Javier Delmás, nieto de Blas Infante y presidente de su Fundación: “Mi abuelo estaría en contra de la prioridad nacional”
Presidente de la Fundación Blas Infante desde abril de 2024, una tarea que hasta entonces había desarrollado su madre María de los Ángeles, Javier Delmás Infante es el tercer nieto que tuvo el que desde 1983 es reconocido como padre de la patria andaluza.
Como máximo responsable de la institución encargada de preservar el legado histórico y político de su abuelo, reivindica la vigencia de su figura, no quiere entrar en qué le parece la presencia de Vox en el Gobierno andaluz y no se atreve a imaginar qué diría si viese el actual panorama político en Andalucía.
Se cumplen 90 años del fusilamiento de Blas Infante, ¿estamos en un momento en el que hay que defender más que nunca su legado?
Yo creo que sí, todo lo que sea ampliar el mensaje y sobre todo el legado en general de Blas Infante en sus diversos ámbitos me parece fundamental, sobre todo porque creo que no ha llegado a calar en la inmensa mayoría de las capas de la población andaluza. Tanto él como su mensaje siguen siendo más bien desconocidos para la inmensa mayoría del pueblo andaluz.
¿Y por qué cree que no ha llegado a calar?
No digo que no haya llegado a calar, digo que se desconoce ampliamente, entre otras cosas porque desde que se rescata su figura allá por los años de la Transición, Blas Infante es una persona que pasa de largo en la educación de los niños andaluces. No quiero decir que se le trate con poco respeto, no es eso, sino que en lo que ha sido la obra y el mensaje de Blas Infante no se ha profundizado nunca para que llegue a calar en esos diversos ámbitos de la población.
En su intervención hace un mes en el acto en el Parlamento andaluz por el 141 aniversario de su nacimiento, defendió que el pensamiento de Blas Infante es un bálsamo frente a extremismos y exclusiones, ¿ese mensaje iba destinado a algún partido en concreto?
Con eso quería decir que Blas Infante fue sobre todo una persona regeneracionista, integradora y solidaria con el resto de los pueblos de España. Su mensaje es de solidaridad y respeto hacia sus propios antagonistas, algo absolutamente fundamental para él. Quería que, por encima de todo, Andalucía fuese solidaria, no excluyente y muy respetuosa, como era él incluso con quien no estuviese de acuerdo.
La verdad es que hiere mucho cuando vemos ciertos desaires hacia la obra y la persona de Blas Infante
Lo digo porque parecía un dardo dirigido a Vox...
Mire, yo soy muy respetuoso con los que estén en las antípodas de ese pensamiento tan integrador y tan solidario de Blas Infante, terriblemente respetuoso. Yo solamente pido que se le respete a él, porque se presume que somos todos demócratas, ¿no? Estamos hablando de una persona a la que fusilan con 51 años y que deja cuatro niños huérfanos, al menos se le debe un respeto. En las componendas entre las diversas fuerzas políticas para hacer viable esta legislatura no voy a entrar, porque no tengo ningún vínculo político con ningún partido ni nada. Y tengo que decir que no es el primer año que Vox no aparece en ningún homenaje a Blas Infante, ni se deja ver en un acto de respeto hacia su figura. Yo, como tercer nieto por edad de los ocho que tuvo Blas Infante y que nací en su propia casa, lo que puedo decir es que mi familia ha sufrido muchísimo, y la verdad es que hiere mucho cuando vemos ciertos desaires hacia su obra y hacia su persona.
En ese mismo discurso, usted recordó que Infante rechazó cualquier forma de racismo, de superioridad o de desprecio al diferente, ¿cree que Infante estaría en contra del concepto de prioridad nacional que defiende Vox?
