Zafarrancho de combate
En los últimos días, estamos asistiendo a un asedio judicial y mediático al Gobierno de Pedro Sánchez que recuerda mucho al vivido por el Gobierno socialista de Felipe González en el 95. A los ya conocidos casos contra su hermano, su mujer y el caso de Ábalos y Cerdán, hemos visto como se imputa a José Luis Rodríguez Zapatero y cómo se registra la sede del Partido Socialista de Ferraz por el caso Leire Díaz. Todos estos casos conviven en un totum revolutum que no distingue y que persiguen tumbar al Gobierno salido de las urnas en el 23.
Con independencia de que hay asuntos que investigar y que merecen ser esclarecidos, de lo que no cabe duda es que hay todo un ejército cumpliendo aquella máxima de Aznar recordada estos días: el que pueda hacer, que haga.
Y el poder judicial está haciendo. Y el poder mediático también.
Mientras, tenemos sentado en el banquillo a un exministro del Interior en la causa del caso Kitchen y no se está poniendo el foco ahí.
Y, a pesar de todo, el Partido Popular de Feijóo continúa esperando a que la fruta madura caiga del árbol, sin atreverse a presentar una moción de censura. Y no porque la perderían, como han reconocido. Sino porque la moción de censura es a la vez un acto de investidura del nuevo presidente y para ello hay que presentar un proyecto de gobierno. Y el Partido Popular no lo tiene.
El que pueda hacer que haga, porque el Partido Popular, haciendo solo política, no puede.