El Último de la Fila arranca en Fuengirola su primera gira tras 30 años: “No van a ser conciertos nostálgicos en absoluto”
El mítico grupo El Último de la Fila regresa a los escenarios tres décadas después con una nueva gira que recorrerá 12 ciudades españolas y que arranca este sábado en el Marenostrum Fuengirola, en Málaga, un reencuentro con el público que afrontan con “responsabilidad”. A ello unen la emoción de volver a Andalucía, una tierra a la que, recuerdan, acudían en sus inicios para tocar “en entrañables casetas” y con cuyo público siempre han sentido una conexión especial, marcada por “una fluidez y una facilidad fuera de lo común”.
Así lo han explicado Manolo García y Quimi Portet en una entrevista concedida a Europa Press, donde han rememorado su evolución desde aquellos primeros conciertos hasta actuaciones en plazas de toros y grandes recintos. En su opinión, Andalucía ha sido siempre un lugar donde han encontrado “un público entregado y receptivo a nuestra propuesta”, algo que confían en volver a vivir en esta nueva etapa.
En este sentido, han querido destacar las “facilidades” recibidas en Fuengirola para preparar los ensayos generales, por lo que se muestran “sumamente agradecidos”. De cara al concierto inaugural en la ciudad malagueña, su deseo es que “el público conecte con la emotividad del repertorio y disfrute tanto como nosotros”.
“Una charla rutinaria de sobremesa”
Respecto a su regreso tras tres décadas, ambos explican que la idea de volver a girar bajo el nombre de El Último de la Fila surgió mientras trabajaban en el estudio en distintos proyectos, al recuperar con “suma facilidad la dinámica habitual” del grupo, lo que les llevó a plantearse de nuevo los directos. “La conversación definitiva fue, curiosamente, una charla rutinaria de sobremesa”, revelan, señalando que “después de esa conversación todo fue muy fácil y natural”.
En este contexto, han asegurado ser “perfectamente conscientes de la expectación que generan estos nuevos conciertos y la asumimos plenamente”, al tiempo que han subrayado que la única manera de responder a ella es centrarse en su oficio y preparar cada actuación con “absoluto respeto” hacia las canciones y lo que significan tanto para el público como para ellos, cuidando al máximo tanto los ensayos como la parte técnica del espectáculo.
En cuanto a este regreso, no descartan que pueda ir más allá de algo puntual, aunque prefieren dejar la puerta abierta y señalan que “ya lo iremos viendo”. “El reto de esos 12 conciertos es suficientemente serio como para concentrar toda nuestra energía en ellos y permitirnos la frivolidad de negligir el futuro por unos meses”, han explicado.
Canciones “altamente significativas”
Por otro lado, Manolo García y Quimi Portet han detallado que estos conciertos se articulan en torno a unas dos docenas de canciones “altamente significativas para nosotros y para el público”, al tiempo que han avanzado que la interpretación será “lo más fiel posible” a las versiones originales. No obstante, han subrayado que “no es un concierto nostálgico en absoluto”, ya que “esas canciones nos continúan interpelando de una forma natural y genuina”.
Asimismo, sobre su vuelta a trabajar juntos, se han sincerado señalando que son dos personas que, “por diversos motivos, tenemos una gran facilidad para trabajar con eficiencia y con absoluto respeto”. En este sentido, han recalcado que ambos son conscientes de que el concepto de El Último de la Fila “está por encima de nuestras individualidades”, aunque han apuntado que “quizá” la única diferencia respecto a etapas anteriores es que ahora están “un poco más relajados”.
En la misma línea, han señalado que su relación siempre se ha caracterizado por un entendimiento sólido en todos los niveles, especialmente en el artístico. “Eso sucedió antaño, continúa sucediendo actualmente y, eventualmente, continuará sucediendo en un hipotético futuro”, han apostillado.
Una música “válida durante decenios”
En este sentido, han explicado que el repertorio del grupo, surgido en los años 80 y 90, pertenece a ese género menor al que les gusta denominar “música popular contemporánea”, en el que las canciones “pueden resultar válidas durante decenios”. “Eso ha sucedido con material musical desde los años 60 del pasado siglo”, afirman, y por ello confían en poder permitirse “la pequeña vanidad de que nuestro material musical pueda también resultar interesante después de prácticamente 30 años”.
En relación con el panorama actual de la música, los artistas han reconocido que es “completamente diferente” al de sus inicios, aunque han subrayado que lo que no ha cambiado es la esencia de su oficio. “Hacemos canciones de música popular para el propio placer y para el presumible placer de nuestros coetáneos”.
Por último, han destacado que existen “muchos artistas” actuales que les gustan, al tiempo que han remarcado que “siempre habrá músicos increíbles haciendo música altamente inspiradora y cada generación tendrá, afortunadamente, sus propios músicos, independientemente del estado y del funcionamiento de la industria”.
0