Cuerpo reconoce que queda “trabajo por hacer” para que el crecimiento económico llegue al bolsillo de los ciudadanos
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha reconocido que queda “trabajo por hacer” para conseguir que el crecimiento del producto interior bruto (PIB) se traslade al día a día de los ciudadanos, pero ha subrayado que indicadores como el poder adquisitivo o de desigualdad están mejorando gracias a los cambios estructurales en el tejido productivo.
“Esta reducción de las desigualdades no ha terminado aquí. Seguimos estando y somos conscientes de esto: pese a estas mejoras todavía hay niveles elevados de pobreza, de desempleo juvenil o en otras variables donde somos conscientes del trabajo que queda por hacer”, ha dicho Cuerpo en una comparecencia en el Senado.
El titular de Economía ha acudido a la Cámara Alta a petición propia, pero también en respuesta a una petición de los populares para que explique “por qué el crecimiento económico no llega a las familias y los españoles sufren una pérdida persistente de poder adquisitivo”.
El Gobierno lleva semanas tratando de desmontar el relato de que las grandes cifras macroeconómicas, como el avance del PIB o la moderación de la inflación, no se están trasladando a la microeconomía, es decir, al bolsillo de los ciudadanos. Entre otras razones, porque el poder adquisitivo aún no ha superado el mordisco de la crisis energética y por el encarecimiento que ha experimentado la vivienda. El propio presidente Pedro Sánchez presidió el pasado viernes un acto sobre desigualdad para poner en valor la acción del Ejecutivo en este ámbito y darle la vuelta a las principales críticas por la derecha.
“El crecimiento le está sentando bien a las rentas medias o bajas”
El titular de Economía ha defendido que, en comparación con el anterior ciclo de crecimiento (2013-2018), el previo a la pandemia, todos los deciles de renta han mejorado su poder adquisitivo en mayor medida entre 2019 y 2025. “Está siendo un crecimiento que le sienta bien a todas nuestra ciudadanía, pero en particular a los ciudadanos de rentas medias o bajas, que son para los que más están subiendo sus rentas una vez descontamos los precios”, ha insistido.
Pero, ha dicho Cuerpo, la percepción ciudadana está desacoplada del crecimiento económico. Por un lado, por lo que ha denominado “efecto nivel”, en tanto que algunos indicadores, como el paro juvenil, están en mínimos históricos, pero siguen siendo muy elevados. “Pese a que desde 2018 el desempleo juvenil se ha reducido en 10 puntos, seguimos teniendo el 23%. Esto hace compatible decir que el crecimiento se está trasladando (...) pero queda espacio por recorrer”, ha apuntado.
Un nivel que también se traslada en lo relativo a los precios. “Los salarios están subiendo por encima de lo que suben los precios, tanto por señales de la negociación colectiva como de los salarios, pero la realidad de una persona que va a hacer la compra es que los precios están en niveles mucho más altos de lo que estaban en 2022”, ha reconocido, una preocupación “genuina” por parte de la ciudadanía.
En este sentido, Cuerpo ha subrayado que el objetivo del Gobierno no es solo que la economía crezca, sino que lo haga con el propósito de revertir en los ciudadanos. Así, ha apuntado que la renta bruta disponible de los hogares –es decir, descontando los efectos de la inflación y del aumento de la población por los flujos migratorios– ha aumentado un 8% desde 2022 y el PIB per cápita ha acelerado en su convergencia con las principales economías europeas. Todo ello, mientras el riesgo de pobreza o la desigualdad entre el 20% de la población más rico y el 20% más pobre se han reducido a mínimos desde que hay registros.
“Este mejor comportamiento ha supuesto que, en el año 2025 y por segundo año consecutivo, España haya liderado el crecimiento entre las grandes economías avanzadas. Un hito que tenemos que remarcar y esperamos que para 2026 sigamos en esa línea”, ha señalado.
El ministro ha defendido que la economía española ha experimentado un cambio estructural en los últimos años, gracias sobre todo a las reformas del Plan de Recuperación, como la Ley Crea y Crece, que ha favorecido la creación empresarial, o la reforma laboral, que ha mejorado la calidad del empleo. Todo, mientras navegaba el shock de la pandemia de COVID-19 o, más recientemente, la guerra comercial desatada por la Casa Blanca. La previsión del Ejecutivo es que la economía española se sitúe en 2027 un 15% por encima de los niveles de 2019, mientras que Francia o Alemania solo habrán avanzado un 5% en el mismo periodo.