Las Teresitas: así sí
Las Teresitas, en positivo. Sin que se hayan resuelto dos cuestiones decisivas como la devolución de los 53 millones indebidamente pagados a Inversiones Las Teresitas por el frente de playa y sin que se conozca con precisión qué va a pasar finalmente con el famoso Mamotreto, Santa Cruz de Tenerife afronta por primera vez un debate sobre su playa desde una óptica de participación conducente a su uso público exclusivo. Este miércoles los mandarines municipales presentaron un avance del Plan Especial que quieren someter a la consideración de todos los grupos políticos municipales y de todos los vecinos, de manera que la transparencia se abra paso donde hasta ahora solo ha habido chanchullos, mangoneos y opacidad. La iniciativa aparenta ser tan positiva que ya resulta extraño que no haya aparecido en escena algún iluminado denunciando un amaño bajo cuerda del alcalde y de su concejal de Urbanismo con los empresarios González y Plasencia para evitarles estragos judiciales y la devolución de la pasta que cobraron por una pieza de suelo que en realidad era municipal. Y no es que Bermúdez y Martín hayan descubierto América, ni hayan jurado enormes proyectos de arquitectos estrella con inversiones millonarias. Sólo han aplicado, que se sepa, la lógica de las cosas: una playa así merece un tratamiento urbanístico con amplia visión política, dotada de los servicios adecuados y con la garantía plena de que lo público es público y siempre lo será. La sensibilidad actual proviene muy probablemente de los escándalos que nadie desea reproducir, y para evitarlos, nada mejor que desterrar la especulación. No nos hagan poner esto en relación con el Oasis de Maspalomas porque se nos hace de día con comparaciones odiosas.
Es política
Es bueno no perder de vista, sin embargo, la obligación que tiene este Ayuntamiento de devolver al patrimonio municipal lo que le fue ilegalmente arrebatado en anteriores mandatos, de mantener firmes todos los procesos judiciales de reclamación de las cantidades indebidamente pagadas, y de ejecutar hasta sus últimas consecuencias las sentencias judiciales (las que ya son firmes y las que sin serlo algún día lo serán) para que se reponga la legalidad y para que los que reniegan de la política por esos escándalos puedan volver a creer en ella algún día. Porque esto es política, y debería ser de la buena. Ordenar urbanísticamente la playa y sus espacios anexos y dotarlas de los usos necesarios (avenidas, comerciales adaptados al entorno, servicios, aparcamientos…) es una obligación de los políticos. Y hacerlo con la participación vecinal es un acierto que hay que elogiar. Lo otro, lo que se intentó camuflar como una operación fabulosa de impulso a la playa siendo como fue una operación especulativa tan descarnada como ilegal, no es política, es corrupción. Fue corrupción, haya o no haya todavía resoluciones judiciales que lo confirmen. Basta con recordar que una empresa se hizo con unas plusvalías multimillonarias gracias a una compra-venta inadmisible y a unas recalificaciones vía convenio que pudrieron desde la raíz todo lo que fantasmagóricamente se pretendió vender como una operación estrella. También debe ser la política, con el auxilio judicial, la que trabaje para recomponer la condición de públicos de esos terrenos. Y si alguno queda bajo la titularidad privada, destinarlo con la ley en la mano a la titularidad pública.
Alarcó sustituye a Tavío
En cuestión de horas sabremos cuál es la reacción de la oposición política y de los que últimamente actúan como denunciantes de todo lo que se mueva en sentido opuesto a su visión. Los acallará la fuerza de los máximos acuerdos que se puedan alcanzar con quienes sí estén dispuestos a arrimar el hombro en este propósito. Quedamos a la espera, por ejemplo, de saber qué opina de este paso la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Santa Cruz, Cristina Tavío, que no atraviesa precisamente sus horas más brillantes dentro de su partido. La última prueba la hemos encontrado en el llamativo desplante que le han hecho desplazándola del máximo protagonismo en la 21 Unión Intermunicipal que el PP va a celebrar este fin de semana en Valencia. Acuden, como es norma, todos los alcaldes, presidentes de cabildos o de diputaciones y los portavoces de las ciudades de más de 20.000 habitantes. Habitualmente han acudido Soria, Pepa Luzardo o ella misma, pero en esta ocasión, a pesar de ser un referente en la capital tinerfeña y de haber ganado incluso las últimas municipales por un puñado de votos, Tavío no estará presente en esa terapia grupal pepera. En su lugar, Soria o Antona (que tanto monta, monta tanto) han designado a Antonio Alarcó, portavoz en el Cabildo tinerfeño y senador por la isla. Alarcó participará en una mesa de relumbrón, la destinada a la reforma local que, bajo el título Una administración, una competencia, tendrá como ponente a Cristóbal Montoro y como moderador a Carlos Floriano. Pero si el feo a Tavío es de campeonato por lo que se dilucida estos meses en Tenerife cara a las elecciones, ¿qué decir de la clamorosa ausencia del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria? ¿Y del presidente del Cabildo de Gran Canaria? Ninguno de los dos aparece en ninguna de las mesas organizadas, y no será por importancia de las instituciones que presiden, porque hay alcaldes y alcaldesas en el programa que no tienen en sus municipios más habitantes que el barrio de Guanarteme. Algo pasa con Cristina, y algo pasa en el PP canario para que Alarcó sea su único representante.
Don José, estable dentro de la gravedad
Sigue cubriéndose con el manto del silencio la convalecencia del editor y director de El Día, José Rodríguez Ramírez, ingresado en estado grave en la clínica Hospiten Rambla, de Santa Cruz de Tenerife. Las instrucciones en su periódico son guardar silencio, y ni siquiera en el confidencial de Andrés Chaves se ha lanzado la más leve insinuación sobre el estado de salud del patrono. Su situación está estabilizada sin avances positivos desde que hace más de una semana fuera intervenido de urgencia por una infección en la vesícula. Al ser reanimado en el postoperatorio se detectó un fallo grave en el marcapasos que lleva desde hace algunos años, lo que unido a su edad, ha complicado su recuperación. Se encuentra desde entonces intubado. En el periódico se viven momentos de gran incertidumbre, pese a los esfuerzos de su hija Mercedes por imponer la normalidad. Para que no haya especulaciones se ha ordenado a los dos amanuenses de cabecera, Ricardo Peytaví y Andrés Chaves, que continúen publicando los editoriales de cada día manteniendo el espíritu apocalíptico, independentista y antipaulinista del insigne editor, lo que desvirtúa la inocencia de ambos esgrimida históricamente en los numerosos pleitos que esos artículos han generado en los tribunales. Bien es cierto que los insultos han amainado, pero se torna difícil acreditar ahora ciertas autorías.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora