El PSOE censura la política del Cabildo de Tenerife sobre aguas fecales y que se hayan rechazado sus propuestas para ayudar a municipios y vecinos
El portavoz del Grupo Socialista en el Cabildo de Tenerife, Aarón Afonso, muestra a Canarias Ahora la preocupación de su partido por la situación actual de las aguas fecales y los vertidos al mar en la Isla, después de que este periódico publicara las dificultades que están enfrentando muchas comunidades de vecinos por los riesgos de sanciones de la Unión Europea, la acumulación de proyectos para encauzar estos líquidos de sus edificios por el “bloqueo” en el Consejo Insular de Aguas, que minimiza este problema, y por el creciente precio que imponen las compañía especializadas en estas obras, que han subido hasta un 40% sus presupuestos.
Afonso asegura que se trata de uno de los “principales problemas de Tenerife y, por eso, seguimos insistiendo en que se aprueben programas de forma coordinada con los municipios de la Isla para que éstos cuenten con los recursos económicos necesarios para poder impulsar no sólo las infraestructuras hidráulicas que requiere la Isla, sino la adecuada red de saneamiento para conseguir el objetivo de vertidos cero al mar”.
Sin embargo, y según critica, “en los últimos años, en los presupuestos para 2025 y 2026, el gobierno insular (CC-PP) ha rechazado algunas de las líneas de actuación que hemos propuesto de manera recurrente y reiterativa, como las subvenciones que planteamos para los ayuntamientos por un total de cinco millones de euros para mejorar la red de saneamiento, o impulsar el desarrollo de las conexiones de las viviendas y edificios al alcantarillado que siguen vertiendo al subsuelo”. Pese a esta situación y las quejas de comunidades vecinales, el portavoz socialista recalca que siguen tendiendo a mano al gobierno para aprobar las medidas que sean necesarias para contribuir a resolver cuanto antes las dificultades y “lograr los vertidos cero al mar o el subsuelo”.
Asociación Empresarial Canaria de Consultores Medioambientales
Por otro lado, y en declaraciones a Canarias Ahora, también la Asociación Empresaria Canaria de Consultores Medioambientales (Aeccm) muestra su preocupación por la información publicada el pasado domingo por este periódico sobre las dificultades de comunidades de vecinos de Tenerife para desarrollar estas obras, aunque poniendo el acento en otros aspectos. La entidad que dirige Juan Rumeu alerta de los ritmos lentos con estos trabajos, censura la actuación de los ayuntamientos y la sensación de impunidad ante las posibles sanciones que aprecia en los propios consistorios y las comunidades vecinales, como si nunca fueran a fraguar esas eventuales multas.
Lejos de eso, la Aeccm recalca que le “alarma que muchos ayuntamientos y comunidades de vecinos sigan actuando como si los avisos de la UE y del Consejo Insular de Aguas nunca fueran a traducirse en sanciones reales. Esa percepción de impunidad es la que, durante años, se ha tolerado el incumplimiento en materia de saneamiento y tratamiento de aguas residuales de Tenerife”.
Según advierten, “esta actitud no sólo supone un incumplimiento claro de la ley, sino también una forma de insolidaridad colectiva, al trasladar las consecuencias de esos vertidos al conjunto de la ciudadanía”. En este sentido, consideran “especialmente grave la pasividad de algunos ayuntamientos, que durante años han permitido o mirado para otro lado ante estas situaciones, pese a conocer sus consecuencias ambientales y sanitarias. No se trata únicamente de un problema administrativo, sino de proteger la salud pública y el entorno natural de la Isla”.
Esta entidad de consultores ambientales recuerda, además, que “varios consistorios de Tenerife están incursos ahora en procedimientos judiciales relacionados con la gestión de vertidos y saneamiento, procesos que podrían terminar, incluso, en condenas penales, lo que debería ser una señal inequívoca de la gravedad de la situación y de a necesidad de actuar con responsabilidad y urgencia”.
Según recalca, “la normativa ambiental existe para proteger a las personas y el territorio, por lo que despreciarla o retrasar su cumplimiento no es una opción. Seguir tolerando vertidos deficientes o sistemas de depuración inadecuados supone atentar contra la salud de los ciudadanos y contra el medio ambiente de Tenerife”. Por todo, exigen que “todas las administraciones asuman de una vez sus responsabilidades y actúen con la diligencia que la situación requiere, pues Tenerife no puede seguir permitiéndose más años de retrasos, incumplimientos y falta de compromiso en una cuestión tan básica como el saneamiento”.
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