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José Arsuaga, nuevo presidente de TSJC: “Los jueces no pueden ser tibios, indiferentes o neutrales en la defensa de la Constitución”

EFE

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El nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), José Arsuaga, ha dicho este martes, en su toma de posesión, que “los jueces no pueden ser ”tibios, indiferentes o neutrales“ en la defensa de la Constitución y el Estado de Derecho.

Ha defendido también que el acceso a la judicatura “no es fruto de la casualidad, sino de la combinación de tres principios: la igualdad de oportunidades, el mérito y la capacidad”, con un sistema que, ha destacado, “permite que con esfuerzo el 74% de la última promoción de jueces sean mujeres”.

Arsuaga ha trasladado estas ideas en el discurso de toma de posesión del cargo, en un acto presidido por la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perrelló, al que han asistido la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga; la consejera de Justicia, Isabel Urrutia; la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y la rectora de la Universidad de Cantabria, Conchi López, entre otras autoridades.

El nuevo presidente del TSJC ha iniciado su intervención con un agradecimiento a su familia, a los que le han acompañado en su carrera y a su predecesor en el cargo, José Luis López del Moral, del que ha destacado su “atención, presencia, discreción, rapidez de análisis y esfuerzo en la gestión”.

“Gracias por tu natural señorío, ese señorío estoico que es seña de tu identidad”, le ha agradecido a López del Moral, con el que ha compartido la mesa presidencial, y al que ha pedido “colaboración y consejo” en su nueva etapa al frente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, como quinto presidente de esta institución desde 1989.

Prudencia y servicio público

Arsuaga ha señalado que asume el cargo “con el peso de una nueva responsabilidad pública” que quiere ejercer siguiendo “una máxima: la prudencia”, y ha expresado su voluntad de colaborar con todas las administraciones y profesionales que ejercen en los tribunales.

Ha recordado los motivos que le impulsaron a ser juez: “el compromiso público y la voluntad de contribuir a la paz social a través de la Justicia”, que, ha asegurado, siguen presentes “para seguir con ilusión”.

Y ha manifestado que son los mismos que animan a todos los que ejercen la “noble profesión de administrar Justicia: el compromiso con el servicio público mediante la tutela de los derechos de los ciudadanos y las libertades públicas, y la defensa de la Constitución y el Estado de Derecho”. “En este objetivo nunca podremos ser tibios, indiferentes o neutrales”, ha enfatizado.

La profesión de juez

El presidente del TSJC ha remarcado que la tarea de administrar Justicia “se nutre de una legitimidad de origen pero también de una legitimidad de ejercicio”. Ha argumentado, en ese sentido, que el acceso a la condición de juez responde a los principios de “igualdad de oportunidades, mérito y capacidad” y, en cuanto a la legitimidad, ha opinado que “la excelencia en el ejercicio implica humildad y primar el interés común al individual”.

Arsuaga ha apuntado como virtudes judiciales “la compasión, como capacidad de reconocer el sufrimiento; la cortesía, el trato respetuoso y la atenta escucha; la capacidad de identificar nuestros propios sesgos cognitivos; y el habla y la escritura clara y precisa”. “En definitiva, humildad, humanismo y bien común”, ha apostillado.

Una carrera en Cantabria

El nuevo presidente del TSJC ingresó en la carrera judicial en el año 1991. Desde entonces, ha estado destinado siempre en órganos judiciales de Cantabria, salvo un breve periodo de tiempo que ejerció en el País Vasco.

Su primer destino fue el Juzgado n.º 2 de Medio Cudeyo y dos años después ocupó la plaza del Juzgado n.º 3 de Torrelavega. En 1997 se trasladó al Juzgado de lo Penal n.º 7 de Bilbao, pero en 1999 regresó a Cantabria como titular del Juzgado de Primera Instancia n.º 1 de Santander.

De ahí, pasó a presidir la Audiencia de Cantabria en el año 2015, cargo que ha ocupado los últimos once años y a formar parte de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria como miembro nato, donde seguirá como presidente del TSJC.