Mount to Coast T1, amortiguación y estabilidad
Cuando hablamos de zapatillas para movernos por la montaña, uno de los primeros detalles en los que nos fijamos es la amortiguación. Por regla general, cuando nos encontramos con una zapatilla que ofrece mucha amortiguación solemos asumir de primeras que esto conlleva algunas contrapartidas: más altura, más movimientos laterales, cierta sensación de inestabilidad o incluso un comportamiento algo torpe cuando el terreno se complica. Sin embargo, algunas veces nos encontramos con un modelo que, simplemente, nos obliga a replantearte algunas ideas básicas y ampliamente preconcebidas. Esto es exactamente lo que nos ha sucedido con el modelo Mount to Coast T1.
La T1 es básicamente una zapatilla muy amortiguada y cómoda que te permite pasar horas corriendo o caminando rápido por montaña. Hasta ahí, nada nuevo. Sin embargo, nuestra sorpresa llega cuando descubrimos que además es un modelo sorprendentemente estable, sobre todo para el volumen de mediasuela que incorpora.
Más de 250 kilómetros para entender la zapatilla
Hay muchas zapatillas transmiten una buena primera impresión. Pero ahí queda todo... Lo difícil realmente es que esa sensación se mantengan cuando acumulas kilómetros y kilómetros.
En el caso de la Mount to Coast T1 llevamos más de 250 kilómetros corriendo y caminando a buen ritmo con ellas por escenarios muy diferentes entre sí, desde los senderos graníticos de La Pedriza hasta las pistas rápidas de la Sierra de Guadarrama, pasando por bosques, senderos técnicos, terreno compacto, zonas húmedas e incluso usándolas durante jornadas de lluvia.
Ha sido precisamente gracias a esa variedad de terrenos que hemos logrado entender mejor la filosofía de esta zapatilla. La Mount to Coast T1 no destaca únicamente en una situación concreta, lo que realmente sorprende de este modelo es lo equilibrado que resulta cuando cambian las condiciones.
Una modelo que invita a correr
Lo primero que llama la atención de la Mount to Coast T1 nada más ponértela es que no parece una zapatilla de ultra distancia convencional. Sobre el papel incorpora una mediasuela generosa con 36 mm en talón, 32 mm en antepié y un drop de apenas 4 mm. Sin embargo, cuando empiezas a correr, la percepción es muy distinta. La plataforma es ancha, el pie queda muy bien asentado y la transición resulta muy natural.
Es un modelo, que ofrece mucha amortiguación, pero con una estabilidad sorprendente. Probablemente esta haya sido la característica que más nos ha llamado la atención. La espuma LightCell ofrece una amortiguación generosa y una absorción de impactos excelente. No obstante, lo interesante es que toda esa amortiguación no viene acompañada de la típica sensación de balanceo que encontramos en otras zapatillas del mercado.
Granito, pistas rápidas y terreno variable
Como ya hemos dicho anteriormente hemos probado la Mount to Coast T1 en terrenos muy variados, desde zonas de placas a senderos graníticos de La Pedriza y si algo tenemos claro es que la plataforma transmite en todo momento mucha confianza.
En las pistas rápidas de Guadarrama aparece otra de sus virtudes: la capacidad para mantener ritmos alegres sin que la zapatilla se sienta torpe o excesivamente voluminosa. Y cuando el recorrido se complica, aparecen raíces, piedra suelta o senderos más rotos, sigue manteniendo una sensación de control que nos transmite seguridad.
La suela, uno de sus puntos fuertes
La Mount to Coast T1 utiliza como suela una Vibram Megagrip Litebase. En terreno seco funciona realmente bien, pero donde más nos ha convencido es cuando aparece la humedad, la roca pulida o el terreno cambiante. La sensación de agarre es constante y transmite mucha confianza.
Durabilidad y calidad
Después de más de 250 kilómetros sobre granito, senderos, pistas y terreno variado, el estado general de la Mount to Coast T1 sigue siendo excelente. La suela apenas muestra desgaste significativo y la zapatilla sigue transmitiendo la misma sensación de solidez del primer día.
Conclusión Campobase
Lo más destacado de la Mount to Coast T1 es que es una zapatilla que consigue equilibrar amortiguación, estabilidad, comodidad y durabilidad dentro de un mismo producto. Después de muchos kilómetros por terreno y condiciones muy diversas la sensación es de seguridad y estabilidad.
Si tuviéramos que resumir nuestra experiencia en una sola frase, probablemente sería esta: “las mejores zapatillas de trail que hemos probado en los últimos años”.