El centro autogestionado La Libre lanza una campaña de 'crowdfunding' para consolidar su continuidad tras evitar el desahucio

El proyecto autogestionado La Libre ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding bajo el lema “La Libre se queda”, con el objetivo de recaudar fondos para hacer frente a la compra del local que ocupa desde 2009. La iniciativa llega después de que la librería lograra evitar su desahucio gracias al apoyo económico de personas vinculadas al proyecto.

La campaña, que arranca el 1 de mayo y se extenderá durante aproximadamente 45 días -hasta el 20 de junio-, busca reunir en torno a 100.000 euros. Esta cantidad corresponde a la parte del coste del inmueble que aún queda por cubrir tras la adquisición, realizada mediante préstamos sin intereses aportados de forma altruista por personas cercanas a la librería. El objetivo inmediato es devolver ese dinero “en el menor tiempo posible”, según han explicado sus portavoces en rueda de prensa.

Desde el colectivo que gestiona La Libre insisten en que la campaña no se limita a una recogida de fondos, sino que pretende reforzar el tejido social que sostiene el proyecto. En este sentido, hacen un llamamiento a la ciudadanía no solo para contribuir económicamente, sino también para difundir la iniciativa y participar en las actividades que se desarrollan en el espacio. “No es solo una librería, es una red”, han señalado.

La puesta en marcha del crowdfunding se produce tras meses de incertidumbre, después de que el pasado diciembre se anunciara la venta del local. Ante la dificultad de asumir los precios del mercado inmobiliario o encontrar un espacio alternativo con características similares, el colectivo optó por impulsar una solución comunitaria que finalmente ha permitido asegurar la continuidad del proyecto en su ubicación actual.

25 años de cultura libre

Con más de 25 años de trayectoria, La Libre se ha consolidado como un espacio de referencia en la ciudad, albergando reuniones, actividades culturales y encuentros de diversos colectivos sociales. Su modelo de funcionamiento, basado en la autogestión y el trabajo voluntario, la sitúa al margen de las dinámicas comerciales habituales, apostando por una cultura “accesible y crítica” donde “todas las actividades son de carácter gratuito: nadie cobra, nadie paga”, han recordado.

La campaña de crowdfunding se articula como una nueva etapa en la historia del proyecto, marcada por la necesidad de garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Además de las donaciones directas, el colectivo ha anunciado la organización de actividades y eventos destinados a recaudar fondos y visibilizar la iniciativa, en un intento de ampliar su base de apoyo. La devolución de los préstamos y el mantenimiento del espacio dependen ahora, en gran medida, de la respuesta social a esta campaña. Tal como han concluido, se trata de “mantener y sostener un proyecto colectivo” que consideran fundamental para la vida cultural y social de Santander.