Una manifestación contra el genocidio en Palestina recorre el centro de Santander

El Comité de Solidaridad con los Pueblos-Interpueblos ha convocado una manifestación este sábado bajo el lema 'El genocidio nunca cesó. La lucha continúa hasta la descolonización de Palestina', con el respaldo de una treintena de colectivos sociales, organizaciones políticas y sindicatos de Cantabria.

La marcha ha partido a las 12.00 horas de la Plaza Numancia con destino a la Delegación del Gobierno, donde se ha realizado un acto simbólico de respaldo a la población palestina.

El acto responde al llamamiento de la Red de Solidaridad contra la Colonización y la Ocupación de Palestina (RESCOP), que ha mantenido presencia en las calles y plazas de varias localidades del Estado español, al igual que en distintas ciudades a nivel mundial durante todo el mes de octubre.

La manifestación pretende exigir al Gobierno central medidas concretas para poner fin al comercio de armas y la ruptura de relaciones con Israel y exigir a las empresas que dejen de mantener relaciones económicas con este Estado.

Durante la marcha, el portavoz de la movilización, Najaty Jabary, ha explicado que la protesta pretende denunciar que, según los convocantes, la violencia contra la población palestina continúa pese a los acuerdos de alto el fuego. «El motivo es muy simple, es denunciar el genocidio que lleva a cabo Israel desde hace tres años», ha señalado ante los medios. Jabary ha cuestionado que el alto el fuego haya supuesto el cese efectivo de las muertes y ha asegurado que durante el último año se han seguido produciendo más de un millar de víctimas mortales.

El portavoz ha puesto especial atención en las condiciones de vida de las personas desplazadas, muchas de ellas refugiadas en tiendas de campaña y sin acceso a unas condiciones mínimas de seguridad. «Todos los días hay tres o cuatro personas que se mueren en Gaza. Gente que no tiene dónde ir, gente que está en tiendas de campaña», ha afirmado. Jabary también ha criticado la respuesta de los países europeos ante la situación y ha reclamado una mayor implicación de las instituciones para poner fin a la violencia y exigir responsabilidades.

Preguntado por la situación política de Israel y las posibilidades de un cambio de Gobierno, ha aludido a la representación de los partidos árabes en el Parlamento israelí, cuyos diputados, según ha indicado, podrían desempeñar un papel relevante si la oposición decidiera alcanzar acuerdos con ellos para construir una mayoría alternativa a Benjamin Netanyahu.

Carolina Herraiz, secretaria del Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, ha intervenido en el acto estableciendo un paralelismo entre las consecuencias de la Guerra Civil y la dictadura franquista para las mujeres españolas y la situación que viven actualmente las palestinas, especialmente en la Franja de Gaza. En su intervención, ha recordado que el 31 de octubre es una fecha dedicada al recuerdo y homenaje a las víctimas del golpe militar, la guerra y la dictadura, y ha defendido que la memoria histórica no debe limitarse a mirar hacia el pasado, sino que también debe servir para interpretar y denunciar las injusticias del presente.

Herraiz ha centrado buena parte de su discurso en la violencia ejercida contra las mujeres y en las responsabilidades que asumen para mantener a sus familias en contextos de guerra. Así, ha recordado que durante la Guerra Civil y la dictadura miles de españolas sufrieron formas específicas de represión y tuvieron que sacar adelante sus hogares en condiciones de hambre, miedo y silencio.

«Durante nuestra guerra y dictadura miles de mujeres sufrieron una represión específica, levantando hogares rotos en medio del hambre y el silencio. Hoy en Gaza ellas sostienen el cielo para que no aplaste a sus hijos», ha manifestado.

La representante del Ágora ha hecho referencia también a las mujeres palestinas que encabezan hogares y que se enfrentan a enormes dificultades para conseguir agua, alimentos y refugio mientras intentan proteger a sus hijos. En este contexto, ha señalado que las mujeres y la infancia representan, según las cifras citadas en su intervención, el 70% de las víctimas mortales en el conflicto.

Paralelamente, Interpueblos ha desarrollado actividades complementarias en Reinosa, donde, hasta el 29 de octubre, se puede ver la exposición fotográfica 'Para contar mi historia', comisariada por Pablo Llorca, que arranca en 1948, el año de la Nakba, y llega hasta la actualidad, así como la proyección del documental 'Espacio menguante'.