Las bajas tasas de contagio en las aulas no mitigan las demandas de más recursos y renovación del profesorado de refuerzo

Vuelta al las aulas en un colegio de Las Palmas de Gran Canaria. (ALEJANDRO RAMOS)

La vuelta a las aulas no ha generado altas tasas de contagios hasta ahora en Canarias. Un mes después de este regreso a las clases presenciales ningún colegio o instituto ha tenido que cerrarse al alumnado. Hasta ahora, son 79 aulas las que han quedado confinadas, el 0,4% del total de grupos (más de 17.000 según los datos actualizados de centros públicos, concertados y privados), según los últimos datos de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Se trata de unas cifras que desde asociaciones de AMPAS valoran ya que muchas familias han tenido miedo del regreso a las aulas. “Los centros han sido seguros y los protocolos se están aplicando”, afirma Eusebio Eusebio Dorta (portavoz de FITAPA).  No obstante, sí admite que existe preocupación porque el panorama pueda cambiar cuando llegue la época de frío y gripe. “Sí notamos que la educación semipresencial no está del todo preparada y por ello apostamos por el modelo presencial, como único modelo posible para no perder el curso”, afirma. Por su parte, los sindicatos mayoritarios siguen reclamando que se mantenga al personal contratado de refuerzo todo el curso y más recursos para los centros. 

La baja incidencia del virus en las aulas también ha sido destacada este viernes por la consejera del área, Manuela de Armas: “Doy gracias a todos los equipos directivos y a los docentes en general, a las familias y a los propios alumnos porque han sido muy responsables en una situación de este tipo”. Los casos positivos entre profesoras y profesores suman un total de 34, de más de 30.000 docentes; y los de alumnos y alumnas suman 216, de más de 324.000 escolarizados en Canarias. La titular de Educación además aseguró la pasada semana en el Parlamento de Canarias que se renovará el contrato a los profesores de refuerzo (unos 2.500) si la situación lo requiere. 

A juicio de ANPE, el sindicato mayoritario en la enseñanza pública canaria, “es evidente que en enero la situación no habrá mejorado y que estos profesionales seguirán siendo necesarios. Además, la educación canaria ya tenía un déficit de profesionales antes de la crisis sanitaria actual”. En los mismos términos se muestran desde el sindicato STEC-IC, que considera que el aumento de la plantilla es fundamental para mantener las distancias de seguridad. “No se puede introducir la precariedad en la educación”, afirma Gerardo Rodríguez, miembro de ese sindicato. Por ello, la renovación de contrato a estos profesores será una de las demandas que se seguirán llevando a la Mesa Sectorial ya que, de no ampliar la contratación todo el curso, habría que rehacer horarios y no se podrían garantizar las distancias. 

Por otro lado, ANPE y STEC-IC subrayan que el profesorado especialmente sensible al coronavirus sigue a la espera de que se les adapte el puesto de trabajo, “tal como establecen las normativas vigentes en materia de prevención de riesgos laborales”. El sindicato mayoritario explica que unos 5.000 profesionales declararon tener alguna de las patologías que los hacían más vulnerables a la enfermedad. Gerardo Rodríguez señala además que la pandemia ha puesto en evidencia la carencia de técnicos en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) en Educación ya que asegura que apenas hay 5 de los 14 que debería existir. Este sindicato también subraya que las valoraciones del laboratorio privado no fueron rigurosas. 

Más recursos en los centros

La comunidad educativa aprecia también diferencias en los recursos de los centros, en algunos institutos de Secundaria, por ejemplo, la contratación de profesorado ha permitido realizar desdobles para garantizar las distancias, pero en otros “no ha sido posible”, señala el miembro del STEC”. Los equipos directivos, los coordinadores covid y el resto de profesionales están haciendo un trabajo excelente, pero no siempre cuentan con los medios necesarios para ello”, apunta también ANPE.

En cuanto al abono de 1.500 euros por parte de la Consejería de Educación para material de higiene para hacer frente a la COVID-19, hay centros que comentan que no ha sido suficiente. Por ello, STEC aboga por un presupuesto adicional y que cubra la protección del profesorado, además de incrementar las partidas en las cuentas para 2021 de la comunidad autónoma.

Eusebio Dorta (portavoz de FITAPA) también afea al igual que han hecho otras asociaciones como FAPA Galdós que la Educación pública pueda utilizar fórmulas de copago. Según se puede apreciar en los comunicados de varios centros enviados a las madres y padres, entre el material escolar solicitado para el curso, se ha pedido también cuestiones como papel higiénico, servilletas… y en algunos casos el abono de dinero para este material. “Ya estábamos en contra de los diez euros para fotocopias, también estamos en contra de que se solicite dinero para esto”, matiza. Una cuestión que se agrava en un momento en el que las familias han disminuido su poder adquisitivo al estar en ERTES o con dificultades de encontrar empleo por la pandemia. Además, añade que se deben dar respuestas al alumnado con necesidades específicas educativas para que también pueda seguir las clases a distancia si su aula es confinada. 

“No todos los centros tienen presupuesto para mantener las medidas de seguridad y demandan más apoyo especializado. Insistimos en que lo más recomendable sería que la Consejería pusiera en marcha un servicio de enfermería escolar, aunque fuera por zonas, que nos permita enfrentar con éxito la próxima oleada, que, además, coincidirá con otoño o invierno, es decir, vendrá acompañada de otras patologías”, concluye ANPE.

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16 de octubre de 2020 - 22:22 h

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