Yolanda Díaz, el cuñadismo empresarial y el nuevo mantra de la Moncloa: “Es la desigualdad, estúpido”
Hola.
En apenas unos días, el Gobierno ha encadenado una secuencia de actos con un hilo conductor poco habitual en tiempos de euforia macroeconómica: el reconocimiento explícito de que la bonanza no está llegando a todos. Realismo casi terapéutico. En una jornada sobre desigualdad impulsada desde la Moncloa, en la firma del SMI o en la presentación del nuevo fondo soberano, tanto Pedro Sánchez como el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, han repetido la misma idea: el crecimiento es robusto, de ritmo de crucero en torno al 2%, el empleo bate récords, pero persiste una brecha que erosiona la cohesión.
Es un giro discursivo relevante. Hasta ahora el Ejecutivo ha sacado pecho con el PIB; ahora asume que la macro no basta si no se traduce en alivio tangible en la cesta de la compra, la vivienda o el ahorro familiar. Ya no basta con decir que somos la locomotora de Europa; ahora toca admitir, como hizo el ministro de Economía, que “queda trabajo” para que esa bonanza cruce el umbral del domicilio de las familias. El crecimiento puede ser condición necesaria, pero ya no es suficiente. Si Bill Clinton ganó unas elecciones recordando aquello de “es la economía, estúpido”, el gabinete socialista parece haber actualizado el mantra para los nuevos tiempos: hoy, es la desigualdad, estúpido.
La recuperación no ha recompuesto del todo el poder adquisitivo de amplias capas de la clase media trabajadora. El pasado fin de semana escuché en la radio a Javier Pérez Andújar señalar como ahora, a diferencia de antes, la palabra trabajo ya no lleva incorporada la dignidad y que hay añadírsela para que quede clara. Y leí a Jordi Alberich —economista, empresario, exdirector del Círculo de Economía y hoy vinculado a la patronal Fomento del Trabajo a través de su think tank— subrayar que solo saldremos de este embrollo si trabajar vuelve a ser garantía de vida decente.
Las empresas van bien. Venden más, consolidan los márgenes y muchas de ellas cosechan beneficios récords. Cuesta entender que, últimamente, algunos dirigentes empresariales busquen copar los titulares con declaraciones y gestos más cercanos al cuñadismo que a otra cosa. ¡Vivimos en un infierno fiscal, cuidado con los aumentos salariales, el absentismo es un atentado ético y moral! Más allá de crecer y de crear empleo, que a tenor de las estadísticas lo están haciendo muy bien, creo que deberían ir un paso más allá y tomarse más en serio cómo piensan contribuir a avanzar como sociedad sin dejar a nadie atrás.
Tipos (y tipas) de interés
Sube Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno. Es un reconocimiento –y agradecimiento– por su gestión y legado en el Gobierno. Creo que Díaz, abogada laboralista (Fene, A Coruña, 1971), hija del histórico sindicalista Suso Díaz, ha hecho del Ministerio de Trabajo el motor legislativo del Gobierno. Uno de sus principales logros es una reforma laboral pactada con la patronal que ha hundido la temporalidad. Bajo su mandato también, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha vivido una escalada sin precedentes, pasando de los 950 euros en 2020 a los son 1.221 euros (2026).
A estos hitos se suma la Ley Rider, pionera en Europa al reconocer la laboralidad de los repartidores de plataformas digitales (como Glovo), y una gestión de los ERTE durante la pandemia que salvó más de tres millones de empleos, también gracias al diálogo entre sindicatos y empresarios.
Pero no hay éxito sin mácula. El brillo de la “mejor ministra de Trabajo”, según la izquierda, se ha visto empañado por el desgaste político y alguna promesa encallada. En su debe figura la reducción de la jornada laboral a las 37,5 horas, una bandera electoral que sigue sin materializarse y que ha tensado al máximo su relación con la CEOE, hasta el punto de derivar en una retórica de confrontación hacia el empresariado.
El gráfico
Las empresas van bien. La rentabilidad de las empresas españolas ha experimentado un antes y un después con la pandemia. Si bien el shock de la COVID desplomó los beneficios de las compañías, además de hundir a toda la economía en una recesión, los márgenes empresariales se recuperaron con fuerza tras el confinamiento y, seis años después, lo que ganan las compañías por sus ventas sigue en niveles históricos, de acuerdo con los últimos datos del Observatorio de Márgenes Empresariales publicados por la Agencia Tributaria.
Márgenes y beneficios no son lo mismo, aunque están estrechamente relacionados. Los beneficios son la cifra global de ganancias, ya con todos los gastos y obligaciones imputados. El margen es lo que obtiene la empresa por cada venta y que cubre sus gastos de producción, sin descontar aún costes financieros o de impuestos.
Según datos de CCOO a partir de dicho Observatorio, la consolidación de los márgenes en torno al 13% conlleva una mejora de la rentabilidad empresarial del 30 % (partía del 10% en prepandemia). Este sindicato detalla que se mantiene un desacople “extraordinario” entre la evolución de las ventas y las compras empresariales (aprovisionamientos) generado tras el choque inflacionario, lo que permite mantener los márgenes elevados. Como siempre, la cosa va por barrios. En esta información se disecciona la evolución de los sectores con mucho más detalle. Los datos de 2025 confirman que prosigue la recuperación del peso de los salarios, pero todavía se sitúa por debajo de los niveles precrisis de inflación.