Ya le digo yo que sí, que mi abuelo habría estado en contra y no habría entrado nunca dentro de sus prioridades políticas, eso es seguro. El objetivo de mi abuelo, por encima de todo, era la recuperación de Andalucía y potenciar las ansias de autonomismo, no olvidemos que fue impulsor del primer anteproyecto de autonomía que se pensaba validar en septiembre de 1936, que por el golpe de Estado del 18 de julio y toda la ilegalización del proyecto andalucista evidentemente no se pudo llevar a cabo, además de por su propio asesinato. En ese proyecto autonomista veía la solución para salvaguardar los poderes de Andalucía y potenciar su autogestión. Él consideraba que, desde su autonomía, Andalucía estaría mucho más capacitada y preparada para resolver sus propios problemas, porque no ha sido precisamente de las regiones españolas que han sido más favorecidas desde los gobiernos centrales desde tiempo inmemorial.
Vox ha vuelto a faltar al homenaje a Blas Infante, pero esta vez no ha lanzado mensajes ridiculizando su figura...
Cuando hablo de la falta de respeto a su figura lo hago desde el sentimiento que yo tengo como nieto y efectivamente eso me duele. Si ellos de alguna manera le quieren hacer daño a algún miembro de la familia de Blas Infante, pues ya lo tienen, evidentemente lo consiguen. Hombre, le tildan de separatista, cuando siempre mantuvo que Andalucía no se podría separar nunca de España porque era la esencia de España. Y después que si era musulmán, cuando mi abuelo es que era profundamente respetuoso con cualquier opción religiosa, eso no quiere decir que fuera islamista ni muchísimo menos. ¡Pero si hasta era protector de las monjas de clausura del convento Santa María de los Reyes de Sevilla! Si quieren atacar y decir que Blas Infante lo que quería era poco menos que convertir a Andalucía en una parte más del islam, pues se equivocan rotundamente.
En este sentido, ¿qué le parece que su propio hermano afirme que tiene un Corán de vuestro abuelo que presenta como prueba de que se habría convertido al islam?
Pues mire, para empezar yo soy tremendamente respetuoso con lo que cada miembro de la familia Infante pueda pensar de él. Yo asumo lo que mi abuelo planteaba sobre la época de Al-Ándalus, donde están los vestigios más importantes de la brillantez de Andalucía y ahí ha quedado el deslumbramiento de la Alhambra de Granada, la Giralda de Sevilla o la Mezquita de Córdoba. Mientras que en Andalucía se cultivaban las tierras, había bibliotecas y se fomentaba el ámbito cultural, en otras partes del Estado español estaban todavía al margen de estas manifestaciones culturales. Y además, simplemente digo que el aspecto islamista de Blas Infante no es lo que más define su figura, como ocurre con la cuestión masónica.
¿En qué sentido?
Pues en que se han registrado los propios archivos masones y no hay constancia de ningún tipo de que Blas Infante perteneciera a la masonería. Pues hay algún miembro de la familia Infante que es que parece ser que la cuestión fundamental de Blas Infante es que era masón. Mire usted, no, no era masón, estoy dispuesto afirmarlo con toda la rotundidad posible: que vengan y que me demuestren lo contrario. Pues en la misma línea pasa con la cuestión islámica, con todos mis respetos para el islam y los musulmanes Blas Infante no era musulmán, ya se lo puedo asegurar.
Muchas de estas controversias sobre la figura de Infante las ha alimentado precisamente Vox, que también niega el Estatuto de Autonomía y hasta la propia autonomía en sí. ¿Qué sensación le genera como presidente de la Fundación Blas Infante que ahora forme parte del Gobierno de Andalucía?
Pues me parece contradictorio, pero vuelvo a repetir que estoy muy al margen de los pactos entre fuerzas políticas. La Fundación Blas Infante nace en 1983 por iniciativa del presidente Rafael Escuredo, de mi madre, María Ángeles, y algún que otro patrono destacado, que ven la conveniencia de constituirla con carácter privado para la difusión de la vida y obra de Infante y para fomentar la cultura andaluza. Por eso, debido a su carácter privado y no político, desde la Fundación no podemos entrar en los arreglos entre las fuerzas políticas que han pactado esta legislatura.
Yo entiendo que ser andalucista, al modo que al menos lo entendía mi abuelo, es un gran compromiso personal de conocer la historia, la grandeza de Andalucía y saber profundamente en qué consiste todo esto
¿Y a nivel personal tampoco se pronuncia?
