El Gobierno de Cantabria ha tramitado 24 alojamientos turísticos en suelo rústico en lo que va de año
La Dirección General de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Gobierno de Cantabria ha tramitado 24 proyectos de alojamientos turísticos sobre suelo rústico desde que empezó el año. De ellos, 14 se localizan en el pueblo de Liencres, dentro del municipio de Piélagos, a través de dos proyectos distintos.
Uno de ellos, con ocho apartamentos turísticos, estará ubicado en una parcela rústica de 1.846 metros cuadrados en el barrio de Las Mazas, en la entrada del pueblo, a la orilla de la carretera comarcal que lleva hasta el Parque Natural de las Dunas de Liencres. El otro es un proyecto para otros 6 alojamientos turísticos en una parcela de 3.610 metros cuadrados de superficie en el barrio El Cutío.
A ellos se suma ahora la construcción de un edificio de cuatro apartamentos turísticos en una parcela de suelo rústico en Valdáliga promovido por un particular vinculado al negocio de hostelería y el alquiler de inmuebles. El proyecto de Valdáliga estima invertir casi 600.000 euros en construir cuatro apartamentos en planta baja sobre 644 metros cuadrados con piscina y una zona de aparcamiento para seis vehículos.
El consejero de Fomento, Roberto Media (PP), explicó hace unos meses que las autorizaciones en suelo rústico han permitido, a su juicio, que “mucha gente joven tenga hoy una vivienda en unas condiciones razonables sin irse de su pueblo, en un terreno que han comprado o heredado de sus padres”.
Pero en la práctica está generando el efecto contrario al alimentar el negocio de las viviendas turísticas en la comunidad autónoma. De hecho, recientemente desde la propia Consejería se ha dado un paso más al pedir a los ayuntamientos cántabros que no pongan trabas a los usos turísticos del suelo rústico en sus respectivos municipios.
En este sentido, el Gobierno que preside María José Saenz de Buruaga (PP) anunció el pasado viernes que no tiene intención de limitar la construcción de segunda residencia en suelo rústico en la futura Ley de Vivienda de Cantabria, actualmente en tramitación, como ha planteado el PRC. El Ejecutivo autonómico considera que los criterios establecidos en la Ley del Suelo son “buenos” para los municipios, porque la segunda vivienda en suelo rústico “supone ingresos” para los ayuntamientos en impuestos y en licencias.