La Mina de la Camocha en Gijón, declarada Lugar de Memoria Democrática
La Mina de la Camocha, en Gijón/Xixón, ha sido declarada Lugar de Memoria Democrática, un año después de que se iniciaran los trámites, en reconocimiento a la explotación donde nació, en pleno régimen franquista, el germen fundacional de Comisiones Obreras (CCOO) que acabó con el Sindicato Vertical y donde las movilizaciones de los trabajadores se convirtieron en “un verdadero ejemplo de resistencia ante la dictadura y de lucha por la democracia”.
Este es uno de los principales argumentos en los que se basa la resolución dictada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática el pasado 12 de junio y publicada este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
En su argumentación, destaca la valentía de los trabajadores que, con sus movilizaciones, “no solo desafiaron las leyes” que impedían su “libre organización” sino que, además, lograron asestar con éxito un duro golpe al Sindicato Vertical, considerado como “una de las piedras angulares del franquismo”.
Imitación del modelo fascista italiano
El Sindicato Vertical se había creado a imitación del modelo fascista italiano. Este organismo tenía como objetivo principal la supresión de la libre organización de los trabajadores y se convirtió en un elemento fundamental para el sostenimiento de la dictadura.
Al mismo tiempo, los verdaderos sindicatos habían sido ilegalizados y la huelga fue incluida entre los delitos de sedición. Sin embargo, todo ello no fue suficiente para impedir que las precarias condiciones laborales, el hambre y la inflación desembocasen en movilizaciones y en la sucesión de paros y de huelgas.
Las primeras movilizaciones
Dentro del proceso de industrialización asturiano, en el territorio central de Asturias, fueron gestándose dos áreas funcionales bien diferenciadas. Por un lado, la cuenca hullera central donde la siderurgia iría asentándose para aprovechar la cercanía del combustible y, por otro, se generaron los espacios portuarios, tanto para la exportación del carbón como para la importación de hierro, todo ello comunicado por una importante red ferroviaria.
Es en este contexto cuando empezaron a surgir las comisiones obreras y las movilizaciones de los trabajadores, sobre todo a raíz de la gran subida de la inflación y la “pírrica” subida de los salarios.
Las demandas laborales
En la década de 1950 comenzaron a surgir comisiones de trabajadores en diversas empresas, industrias y minas ligadas a problemas concretos, escenario y acciones ante las que los mineros de La Camocha fueron “muy receptivos”.
Sus demandas laborales se canalizaron entre los años 1955 y 1956 a través de una comisión que adquirió cohesión y representatividad hasta imponerse como interlocutora durante la huelga de enero de 1957 que duró nueve días. Asumieron reivindicaciones globales y utilizaron los recursos y escasos resquicios legales de los que disponían para imponer su representatividad y negociar al margen del Sindicato Vertical.
El Estado de Excepción
Las negociaciones de la huelga de 1957 significaron una victoria para los trabajadores y se convirtieron “en un modelo a imitar”, explica la resolución que deja constancia de que , por este motivo, “la comisión de La Camocha puede ser considerada el germen fundacional de las Comisiones Obreras”.
Durante los meses consecutivos a esta huelga, surgieron nuevos grupos y protestas colectivas que fueron contestadas con una fuerte represión policial. En 1958 una huelga en diversas explotaciones fue reprimida mediante la declaración del Estado de Excepción en Asturias.
Centenares de despidos
“Además, se produjo el destierro, destitución y despido de centenares de trabajadores. Esto no impidió que se crearan nuevas comisiones que organizarían la gran huelga de abril y mayo de 1962. La movilización afectó a los sectores mineros y del metal. La comisión de mineros de La Camocha tuvo un papel protagonista debido a su gran masa social, con unos 1600 trabajadores”, señala la resolución.
El desenlace de esta movilización pasó por la creación de una comisión de seis trabajadores que en asamblea reclamó una renegociación de salarios, libertad para los detenidos y la recuperación de la antigüedad al ser readmitidos. Esto dejaría un amplio margen de intervención de las comisiones en las negociaciones y un reconocimiento por parte del propio Gobierno y de algunas empresas.
La comisión de mineros de La Camocha tuvo un papel protagonista debido a su gran masa social, con unos 1600 trabajadores
La huelga y la represión
El incumplimiento de las peticiones pactadas provocó el surgimiento de nuevas huelgas que serían respondidas, de nuevo, con una fuerte represión. Sin embargo, lejos de desmotivarse, los trabajadores se unieron más y se afianzaron las comisiones obreras con la consolidación definitiva de La Camocha dentro del nuevo movimiento obrero en 1964, la constitución de Comisiones Obreras y de la Comisión Provincial Minera en 1966.
La fuerza sindical fue contestada con el encarcelamiento de los principales miembros de la Comisión Provincial Minera y la ilegalización de Comisiones Obreras en enero de 1967.
El golpe definitivo al Sindicato Vertical
En el tramo final de la dictadura se produjeron notables progresos en la implantación y estructuración organizativa de las Comisiones Obreras asturianas, así como un aumento en la capacidad de movilización que desembocaría en importantes huelgas tras la muerte del dictador Francisco Franco.
En 1977 se produjo en La Camocha un paro que tuvo especial trascendencia pues logró acabar por primera vez en España con el Sindicato Vertical y, en vísperas de su legalización en abril de ese año, las Comisiones Obreras de La Camocha, junto con la UGT, se convirtieron en los únicos representantes de los trabajadores.
Reconocimiento de las víctimas
La resolución de la Secretaría de Estado implica una serie de medidas, entre las que figura su inscripción con carácter definitivo en el inventario de Lugares de Memoria Democrática.
Además, se pondrán en marcha medidas de difusión e interpretación, de forma que con una finalidad conmemorativa, de homenaje, didáctica y reparadora, la Administración General del Estado impulsará la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos y promoverá la instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo, así como de señalización de punto de reconocimiento de las víctimas.
La Secretaría de Estado de Memoria Democrática desarrollará mecanismos institucionales para integrar este lugar de memoria en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes
Circuitos internacionales
El Portal web de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática recogerá su geolocalización y una ficha con fotografías y audiovisuales. Asimismo, la Secretaría de Estado de Memoria Democrática desarrollará mecanismos institucionales para integrar este lugar de memoria en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes.
Contra esta resolución, que pone fin a la vía administrativa, se podrá interponer recurso potestativo de reposición o impugnarlo directamente, mediante recurso ContenciosoAdministrativo ante la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional.