Análisis
Clavijo se lanza a por los canarios en el exterior en vísperas del congreso de CC que lo debe reelegir
No va a haber tiempo en una sola legislatura para resolver tantas prioridades como las que se ha propuesto acometer el presidente de Canarias, Fernando Clavijo (Coalición Canaria). A la búsqueda de una solución de rango nacional para la reubicación de los casi 6.000 menores migrantes que tutela esta Comunidad Autónoma; a la aplicación de medidas que permitan revertir de algún modo el grave problema de escasez de viviendas protegidas para una demanda que se acerca amenazante a las 30.000 personas; a los problemas de gentrificación, de presión sobre los espacios protegidos y de masificación generalizada por el boom que vive este modelo turístico… el presidente ha sumado el bienestar de los canarios y sus descendientes que viven en el exterior como asunto principal.
Así lo ha manifestado él mismo estas últimas semanas poco antes de que se confirmara oficialmente su deseo de ser reelegido secretario general de Coalición Canaria en el congreso que a tal fin celebrará esa organización este fin de semana en Las Palmas de Gran Canaria. El concurso de la militancia de CC en la diáspora está muy valorado dentro de CC, no por el peso específico de su voto, sino por la carga emocional que aporta ese colectivo y por un recuerdo que permanece imborrable en la memoria de los dirigentes nacionalistas canarios: fueron los votos de Coalición Canaria en el exterior los que, convenientemente motivados por determinados empresarios muy comprometidos con Clavijo, los que inclinaron la balanza a su favor en 2014 para que resultara descabalgado de la secretaría general Paulino Rivero, también por entonces presidente del Gobierno. Su sustituto, a título de secretario general pero también de candidato a la presidencia en 2015, fue Fernando Clavijo. Y ahora, quiere repetir.
La primera vez que el actual presidente canario lanzó el aviso de que iba a cautivar a la colonia canaria en la diáspora fue el 11 de marzo durante su discurso del estado de la nacionalidad en el Parlamento canario. Allí dijo que es una prioridad de su Gobierno “tener un marco legal autonómico que sea capaz de tener en el centro de las políticas a los canarios y descendientes, así como la actualización de la relación con las entidades canarias en el exterior”, para lo cual, añadió, “se trabaja en el proyecto de la Ley Canaria de Emigración”.
Pocos días después, el 26 de marzo, en una videoconferencia multitudinaria, Fernando Clavijo, auxiliado por el secretario de Organización de Coalición Canaria, David Toledo, se reunió con representantes del partido en Venezuela, Argentina y Uruguay, “en una sesión de trabajo en la que les anunciaron que desde el Gobierno de Canarias se empieza a trabajar en una Ley Canaria de Emigración”, según la nota de prensa difundida al término del encuentro.
Según su versión, esta ley “vendrá a dar respuesta de manera estable y ajena a cambios políticos, a las necesidades de los canarios que residen en el exterior y sus descendientes, como una herramienta imprescindible para que sus derechos estén recogidos en una norma legal y se coloquen en el centro de las políticas que desarrolla el Ejecutivo”.
Clavijo no sólo lanzó elogios al gobierno que preside, del que dijo que “en estos casi dos años de legislatura hemos avanzado mucho”, sino también a las organizaciones de Coalición Canaria en el exterior que le escuchaban, a cuya implicación atribuyó en parte “que un partido como Coalición Canaria esté de nuevo en el Gobierno, dando continuidad a la labor que también hicimos durante los años de oposición”.
“Los canarios en el exterior y sus descendientes necesitan de un trabajo específico pero transversal, de todas las áreas de gobierno, para mantener los vínculos, para atender sus necesidades y para proyectar el futuro de la comunidad canaria en el mundo”, dijo Clavijo a los presentes, siempre según lo divulgado por Coalición Canaria.
Los antecedentes de 2014
Fernando Clavijo y su secretario de Organización no hacían otra cosa que captar el voto de la diáspora de Coalición Canaria para contar con él en su octavo congreso nacional, que se celebrará este fin de semana en el auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria bajo el lema de “Canarias Unida”. Y no porque el emigrante sea un voto decisivo para que Clavijo logre renovar como secretario general porque, salvo sorpresa de última hora, su candidatura será la única, sino porque quiere concitar el máximo de unanimidad para el principal reto que quiere acometer desde el día siguiente: la unidad del llamado nacionalismo canario a través de la llamada operación Teodoro, consistente en desarticular el partido en Gran Canaria (no es casual que en esa isla sea el congreso) para apoyarse en el nuevo partido que ha montado el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, en compañía de otros primeros ediles de la isla, como Óscar Hernández, de Agüimes. Todo ello mediante el lanzamiento al estrellato de la alcaldesa de Mogán, la aficionada a los juzgados Onalia Bueno, y la entrañable defenestración con patada hacia arriba (el Senado) del actual líder local y consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, que no ha conseguido hasta ahora que el partido se implante con una mínima presencia en Gran Canaria.
Clavijo debe al voto de Coalición Canaria en la diáspora su elección como secretario general en 2014, cuando abandonaba precipitadamente la alcaldía de La Laguna acuciado por algunos asuntos judiciales, y se convertía en el preferido de Ana Oramas y Carlos Alonso para ser quien desplazara a Paulino Rivero de la secretaría general y de la presidencia del Gobierno. Y así fue: una conjura de emigrantes animados por poderosos empresarios canarios unió todos sus votos a favor de Clavijo de modo tan decisivo que Paulino Rivero decidió retirarse sin plantear batalla al sufrir una primera derrota en el Consejo Político de CC por cinco votos (45-40). Ya sin rivales, se sometió la candidatura de Clavijo a la consideración de ese órgano del partido y resultó elegido con 66 votos a favor, dos nulos y 22 abstenciones.
Luego vendrán las elecciones autonómicas de 2027, para las cuales también será importante el voto canario en el exterior. Pero ese será otro empeño que comenzará al día siguiente del congreso de este fin de semana.
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