La obesidad cuesta a Canarias 327,5 millones al año, según expertos
El presidente de la Fundación Weber, Álvaro Hidalgo, ha afirmado este martes que la carga total que supone la obesidad para Canarias asciende a la cifra “insostenible” de 327,5 millones de euros al año, pero “la buena noticia” es que tratar esta enfermedad es la inversión pública más rentable.
En su comparecencia en comisión parlamentaria este martes el presidente de la Fundación Weber ha dicho que para entender el impacto real de la obesidad en las islas se puede explicar “el viaje de Yaiza”, una paciente grancanaria de 52 años con 99 kilos de peso, un Índice de Masa Corporal de 35, esto es obesa, y diabetes tipo 2.
El ejemplo de Yaiza no es un caso aislado, pues hay 77.748 personas en Canarias en esta situación, ha proseguido Hidalgo, quien ha dicho que, según datos de 2025, más de 406.000 personas en las islas padecen obesidad, el 21,4 por ciento de la población adulta.
Esta situación provoca un coste visible y directo de 7.907 euros al año por paciente en gastos sanitarios, y de 4.955 euros en medicación y consultas para los 47.000 canarios con obesidad de tipo dos.
Si se le añade la diabetes tipo 2, hay más de 19.000 pacientes con un coste anual de 2.138 euros, y con hipertensión arterial hay más de 38.000 personas y un desembolso de 814 euros cada uno.
Pero además hay “un inmenso costo invisible”, el del impacto en la productividad laboral que Álvaro Hidalgo ha cifrado en 23,76 millones de euros al año, al tiempo que ha explicado que el 15% de los trabajadores con obesidad tiene absentismo laboral por crisis de salud, fatiga y somnolescencia.
Asimismo, el 66% de los trabajadores con obesidad refieren haber sufrido discriminación en entrevistas laborales o en el acceso a puestos de trabajo, y el presidente de la Fundación Weber ha hablado también de que el 74% de las personas obesas padece problemas de reducción de la movilidad.
Hidalgo ha llamado la atención sobre el dato de que el 96 por ciento sufre un impacto emocional negativo que se refleja en ansiedad y depresión, y por lo tanto afecta a su salud mental.
“El viaje de Yaiza nos muestra el coste de la inacción si no intervenimos a tiempo”, ha continuado el economista, quien ha señalado que “la buena noticia” es que tratar la obesidad es la inversión pública más rentable y, si se logra reducir entre un 5 y un 10%, habría un ahorro estimado en 786 euros.
Y en total el ahorro estimado sería de 61 millones de euros, por lo que invertir en obesidad no es un gasto, es “sostenibilidad para el Sistema Canario de la Salud”, ha añadido Hidalgo, quien ha pedido también reflexionar sobre si las políticas en este ámbito tienen en cuenta los diferenciales socioeconómicos.
Y ello porque hay tratamientos eficaces contra la obesidad que no están financiados por la sanidad pública, por lo que al final se está ampliando la brecha entre los determinantes socioeconómicos y el sobrepeso.
Ha opinado asimismo que muchos sanitarios no ven la obesidad como un problema de salud y no le prestan la atención que deberían, por lo que ha considerado fundamental un abordaje desde el punto de vista de la formación, la comunicación y la continuidad asistencial con énfasis en la atención primaria, o de lo contrario, ha dicho, será muy difícil cambiar la situación.
“Lo que sí hemos visto es que si invertimos dinero en prevenir, comunicar y tratar la obesidad hay un retorno claro para el paciente, el sistema y la sociedad”, ha indicado Hidalgo, para quien probablemente por la magnitud del problema “no podamos abordar todo de golpe, pero sí por partes” al identificar a los pacientes y proporcionarles la asistencia adecuada.
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