La Fiscalía ordena deportar a una menor enferma
La fiscal de Menores de Las Palmas, María Luisa Ordóñez, ha decidido a través de un decreto fechado el pasado 26 de febrero expulsar a la menor saharaui Mahyuba Buelil Abderrazak , de 11 años, que se encuentra enferma de diferentes patologías como crisis asmáticas, retraso de madurez ósea y escoliosis lumbar. Dichas patologías están certificadas por diferentes informes médicos del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria así como recogidas en el informe forense que obra en poder de la Fiscalía y que Ordóñez se ha negado a entregar a las abogadas de la menor.
La menor se encuentra en una familia de acogida en Canarias desde el año 2010, cuando los médicos decidieron que la pequeña no debía regresar a los campamentos de refugiados de Tinduf ante su delicado estado de salud. Mahyuba llegó a las Islas a través del programa “Vacaciones en Paz”, que gestiona la Asociación de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.
La niña está escolarizada en Gran Canaria, pero se encuentra en estos momentos sin permiso de residencia, ya que nadie regularizó su situación cuando el 8 de septiembre de 2010 terminó su programa de “Vacaciones en Paz” y la prórroga de estancia que le fue concedida.
La Fiscalía de Menores deja constancia en su resolución de que la madre de la niña ha pedido que vuelva, algo que acreditan tanto el Ministerio de Juventud y Deportes de la República Árabe Saharaui Democrática, como el colectivo que la trajo a la Gran Canaria, la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.
El Ministerio Público reconoce que existen informes médicos de octubre y noviembre de 2012 de facultativos que recomiendan que la niña siga en Gran Canaria para ser tratada de sus problemas asma y de desarrollo -uno de ellos del Hospital Materno Infantil-, pero replica que ha mejorado y que en hoy se encuentra “en buen estado. La Fiscalía sostiene que, de los informes médicos, ”no se desprende razón suficiente que impida a la menor trasladarse a su país de origen junto a su familia“.
Sin embargo, la familia que se ha hecho cargo de la niña desde que llegó a Las Palmas de Gran Canaria ha solicitado el amparo del los Juzgados de Familia de la ciudad, para que se suspenda cautelarmente el retorno de la menor a los campamentos saharauis. En el recurso contra la repatriación, esta familia argumenta que “acordar la devolución de la menor a los campamentos de refugiados de Tinduf es ir en contra de la opinión de los pediatras y traumatólogos del Servicio Canario de Salud que tratan a la niña”.
“Y pretender hacer creer que los tratamientos médicos que precisa la menor se le pueden dar en los mencionados campamentos es una quimera propia de una mentalidad occidental, que desconoce el estado de los servicios médicos de los que pueden disfrutar los refugiados saharauis”, argumenta su letrada, quien advierte de que retornar a Tinduf puede tener consecuencias “irreparables” para la niña.
Además, niegan que su madre quiera realmente que vuelva a los campamentos, dicen que si lo ha pedido ha sido bajo amenazas y relacionan el hecho de que se haya puesto en marcha la repatriación con una serie de desavenencias que ahora mantienen con la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.