Viviendas vacacionales, el colonialismo silencioso
Las viviendas vacacionales son la nueva sociedad de clases, son la vuelta al siglo XIX, son lo que te va a hacer cada vez más rico o cada vez más pobre, son el nuevo colonialismo. Son lo que le pasó a Hawái, que ya pasó en Hawái, que ya pasó en Baleares y que, hace ya un buen tiempo, está aquí, con nosotros, en cada rincón de Canarias.
Como el picudo rojo es el enemigo de las palmeras, se instala en ellas y las hace enfermar hasta la muerte, las viviendas vacacionales son la nueva plaga de estas ocho islas atlánticas. Quizás, no tienen la misma mala fama, pero hacen mucho más daño.
¿Piensan que estoy exagerando? Aunque esto es un artículo de opinión, procedo a dar datos. A inicios de este año, en esta misma isla: 1.997 viviendas vacacionales. Casi 2.000 casas registradas como vivienda vacacional en La Palma. Repito, registradas, puede haber muchas más.
¿Saben cuántas casas hay para alquilar por un año o varios años (un alquiler no vacacional)? 26 casas en alquiler, en toda la isla de La Palma. Repetimos. Veintiséis casas. Pueden comprobarlo ustedes mismos, en cualquier plataforma de alquileres.
Dos mil casas para turistas, veintiséis casas para población local. Los datos hablan por sí solos. Podría acabar el artículo aquí mismo.
Es puro sentido común. Me parece correcto que una persona compre una casa o herede una casa y la ponga como vivienda vacacional. Repito, una casa. Una, en singular.
Lo que no parece normal, ni correcto, es que haya gente (individuos o empresas) que tienen en esta isla, o en cualquier otra isla, 45 casas. Es sencillamente injusto, que gente, que muchas veces ni siquiera reside en Canarias, viva una vida de absoluto lujo (vuelta al siglo XIX) a costa de quitarnos las casas.
Y sí, he dicho quitarnos las cosas. Es absolutamente imposible acceder a este tipo de mercado. El famoso mercado de la vivienda. Los que vivimos en la isla, nos vemos abocados a vivir en los márgenes, a no tener ninguna esperanza de tener un alquiler digno, porque de comprar, mejor ni hablemos. Si hay algún joven canario con casa recién comprada, todos sabemos que ese dinero viene de su familia, imposible comprar con el dinero que se haya ganado trabajando.
Dicho de otro modo, en Canarias, hay mucha gente del norte de Europa, con mucho poder adquisitivo para comprar casas. También abundan las inmobiliarias (mayoritariamente alemanas) que compran casas rurales, las reforman y hacen viviendas vacacionales. Ese dinero, que ganan con las viviendas vacacionales, no va al bolsillo de los canarios, ni a las arcas del estado español, va a los bolsillos de esas empresas alemanas.
No me gustaría, sin embargo, señalar a las empresas alemanas que tienen 45 casas en la isla y no señalar a los canarios que hacen lo mismo, si naciste aquí y tienes 45 casas, el resultado es el mismo, estás especulando con la vivienda. Este artículo también va por vosotros, queridos especuladores con acento canario.
No soy tan inocente de pensar que este artículo va a remover conciencias entre los grandes tenedores de Canarias (con acento canario o con acento extranjero), pero sí me gustaría responsabilizar a los representantes de los canarios (Gobierno de Canarias, cabildos y ayuntamientos) por tomar medidas muy tibias (tan tibias que ni se ven, ni se sienten, ni tienen ningún tipo de resultado) para un tema muy serio.
Con poner siete casas de protección oficial cada década, no es suficiente. Hay que poner límites al mercado, hay que proteger las casas que ya existen. Se me ocurre, que podrían topar el precio del alquiler, como se ha hecho ya en 140 municipios de Cataluña, se podría prohibir comprar casas a gente que ni siquiera reside en la isla y, sobre todo, prohibir que las empresas extranjeras compren casas a granel.
Para concluir, otro dato más. ¿Saben cuántas viviendas turísticas hay en Santa Cruz de La Palma? 266 viviendas vacacionales. ¿Saben cuántos pisos en alquiler hay? Uno, un solo piso en toda la capital. Los últimos datos del INE registran 266 viviendas turísticas con una capacidad de 1.072 plazas. En el piso que hay ahora mismo en alquiler, caben un máximo de 4 personas y, ojo, es alquiler de temporada (no larga duración), en el propio anuncio te aclara que se da prioridad a profesionales desplazados.
En resumen, Santa Cruz de La Palma puede acoger a más de mil turistas, a cuatro personas que no sean de la isla, es decir, doctores o maestros que estén un curso como mucho y a cero personas que sean de esta isla.
Si esto no es surrealista, que venga Dios y lo vea.
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