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Ernesto Ganuza

Ernesto Ganuza es científico titular del CSIC y trabaja en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) en Córdoba. Es Doctor de Sociología por la Universidad Complutense de Madrid (2005). Ha sido miembro del equipo coordinador del Master sobre Investigación Participativa en la UCM (2001-2005) y actualmente es el Editor de la Revista Internacional de Sociología (RIS).

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Las listas electorales o por qué la gente odia la política

“Todos sabemos qué hacer para votar un representante, pero si estamos a disgusto con él, muy pocos saben cuáles serían los mecanismos que el ciudadano podría poner a funcionar para intentar cambiar eso”. El problema, como muestra este extracto extraído de un grupo de discusión entre simpatizantes de partidos de izquierda, tiene que ver con la organización del sistema político. Para la mayoría de la gente, los sentimientos negativos que inundan sus conservaciones sobre el sistema político tienen que ver con el modo en que los políticos se organizan. La imagen que se extrae de esa organización es una en la que nadie puede entrar. “Es un sistema político por y para los políticos, el sistema es hermético”, dicen expresamente en un grupo de personas de clase media alta. Para uno de los participantes, simpatizante del partido popular, los partidos “funcionan como una secta”.  

Tenemos elecciones próximamente y los partidos han diseñado sus listas electorales de la peor forma posible desde el punto de vista de la gente. A diestro y siniestro, se piensa que el gran problema de la desconexión entre la política y la sociedad es la forma en que los partidos confeccionan sus listas: “El problema empieza con la lista electoral, que son diseñadas por el jefe. Ser político depende de tu obediencia al líder del partido. Esto es despotismo político, pero no por los partidos, sino por la gente que hay en ellos”. Esto lo decía un participante en un grupo de discusión formado entre simpatizantes de los partidos de izquierda en el año 2011. Pero es algo que se repite constantemente en una investigación que ha repetido los mismos ocho grupos de discusión (por toda España) en tres momentos distintos: marzo del 2011; marzo del 2012; y febrero del 2015.

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