Una empresa de Mallorca solicita rehabilitar dos cabañas para uso turístico en Luena sobre suelo rústico de especial protección
Prácticamente, todas las semanas el Gobierno de Cantabria tramita alguna solicitud urbanística para construir alojamientos turísticos sobre suelo rústico. Al tiempo, las cabañas pasiegas -construcciones de piedra para guardar el ganado- han pasado a ser apreciadas para transformarse en segundas viviendas para ciudadanos de fuera de la comunidad o como negocio de alquiler turístico. Precisamente esta semana, una empresa de Baleares ha solicitado autorización a la Dirección General de Urbanismo para reformar -con derribo parcial- dos cabañas independientes en el Barrio Velascones de Resconorio (Ayuntamientos de Luena) que comparten parcela. Un terreno con una extensión de 3.500 metros cuadrados.
El proyecto, que según publica el Boletín Oficial de Cantabria ha salido a información pública, añade una zona de aparcamiento y un vial sobre el terreno rústico. El permiso lo ha pedido una empresa radicada en Palma de Mallorca, Natura Calma Cabañas S.L., que se dedica al negocio de los alojamientos turísticos y el alquiler vacacional.
Una de las cabañas tiene 167 metros cuadrados y cien la otra más pequeña. El promotor explica que ha planteado la distribución de los espacios para obtener un apartamento en cada una de las cabañas, que cumpla los estándares para ser ofertado como alojamiento turístico. La cabaña pequeña tendrá dos dormitorios dobles con baño en la planta baja y en la primera un salón comedor con cocina y la escalera que comunica con el piso inferior. La cabaña de mayores proporciones tendrá tres dormitorios dobles y dos baños en la planta baja y otro junto a un salón-comedor-cocina en el piso superior.
Según recoge el propio proyecto, que invertirá casi medio millón de euros en la reforma, la normativa obliga a que las cábalas pasiegas se oferten como una única unidad de alojamiento. Es decir, como un apartamento que se alquila en su totalidad y no por habitaciones.