El Gobierno de Ayuso dio siete contratos públicos a dedo a su amigo y gurú, el líder de los 'Pocholos'
Antonio Castillo Algarra conoció a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuando ella era “parte del equipo” de Cristina Cifuentes (fue diputada y luego viceconsejera), según él mismo contó en una entrevista. Trabaron una amistad. Desde entonces, este dramaturgo, dueño de una empresa cultural y una academia de oposiciones, tuvo un trato privilegiado y cercano con Ayuso, que contó con sus consejos y recomendaciones en materia educativa y cultural cuando fue elegida presidenta de la Comunidad de Madrid, según confirman fuentes cercanas al gobierno y que ya no pertenecen a él.
Fue especialmente en la segunda legislatura, la de 2023, cuando cristalizó más la influencia de Castillo Algarra, apodado por el ala dura del PP como Rasputín por su larga barba y cercanía al poder presidencial. De hecho, es en esa legislatura cuando Emilio Viciana, una persona cercana a Algarra, fue nombrado consejero de Educación. Con él también entraron altos cargos y varios diputados algarristas en la Asamblea de Madrid, que incluso habían trabajado en algún espectáculo del gurú educativo, como publicó El País. En el PP de Madrid clásico los llamaban despectivamente los 'Pocholos' por su juventud y su manera de vestir.
Hoy, todos ellos han salido del gobierno y del grupo parlamentario de Ayuso, una rebelión concertada y motivada por el cese de Viciana el pasado lunes. La asonada ha evidenciado que había una brecha dentro del PP de Madrid entre esta facción y el ala dura clásica, que dirige como cabeza visible el todopoderoso jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez.
Contratos con la Comunidad de Madrid
Además de la cercanía política y estratégica, Castillo Algarra también ha tenido una cercanía económica con la Comunidad de Madrid en los años que ha asesorado informalmente a la presidenta. Mientras que su presencia cerca de Ayuso era notoria, su empresa, For the fun of it SL, fue contratada por la Consejería de Cultura y Turismo y por la empresa pública Madrid Cultura y Turismo, S.A.U., según consta en el Portal de Contratación.
Se trata de cinco contratos menores –es decir, que no salen a concurso público y se dan a dedo, con un límite de 15.000 euros según la ley– y dos del tipo “negociado sin publicidad”, un procedimiento excepcional en la administración que debe estar justificado. En este caso, el importe es más alto, como permite la ley. Algarra se llevó más de 31.000 euros en cada uno de estos contratos. En total, siete contratos con la administración madrileña con los que Algarra obtuvo 106.947 euros por la representación de varias obras. En el ámbito cultural, es habitual este tipo de contratos no licitados, ya que la administración puede querer a un proveedor concreto, es decir, un espectáculo específico que solo pueda prestar una empresa elegida de antemano.
Entre los espectáculos que contrató Madrid, El teatro del mundo, la puesta en escena de Más acá de los romances o San Juan desde San Juan en San Lorenzo de El Escorial o el cabaret barroco Oro y plata de Ramón, representado en Alcalá por 7.200 euros y en los Teatros del Canal por 14.500. Todo ello entre octubre de 2020 y el 17 de julio de 2025, el último contrato de la Comunidad de Madrid con Antonio Castillo. Según consta en el registro, la empresa de Algarra se fundó en 2010, pero los contratos públicos con la Comunidad de Madrid, según los datos recogidos en el Portal de la Contratación, empiezan en 2020, cuando ya tiene una relación personal con la Puerta del Sol.
También ha sido contratado recientemente por la Fundación del Teatro Real, un organismo del que es parte la propia Comunidad de Madrid. La formalización del contrato se produjo cuatro días antes del cese de Viciana, para representar de nuevo la obra Más acá de los romances, en este caso por más de 26.000 euros.
Pero no solo ha recibido contratos públicos, la compañía de Algarra también ha tenido subvenciones culturales, algo habitual también en el sector. Una de ellas, en 2022, de la propia Comunidad de Madrid por un importe de 13.000 euros a fondo perdido. Del Ayuntamiento de Madrid ha recibido más de 24.000 euros entre 2024 y 2025 y del Estado, 8.000 euros. Las cuentas presentadas por la empresa contabilizan subvenciones regionales en 2015 y 2020 y varias más con motivo de las ayudas por la Covid.
Antonio Castillo, además de asesor informal y contratista de la Comunidad de Madrid, ha sido hasta el martes patrono y miembro de la Junta Directiva del Ballet Español, una entidad creada por Isabel Díaz Ayuso en febrero de 2024 que estaba enmarcada en los Teatros del Canal. En diciembre de ese mismo año, la propia Comunidad de Madrid informaba en una nota de prensa de la inclusión de Algarra en la junta directiva del Ballet: “La Fundación del Ballet Español de la Comunidad de Madrid estrena además nueva dirección colegiada con una Junta Directiva de tres miembros compuesta por Gala Vivancos, Mónica Fernández y Antonio Castillo Algarra”. Fuentes de la Consejería de Cultura han especificado que Castillo no ha cobrado por esa función.
La Fundación, creada a su medida, ha recibido más de seis millones de euros de la Comunidad de Madrid en los últimos años a través de subvenciones. En su primer ejercicio (2024) recibió una de la Consejería de Cultura que dirige Mariano de Paco, de 1,3 millones de euros. El año siguiente, la ayuda pública creció hasta los 2,3 millones, con un incremento del 76%. Y para este 2026 hay presupuestados 2,5 millones.
En la fundación, Castillo Algarra figuraba hasta este miércoles como miembro de la junta directiva y también como patrono, donde compartía asiento con el consejero de Cultura, Mariano de Paco, y con su discípulo, el dimitido responsable de Educación, Emilio Viciana, así como con otro de los miembros del grupo de Los Pocholos, Miguel Olite, que continúa como director general de Enseñanzas Artísticas en el departamento de Cultura, y cuya continuidad está en duda. El Ballet Español de la Comunidad de Madrid tuvo como primer director artístico a Jesús Carmona, que dimitió en diciembre de 2024 sin explicar las razones.
Cuando la diputada de Más Madrid Marisa Escalante le afeó en la Asamblea de Madrid estas relaciones al consejero de Cultura, Mariano de Paco defendió la trayectoria de Castillo Algarra, y alegó que deberían “ponerle una alfombra roja”.
Con la marcha de Viciana y Antonio Castillo Algarra, el ala dura del PP de Madrid retoma puestos clave, el más importante, la Consejería de Educación, y deja fuera a Los Pocholos, después de varios meses de choques y desconfianzas que han acabado con la facción que inspiró las políticas educativas y culturales de la presidencia de la Comunidad de Madrid.
elDiario.es ha preguntado a Castillo Algarra por estos contratos con la Comunidad de Madrid sin haber obtenido respuesta. La Consejería de Cultura, la contratista, ha puntualizado que este tipo de contrato sin licitación es normal y legal y que el precio de los espectáculos estaban “ajustados a mercado”.
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