El Parlamento de Canarias pide un estudio sobre la adquisición de hoteles por fondos de inversión
El pleno del Parlamento de Canarias ha pedido por unanimidad al Gobierno autonómico que encargue un estudio sobre la adquisición de hoteles de las islas por parte de fondos de inversión, una práctica que se desarrolla sobre todo desde 2008 y que se ha acelerado en los últimos cinco años hasta alcanzar unos cien hoteles con 40.000 camas.
El diputado del PSOE Manuel Hernández Cerezo ha sido quien ha planteado esta iniciativa, alarmado por los efectos negativos que este tipo de propiedad puede tener sobre empleos, salarios o expatriación de beneficios.
Los grupos que apoyan al Gobierno, que han enmendado el texto con acuerdo del proponente, han coincidido en que es un fenómeno que hay que estudiar, pero han rebajado el lado negativo de este tipo de inversiones para resaltar sus efectos positivos.
Manuel Hernández Cerezo ha explicado que la adquisición de hoteles por parte de fondos de inversión es una práctica habitual en el sector, que se realiza “de forma silenciosa pero vertiginosa”.
Desde 2020, se han producido adquisiciones por más de 3.200 millones de euros, la inversión total acumulada se estima en entre 4.000 y 5.000 millones de euros y solo en 2024, la inversión supera los 600 millones, ha detallado.
El 73% de la inversión en la adquisición de hoteles de Canarias los últimos cinco años ha sido realizada por fondos de inversión.
Actualmente, hay más de cien hoteles, unas 40.000 camas, en manos de estos fondos, lo que representa entre el 15% y el 20% del parque alojativo canario.
Cerezo ha alertado de que no se trata de una inversión productiva, sino que se realiza con fines especulativos para obtener beneficios rápidos, lo cual en su opinión pone en riesgo la estabilidad de los negocios y el bienestar de los trabajadores.
“El objetivo de los fondos es devolver la deuda y obtener la máxima rentabilidad” y eso puede traer daños colaterales en los sueldos, las condiciones laborales y la estabilidad de miles de trabajadores, por eso es imprescindible estudiar este fenómeno, ha insistido.
También ha indicado que esta situación puede repercutir negativamente en la economía regional, ya que los beneficios se van fuera del archipiélago.
Es una cuestión muy compleja, no se trata de demonizar la inversión, pero es necesario estar alerta y habilitar herramientas para guiar la toma de decisiones, ha explicado.
Cuando llegue la próxima recesión, esos fondos se marcharán “tan rápido como llegaron, dejando deudas, hoteles cerrados y desempleo”, ha avisado el diputado.
José Miguel Barragán, de Coalición Canaria, ha coincidido en la importancia de estudiar estas inversiones “pero sin alarmismo” y ha quitado importancia a los efectos de la propiedad sobre los salarios, que están regulados por los convenios sectoriales y que dependen de la capacidad negociadora de los trabajadores y las empresas explotadoras, que raramente coinciden con la propiedad en el caso de los fondos.
“No ha habido ningún indicio de que los fondos de inversión estén presionando para modificar los convenios”, ha dicho Barragán.
El diputado del PP David Morales ha defendido que se estudie este asunto, pero ha rechazado el “alarmismo” o que se hable de los fondos de inversión de manera agresiva como si fueran 'Alí Babá y los cuarenta ladrones'.
Ha destaco que estos fondos compran hoteles para reposicionarlos en una categoría superior, con lo cual los salarios no solo no sufren presión a la baja sino que pueden mejorar.
Otros efectos favorables de esta mejora de categoría es que sube el gasto medio por turista, atrae visitantes con mayor poder adquisitivo y aumenta la recaudación fiscal.
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