Las elecciones en Cajacanarias
Se puede asegurar sin margen de error amplio, que el peor momento vivido por la dirección regional de los socialistas canarios fue el que tuvo como protagonista a su vicesecretario general, Paco Spínola, que se ocupó personalmente de pactar con Álvaro Arbelo, entonces director general de Cajacanarias, su ascenso a la presidencia de la entidad tinerfeña. Spínola apoyó a Arbelo sin haber sometido la cuestión de modo previo a la Ejecutiva Regional y a cambio de que fuera nombrado vicepresidente el secretario insular del PSC, José Miguel Rodríguez Fraga, considerado uno de los lastres más pesados que ha soportado el socialismo tinerfeño en toda su historia. Para rizar el rizo de las inconveniencias, y siempre con la famosa operación de Las Teresitas como telón de fondo, Spínola aceptó que la comisión de control de la entidad la pasara a presidir Roberto Plasencia, considerado un escudero fiel de Miguel Zerolo.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora