¿Está en riesgo la protección de Muniellos?: Grupos ecologistas y el Gobierno de Asturias discrepan
La Red de Representación Ambiental de Asturies, integrada por 20 grupos conservacionistas y ecologistas, ha denunciado la degradación de la protección de la Reserva de la Biosfera de Muniellos y, lejos de limitarse a una queja pública, ha elaborado un informe que ha remitido al Consejo Internacional de Coordinación de la UNESCO y al Organismo Autónomo de Parques Nacionales donde solicita que pueda abandonar la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.
Sus acusaciones han sido desmentidas rotundamente por el Gobierno de Asturias que asegura que Muniellos cuenta con un sistema de protección “extraordinariamente sólido, sin que exista riesgo alguno para su conservación”.
La polémica
El bosque de Muniellos destaca por ser el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, ya que alberga una de las comunidades vegetales y animales más ricas de Europa. Está ubicado dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, en Asturias.
La polémica saltó ayer, miércoles, cuando la Red de Representación Ambiental de Asturies expuso abiertamente su crítica sobre los incumplimientos que ha detectado.
Las críticas
Los integrantes de la Red recuerdan que hace 32 años que se aprobó el plan o guía para la protección ambiental de Asturias (PORNA) y, según sostienen, “a pesar del tiempo transcurrido, ni se ha desarrollado completamente, ni se ha revisado”.
En su página web explican que se han establecido cinco Parques Naturales en la vertiente asturiana de la Cordillera Cantabrica, que posteriormente también han sido incluidos en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera del Programa MaB (Persona y Biosfera) de la UNESCO.
“Dos de esos Parques/Reservas, el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias/Reserva de la Biosfera de Muniellos, y el Parque Natural/Reserva de la Biosfera de Las Ubiñas-La Mesa, tienen problemas de gestión especialmente preocupantes, y llevan más de diez años sin protección”, advierten.
La alerta de “la desprotección”
En el caso de la Reserva de Muniellos, inciden en que esta desprotección se ha visto reflejada en el último informe del Consejo Internacional de Coordinación (CIC) del MaB donde se ha valorado su funcionamiento como desfavorable.
“Los informes del CIC se elaboran cada diez años al objeto de evaluar el funcionamiento de las Reservas de la Biosfera. En el caso de España, su elaboración corre a cargo del Consejo Científico del Comité Español del Programa MaB. Ese resultado -añaden- se debe a la carencia de un Instrumento de Gestión Integrado que regule los usos y garantice tanto la conservación del patrimonio natural de la Reserva, como el desarrollo económico y humano sostenibles”.
Los incumplimientos
A esta circunstancia añaden otras anomalias, entre las que citan “la inexistencia de plan de gestión, zonificación y reglamento interno, las excepciones normativas de una parte de la Reserva, el funcionamiento errático de los órganos de gestión y el incumplimiento reiterado de las recomendaciones del CIC desde hace 13 años”.
En el informe que ha elaborado la Red de Representación Ambiental de Asturies solicita al Consejo Internacional de Coordinación, en su apartado quinto, que “ante el reiterado incumplimiento de las indicaciones del Consejo Científico y con el objetivo de lograr que esta Reserva cumpla con las finalidades para las que fue creada se le aplique el artículo 9 del Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, en toda su extensión”.
Este artículo 9 regula el proceso por el cual una Reserva de la Biosfera puede dejar de disponer de tal condición y abandonar la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.
Ante su denuncia pública, el Gobierno de Asturias no se ha quedado callado y, a través de un comunicado oficial remitido a los medios de comunicación este jueves, la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha puntualizado que Muniellos cuenta con un sistema de protección “extraordinariamente sólido, sin que exista riesgo alguno para su conservación”.
La argumentación del Principado
El Principado recalca que la protección real y efectiva del espacio —la que determina con carácter vinculante el régimen jurídico de usos, actividades y limitaciones— descansa en su declaración como Reserva Natural Integral en 2002, que constituye “el máximo nivel de protección ambiental previsto en nuestro ordenamiento. Esta figura garantiza la conservación estricta del ecosistema, con una regulación extremadamente restrictiva, acceso muy limitado y ausencia de aprovechamientos”.
A esta figura se suma la Ley de Declaración del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, que incluye a Muniellos con el mayor grado de protección, así como su inclusión en la Red Natura 2000 de la Unión Europea.
Obligaciones legales
“Todas estas figuras -afirma- conforman un régimen jurídico de protección reforzada, conforme a la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, estableciendo obligaciones legales directas, sometiendo cualquier actuación a intervención administrativa previa y garantizando la preservación efectiva del espacio”.
Este régimen jurídico de protección permanece plenamente vigente y, según el gobierno regional, no ha experimentado modificación alguna en sus niveles de protección ni en las garantías de conservación del espacio.
“No hay ausencia de gestión”
“Por lo tanto, determinadas manifestaciones incurren en una confusión de fondo al equiparar la situación de la Reserva de la Biosfera con el nivel de protección del espacio natural. La Reserva de la Biosfera es un reconocimiento internacional otorgado por la UNESCO a un modelo de gestión del territorio que prioriza los usos tradicionales y la sostenibilidad, pero no constituye una norma ni altera en modo alguno la protección jurídica existente sobre un territorio ya legalmente protegido”, matiza en su comunicado.
En este sentido, las cuestiones planteadas en el ámbito del Programa MaB responden exclusivamente a “aspectos de carácter administrativo, vinculados a la planificación, la organización y los mecanismos de participación, dentro del proceso ordinario de revisión periódica de las Reservas de la Biosfera sin que ello implique en ningún caso ausencia de gestión ni incumplimiento de las obligaciones de conservación”, añade.
Los mecanismos de participación
Desde 2023, el Gobierno del Principado viene trabajando “de forma activa y continuada” con el Comité MaB para dar respuesta a estas cuestiones, manifiesta el Principado que recuerda que el resultado fue “la aprobación, en 2024, de un nuevo plan de gestión, se revisó la zonificación y se reforzaron los mecanismos de gobernanza y participación”.
Toda esta información fue trasladada al Comité MaB en septiembre de 2025, y actualmente se encuentra en curso el plazo establecido por la UNESCO, hasta septiembre de 2026, para completar la documentación requerida.
“En consecuencia, las cuestiones planteadas en este ámbito no guardan relación con el régimen jurídico de protección ni con el estado de conservación del espacio, que se mantienen plenamente garantizados por las figuras legales vigentes, ni implican en modo alguno una reducción de los niveles de protección ambiental”, asevera.
El nivel de protección
La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencia ha aclarado que vincular este proceso administrativo con una supuesta pérdida de protección, degradación del espacio o riesgo ambiental constituye “una interpretación incorrecta que no se sostiene desde el punto de vista jurídico, ni técnico”.
El Gobierno asturiano deja claro en este comunicado que Muniellos “cuenta con el máximo nivel de protección previsto en la legislación vigente, lo ha tenido de forma continuada durante décadas y lo seguirá manteniendo”.