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El Gobierno británico ocultó un informe porque no servía para su campaña contra la inmigración

Los tories llevan tiempo agitando el miedo al extranjero en la sociedad británica con el argumento de que resta empleos a los locales. En este caso, por extranjeros hay que entender su significado literal: incluye también a los ciudadanos de la UE que tienen derecho a vivir en el Reino Unido, de la misma forma que los británicos pueden hacerlo en España.

En un intento de imprimir veracidad a este argumento, la ministra de Interior, Theresa May, dijo que existe un estudio que dice que por cada 100 inmigrantes que llegan al país, 23 británicos no pueden encontrar un empleo. La xenofobia siempre cuela mejor cuando se esconde tras un estudio.

Anoche el programa Newsnight, de BBC, dio la puntilla a los intentos de May. Resulta que cuando la Administración británica se ocupó de revisar ese supuesto efecto pernicioso de la inmigración, llegó a una conclusión muy diferente. No podían justificar esa presunta pérdida de empleos. La respuesta del Gobierno fue ocultar el informe.

Los tories no pueden impedir sufrir el coste político por una decisión no muy inteligente: proponer en la campaña electoral anterior que su objetivo en el Gobierno sería limitar la inmigración neta anual a menos de 100.000 personas. Inmigración neta significa que cuentan no sólo los que llegan de fuera (incluidos los que vienen desde el resto de la UE donde Londres poco puede hacer), sino también los que se van (por ejemplo, británicos que no toman sus decisiones personales en función de los intereses del Gobierno).

Y encima los tories no cuentan con datos económicos que sostengan sus prejuicios. Los últimos datos indican que en los últimos doce meses, la cifra de inmigración neta llega a 212.000. Y no se ve por ningún lado el impacto negativo para la población activa nacida en el Reino Unido. El 87% de los 425.000 nuevos empleos creados en la economía británica en 2013 fueron a parar a trabajadores británicos. Los otros 54.000 empleos (13%) fueron para extranjeros.

Los tories no tienen muchos incentivos para citar estas cifras. La realidad no es lo bastante xenófoba.