El Ministerio aporta 2 millones a la sanidad cántabra para 'telecuidados' y aplicación de la IA en la asistencia sanitaria
El Gobierno de España, a través de la entidad Red.es y el Ministerio de Sanidad, ayudará a Cantabria con 2 millones de euros para desarrollar proyectos orientados a la transformación digital de su sistema sanitario. Con esa cuantía, el Ejecutivo regional implantará nuevas herramientas inteligentes para mejorar el seguimiento remoto de pacientes crónicos, los telecuidados o la digitalización asistencial. Supondrán “un paso más” en la implementación del Plan de Salud Digital de Cantabria, orientado a desplegar proyectos digitales y de inteligencia artificial al servicio de profesionales y pacientes, y se enmarcan en la puesta en marcha en la región del Programa para el Desarrollo de Servicios Digitales Inteligentes en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Las mejoras previstas en la comunidad autónoma con la ayuda estatal se han plasmado en un convenio que han abordado este martes en una reunión el director general de Red.es, Jesús Herrero Poza, el secretario general de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud, Juan Fernando Muñoz, el consejero de Salud de Cantabria, César Pascual, y el director general de Salud Digital de la región, Óscar Fernández.
El convenio tendrá una duración de cuatro años y entre las principales líneas de actuación contempla el despliegue de programas de monitorización remota de patologías crónicas y telecuidados y el impulso del Plan de Atención Digital Personalizada y de la red UNICAS para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades raras.
Una vez desarrollados, los casos de uso y soluciones tecnológicas se pondrán a disposición del conjunto de las administraciones sanitarias del país, a través de un repositorio común, para fomentar la equidad y la sostenibilidad del sistema.
Tras la reunión, el director general de Red.es ha enmarcado el convenio firmado con Cantabria en la ayuda de 230 millones de fondos europeos y del Ministerio a las comunidades autónomas para que “ninguna se quede atrás” en el uso y beneficio de las nuevas tecnologías.
En cuanto a las herramientas previstas en la comunidad, Herrero ha augurado que repercutirán en la mejora de la calidad asistencial, al optimizar recursos en el diagnóstico, la prevención, la atención a las enfermedades raras o la monitorización de pacientes con patologías crónicas.
Por su parte, el secretario general de Salud Digital ha subrayado que el convenio con Cantabria supondrá “un paso más” en la colaboración entre administraciones por la que apuesta la Estrategia de Salud Digital del SNS, a través de la que el Ministerio y las comunidades “actúan de forma coordinada, compartiendo objetivos, estándares y recursos” para garantizar que los avances lleguen de forma equitativa a todos los ciudadanos.
El consejero de Salud ha señalado que el objetivo de estas acciones es “caminar con paso firme y decidido hacia un modelo sanitario más cercano, accesible, proactivo y personalizado”, lo que a su juicio implica “irremediablemente el uso de inteligencia artificial, analítica avanzada, monitorización remota y nuevos canales digitales de atención”.
Al término de la reunión, han señalado que el convenio será “clave” para que los programas del nuevo ciclo 2026-2030 consoliden los logros alcanzados y ofrezcan a los ciudadanos nuevos y mejores servicios de asistencia sanitaria, reforzando la equidad e impulsando la innovación en salud. Todas las actuaciones previstas se integran en la hoja de ruta del Plan Marco de Innovación en Salud de Cantabria para esos cuatro años, que se prevé presentar el próximo 23 de junio.
Esta iniciativa estatal cuenta con un presupuesto total de 223 millones de euros, financiados con fondos FEDER 2021-2027 --más de 139 millones de euros-- y por el Ministerio de Sanidad --más de 84 millones de euros--. Las comunidades autónomas acceden a esta financiación a través de convenios de colaboración con el Gobierno de España y deben posteriormente justificar posteriormente las inversiones realizadas.
Estos esfuerzos tienen como finalidad desburocratizar la atención sanitaria, liberar tiempo de los profesionales y garantizar la equidad en la prestación de servicios médicos en todas las comunidades autónomas. Es decir, mejorar la calidad asistencial optimizando los recursos del sistema sanitario.