No, no, es algo que he aprendido en los 40 años que he estado junto a mi madre. Y además quiero recordar que poco antes del 18 de julio a mi abuelo le plantaron por delante un manifiesto para ilegalizar Falange Española y se negó a firmarlo. Pues lo mismo le digo: yo no tengo ninguna cercanía hacia ninguna fuerza política ni nada, lo único que pido es que se respete en lo posible la figura y obra de Blas Infante. Si se va a opinar, hay que tener un conocimiento profundo de lo que se dice antes de hacerlo público, porque por ejemplo andar por ahí pregonando sobre la islamización de Infante es un absoluto infundio.
Continuando en el terreno político, y tras los resultados obtenidos por Adelante Andalucía en las pasadas elecciones, ¿cree que el andalucismo vive un buen momento?
Sí, sí, estoy totalmente de acuerdo con eso. Para mí, el andalucismo tiene tres momentos muy decisivos. El primero es bajo el impulso del propio Blas Infante, allá por el primer tercio del siglo XX, y luego hay un segundo impulso en los años de la Transición, cuando se recupera su figura y gran parte del pueblo tiene conocimiento, entre otras cosas, de los símbolos andaluces, por cierto, impulsados por Blas Infante. Finalmente, ahora parece que de nuevo resurge. Pero el andalucismo no es solamente querer a la verde y blanca y tener conocimiento de en qué consiste el escudo de Andalucía o saber cantar el himno. Yo entiendo que ser andalucista, al modo que al menos lo entendía mi abuelo, es un gran compromiso personal de conocer la historia, la grandeza de Andalucía y saber profundamente en qué consiste todo esto.
Desde ese punto de vista, ¿le han alegrado los resultados de Adelante Andalucía como señal de una cierta revitalización del andalucismo?
Pues le voy a ser muy claro: me ha alegrado, me ha parecido bien, y eso que yo no les he votado.
¿El andalucismo tiene que ser político por encima de todo?
Si se entiende como potenciar todas las posibilidades que parten de esta tierra, que están más bien adormecidas, y darle prioridad a la identificación de las propias cuestiones singulares de Andalucía, evidentemente que sí.
Blas Infante fundamentalmente era una persona que estaba muy herida por la miseria tremenda que veía
Al margen de Vox, ¿ahora todos los partidos políticos reivindican la figura de Blas Infante y se declaran más andalucistas que nadie?
La figura de Blas Infante sigue siendo en parte desconocida, pero a medida que se conoce se ve que tanto su mensaje como su obra es sumamente actual porque, entre otras cosas, fue un adelantado a su tiempo. La figura de Blas Infante engancha, lo que pasa es que hay que conocerla y a medida que se va conociendo va resultando más atractiva. Por eso no me extraña en absoluto que la reivindiquen varias fuerzas políticas, y aprovecho para darle las gracias a todas las que muestran ese respeto permanente.
¿Considera entonces que su figura encajaría bien en el panorama político actual?
En diversos aspectos, sí, como evidentemente en todo lo que sea apoyarse en el Estatuto de Autonomía para el avance permanentemente de Andalucía. Pero su figura hay que contextualizarla en el momento en que deja escrita su obra, esa Andalucía del primer tercio del siglo XX que, por fortuna para los andaluces, poco tiene que ver con la de hoy, empezando por las asistencias sociales y educativas, por ejemplo. Blas Infante fundamentalmente era una persona que estaba muy herida por la miseria tremenda que veía, porque si un día un padre de familia no trabajaba, ese día su familia sencillamente no tenía ni siquiera para comer, y a eso se unía el analfabetismo que había.
¿Y qué diría Blas Infante del panorama político actual?
Me va a perdonar, pero eso sí que no lo sé. Yo soy profundamente respetuoso con la figura de mi abuelo y no me atrevo a plantearme no solamente qué diría del panorama político actual, sino de la gestión de Andalucía y del estado en general de Andalucía. Sinceramente, no me atrevo, porque además familiarmente la figura de mi abuelo se me viene muy encima y ni tengo su capacidad intelectual ni soy lo generoso que era, soy incapaz de realizar mínimamente lo que mi abuelo se empeñó en llevar a cabo.
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