El dato
180.000
Son los euros que se ha embolsado una misteriosa mujer que factura al Govern catalán en contratos a dedo por llevar muestras de sangre en su coche. Se llama Marina y llega en un Mercedes a la sede de Girona del Instituto Catalán de Oncología (ICO). Ahí recoge muestras biológicas de pacientes y los traslada con su vehículo a otros laboratorios que tiene la entidad, así como al Banco de Sangre y Tejidos (BST). Solo entre 2022 y mediados de 2025, Marina ha facturado por estos traslados 180.000 euros al Govern. Sin concurso, sin tener una empresa de transportes, sin ninguna experiencia que la avale: siempre con contratos inferiores a 15.000 euros para evitar el preceptivo concurso público, según ha revelado Pol Pareja, un compañero de Barcelona. Durante años el ICO, cuyo presupuesto depende del departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya, ha estado fraccionando contratos para evitar licitar todo tipo de servicios que deberían haber sido contratados tras un concurso público. Preguntados por elDiario.es, desde el ICO no quieren precisar por qué se le han estado adjudicando tantos contratos a esta persona. Afirman que es una autónoma y “cumple en todo momento la normativa vigente”. Hay quien se lo monta muy bien.
No todo nos parece mal
Mercadona destina 1.000 millones a mejorar el poder adquisitivo y la jornada laboral de sus trabajadores. Si a las empresas les va bien, a los trabajadores también tiene que irles bien. La cadena de distribución que lidera Juan Roig ha anunciado el reparto de 780 millones de euros de sus beneficios en primas por objetivos para sus 112.000 trabajadores, con lo que ya suma 1.000 millones destinados a mejorar el poder adquisitivo de su plantilla. En un comunicado, el grupo valenciano ha detallado que se trata de dos primas entre aquellas personas con menos de cuatro años en la empresa, y de tres mensualidades a las que superan esta antigüedad, que representan el 70 % de la plantilla. Estos últimos han recibido este miércoles 7.250 euros netos, correspondiente a los 5.400 euros en concepto de variable, más su nómina mensual. También ha realizado una subida salarial para compensar el incremento del IPC de un 2,9 % en España y del 2,2 % en Portugal, que implica 125 millones de euros al año. Estas medidas se suman a la adoptada el pasado diciembre, cuando se mejoró la jornada laboral con la ampliación del período de vacaciones en una semana más, de 30 a 37 días.
Según Mercadona, gracias a este pacto social ha logrado incrementar en 2025 su productividad y su gestión hasta alcanzar “sus mejores datos históricos en rentabilidad y cuota de mercado”.
Nos gusta la competencia
Estas informaciones de otros medios me han parecido interesantes:
- Los depósitos de los bancos españoles no cubren ni el aumento del coste de la vida. Los pocos que se firman, remuneran al 1,6%. CaixaBank y Unicaja rebajan del 2% al 1,5% la rentabilidad de los productos a plazo en el último año. Sabadell ofrece un 1,8% por el ahorro remunerado. No se esperan cambios en todo 2026, con una oferta escasa por parte de las entidades. (El Mundo)
- Los restaurantes estadounidenses reducen el tamaño de las comidas para contrarrestar los medicamentos contra la obesidad y la crisis. Los consumidores con problemas económicos buscan opciones más baratas a medida que aumenta el coste de la vida. Las raciones de comida que consumían los estadounidenses eran normalmente un 13 % más grandes que las de Francia, según un estudio de 2024 publicado en la revista académica Foods. (Financial Times)
- Así son las fábricas que trabajan a oscuras, sin humanos y 24/7. Ubicada en el distrito de Changping, en Pekín, Xiaomi fabrica allí sus teléfonos móviles sin intervención humana. Sus líneas de producción funcionan de forma totalmente automatizada, en unas instalaciones de 80.000 m2, unos 11 campos de fútbol. La IA coordina todo el proceso, que a pleno rendimiento ensambla 19 smartphones por minuto. (Expansión)
- Economía relanzará el producto que permite ahorrar 5.000 euros al año y no tributar por sus ganancias. El Ministerio planea utilizar los Sialp, seguros individuales de ahorro a largo plazo y dotado de ventajas fiscales para trasvasar ahorro hacia empresas de la UE con la etiqueta ‘Finance Europe’. Lo ideó en 2014, Cristóbal Montoro, entonces ministro de Hacienda. (Cinco Días)
- ¿Ha cumplido la Unión Europea con su rechazo comercial a Rusia?. Es momento de hacer un balance económico de la relación entre Rusia y los Veintisiete. Este análisis arroja datos sobre el viraje en la relación comercial con Moscú: se ha producido, pero no implica un “desacoplamiento económico” total entre los bloques. Entre 2022 y 2025, todos los Estados miembros redujeron sus importaciones desde Rusia. (Agenda Pública)
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