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Sobre este blog

Este espacio recoge las biografías de los pioneros que, en plena Guerra Civil, conformaron el primer Gobierno vasco. Está basado en el libro 'El nacimiento de un Gobierno a través de sus protagonistas. El Gobierno provisional vasco (1936-1937)', coordinado por Mikel Urquijo.

Carlos Labra López, la mano derecha del fusilado “ministro” Espinosa que se quedó con sus objetos manchados de sangre

Carlos Labra López, secretario general del consejero de Sanidad del Gobierno de Euzkadi, Alfredo Espinosa
7 de septiembre de 2026 21:45 h

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Carlos Labra López (Bilbao, 1900-Buenos Aires, 1961) fue el secretario general del consejero de Sanidad del Gobierno de Euzkadi, Alfredo Espinosa. De Unión Republicana (UR) como él, eran “íntimos”. Espinosa fue fusilado. Labra, conociendo que había sido arrestado por los sublevados tras una traición, intentó hacer gestiones diplomáticas para salvarle la vida, mas no lo logró. El cónsul de Argentina en Baiona le dijo: “Nada se puede hacer. Franco me ha dicho que hay que dar satisfacción al pueblo”. Un sacerdote le entregó los objetos personales del ejecutado: una cartera sin dinero, un reloj, un escapulario manchado de sangre y dos cartas, una para la esposa e hijas de Espinosa y otra para él mismo.

En su juventud, Labra se casó en Madrid, pero regresó a vivir a Bilbao en 1930. Era responsable de la empresa Casa Egurrola, Labra y Compañía, que comercializaba radios de la marca Phillips. En 1933 participó en una exposición de automóviles en Bilbao y su puesto fue de los más visitados. Compatibilizaba su vida profesional con su militancia en UR. Tras el golpe de Estado de julio de 1936, colaboró en materia de comunicaciones desde el primer momento, dada su experiencia en ese ámbito.

Su compañero de partido Espinosa, a quien consideraba “ministro”, le nombró secretario general de Sanidad en octubre, cuando se conformó el primer Gobierno vasco. Labra tuvo importantes misiones, sobre todo para garantizar suministros de material médico en tiempos de guerra. El consejero de Hacienda Eliodoro de la Torre le dio “grandes sumas de francos” para hacer adquisiciones en Francia. En algunas cartas se alude a compras de cientos de miles de metros de gasas.

Tras la conquista de Bilbao, partió al exilio. En España, las nuevas autoridades emitieron informes acusándole de ser “íntimo” del fusilado Espinosa, de ser “nacionalista-separatista”, en definición de la Guardia Civil, o “uno de los más acusados enemigos de la causa nacional”, en palabras del alcalde de Bilbao, José María de Areilza. En el extranjero, primero en Francia y luego en Argentina, no fue ajeno a las tensiones en su partido. La sustitución de Espinosa, por ejemplo, motivó que Labra defendiera que al “ministro” de Aguirre lo eligieran representantes de UR en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra y no fuese propuesto desde Madrid. “Ni [Manuel] Torres ni [Diego] Martínez Barrio, ni Juan ni Pedro. Nosotros y nada más que nosotros”, plasmó en una carta. El lehendakari se quejó de que Unión Republicana, en el exilio, no daba “señales de vida”.

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Este espacio recoge las biografías de los pioneros que, en plena Guerra Civil, conformaron el primer Gobierno vasco. Está basado en el libro 'El nacimiento de un Gobierno a través de sus protagonistas. El Gobierno provisional vasco (1936-1937)', coordinado por Mikel Urquijo.

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