' (Nuria Vil y Alba Domínguez, 15’) y 'No estamos locos' (Lucía Criado Rosas, 18’).
'Iván & Hadoum' clausura el festival
El festival se clausura el domingo, 19 de abril, a las 20:00 horas, con el estreno en Asturias de 'Iván & Hadoum', de Ian de la Rosa. El largometraje, Premio Teddy a Mejor Película en la Berlinale 2026, —el galardón más prestigioso del cine queer internacional—, ha sido también reconocido en la pasada edición del Festival de Málaga con la Biznaga de Plata – Premio Especial del Jurado, el Premio al Mejor Guion y la Mención Especial a la interpretación masculina (Silver Chicón).
Una historia de amor contemporánea
Ambientada en los invernaderos de Almería, la película construye una historia de amor contemporánea —una suerte de relectura de Romeo y Julieta—, protagonizada por Iván (Silver Chicón), un hombre trans, y Hadoum (Herminia Loh), una trabajadora hispano-marroquí.
A través de sus trayectorias, el film aborda cuestiones como la identidad, la precariedad laboral, el deseo y las estructuras familiares, articulando un relato íntimo atravesado por tensiones sociales y afectivas que marcan nuestro presente.
Celebrar la diversidad
La organización del XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer reafirma así en esta edición su compromiso con la creación contemporánea, la diversidad y la construcción de espacios de encuentro donde el cine, las artes escénicas, la literatura y la comunidad dialogan para imaginar nuevas formas de ser y estar en el mundo.
El palmarés del festival se dará a conocer el domingo 19 de abril, en una lectura pública previa a la proyección de la película de clausura.
El jurado de la sección oficial de largometrajes 'Panorama' ha estado compuesto por Enrique Meléndez Galán, Marta Azparren y Mapi Gracia Galán, mientras que la sección oficial de cortometrajes 'Miradas' ha contado con Sara González Armada, Miguel Lafuente y Maribel Povedano.