La gente contraria a la guerra desafía a Therese y se echa a la calle en Las Palmas de Gran Canaria
Gente contraria a la guerra ha marchado este sábado esquivando el mal tiempo y las advertencias por la borrasca Therese para recorrer el Paseo de Las Canteras en Las Palmas de Gran Canaria bajo el lema “No a la guerra y por la paz entre los pueblos”. En días anteriores, más de un millar de personas respaldó con su firma esta convocatoria desde la Plaza Saulo Torón hasta la Base Naval, convertida en uno de los principales símbolos de la infraestructura militar en el Archipiélago.
La manifestación partió a mediodía desde Saulo Torón con pancartas contra la escalada bélica internacional y consignas que llamaban a “mojarse contra la guerra”, retomando el eslogan con el que las organizaciones convocantes habían animado a acudir “aunque llueva, truene o relampaguee”. También en el trancurso pudieron verse pancartas en apoyo a la Sumud Global Flotilla, cuya Spring Missión 2026 zarpará el próximo 12 de abril para romper el bloqueo a la población gazatí.
A lo largo del paseo marítimo, las personas asistentes corearon mensajes a favor de la paz y la cooperación entre los pueblos y en defensa de la “tradición pacifista” de Canarias, que los colectivos enlazan con el “no” a la OTAN de 1986 y las movilizaciones contra la guerra de Irak en 2003.
El recorrido concluyó frente a la Base Naval, donde se leyó un manifiesto en el que se denunció la ofensiva militar impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su aliado Israel, a quienes acusan de vulnerar el derecho internacional y provocar miles de víctimas civiles en distintos países. Las convocantes reclamaron el desmantelamiento de las instalaciones militares en la ciudad y defendieron que el Archipiélago deje de ser “portaaviones” para intervenciones armadas en regiones como el Atlántico o el Sahel.
Canarias, “territorio de paz”
El texto leído insistió en que los actuales conflictos responden a intereses económicos y geoestratégicos ligados al control de recursos como el petróleo y determinados minerales. También se vinculó la guerra con el encarecimiento de la vida cotidiana, en particular el aumento del precio de los combustibles, que golpea a las economías domésticas.
En el plano político, las organizaciones vuelven a reclamar un Estatuto de Neutralidad para Canarias que blinde al Archipiélago como “territorio de paz” y reiteran la exigencia de retirar del suelo isleño “toda infraestructura bélica ofensiva”. Desde el manifiesto se expresó además la solidaridad con el pueblo palestino y con países como Cuba o Venezuela, citados como ejemplos de pueblos que sufren agresiones militares, bloqueos y sanciones.
Testimonio y tradición pacifista
Las convocantes enmarcaron la protesta de este sábado en una trayectoria histórica de movilización en las Islas frente a las guerras y las políticas imperiales, reivindicando el papel de Canarias como puente entre continentes y no como plataforma militar. En esa línea, llamaron a sostener en el tiempo la organización y la respuesta social “para frenar la guerra y abrir paso a una cultura de cooperación entre los pueblos”, aludiendo a que solo la movilización sostenida puede alterar el rumbo de las decisiones gubernamentales.
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