Paralizado el desalojo del residente de La Dehesa que se niega a su reubicación
El desalojo del residente del Centro de Mayores de La Dehesa, en La Palma, que se niega a ser reubicado en otro recurso sociosanitario ha quedado paralizado, según confirmó el propio afectado este miércoles tras haber sido visitado por una comitiva formada por personal de Servicios Sociales de la corporación insular y un policía local.
El residente, Juan Antonio Martín, de 80 años, explicó que en la jornada en la que estaba previsto su traslado acudieron a su habitación dos representantes del Cabildo y un agente de la Policía Local, que se limitaron a dejar constancia de su negativa a abandonar la estancia, sin que el desalojo llegara a materializarse.
Martín calificó el trato recibido como correcto y señaló que, tras esa actuación, la medida quedó en suspenso, y subraya que su oposición no pretende frenar las obras ni impedir una actuación que beneficiará a personas que necesitan atención sociosanitaria, según ha reconocido.
“Mi voluntad es también que la obra se haga”, ha afirmado, aunque insiste en que no puede aceptar que se le responsabilice de su ejecución ni que se le exija renunciar a sus derechos como residente para facilitarla.
El afectado ha reiterado que su desacuerdo se centra en la forma en la que se ha gestionado el proceso de realojo ya que, a su juicio, el Cabildo conocía con antelación que la reforma iba a acometerse y que en esas plantas residían unas 20 personas, por lo que considera que se podrían haber diseñado soluciones alternativas en condiciones “aceptables”.
En este sentido, ha rechazado que el resto de residentes afectados aceptaran voluntariamente la reubicación, y ha afirmado que las personas trasladadas no están conformes con la pérdida de las condiciones de vida de las que disfrutaban, aunque hayan accedido al cambio tras presiones.
Martín ha asegurado que ninguno de los residentes pretende mantener habitaciones de grandes dimensiones, pero sí exige que se respeten unos mínimos de intimidad y dignidad, como disponer de baño propio, espacio suficiente y posibilidad de conservar pertenencias personales básicas.
El residente sostuvo que no puede obligarse a una persona de 80 años a compartir habitación con un desconocido y ha defendido que existen alternativas intermedias que permitirían compatibilizar la ejecución de las obras con el respeto a los derechos de los usuarios.
Las obras previstas en el Centro de La Dehesa permitirán, según el Cabildo, habilitar 59 nuevas plazas sociosanitarias en un plazo de 11 meses, en una isla donde la administración insular cifra en más de 490 las personas en lista de espera para acceder a una plaza residencial.
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