El Ministerio cede a la fundación de Okuda el Palacio Cortiguera para su 'Museo del Kolor' con un acuerdo que no se ha hecho público
La geometría de color de Okuda nació del arte callejero. Al salir del instituto, donde le dio clases el pintor Roberto Orallo, compraba un bote de pintura y dibujaba sus grafitis en la pared blanca de un restaurante que había en la calle del Medio. Un día los dueños se hartaron: “enfrente tienes el Banco Santander, píntales a ellos la fachada”, le espetaron.
Aquel chaval es hoy un pintor, escultor y diseñador reconocido en todo el mundo que ha construido una marca propia de arte urbano muy reconocible y solicitada. Después de 30 años realizando proyectos artísticos por todo el mundo, más de 300 en 100 ciudades de 50 países diferentes, es el momento de volver a mis orígenes y de volver a mi ciudad“, ha dicho en la presentación de su futuro 'Museo del Kolor' de Santander.
Un espacio que se ubicará en el Palacio de Cortiguera de Santander, la antigua Cámara de la propiedad, de original estilo mudejar cerrado desde hace tres décadas y en avanzado estado de deterioro. El edificio es propiedad del Ministerio del Interior a través de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Seguridad del Estado (GIESE) que ha firmado un acuerdo de alquiler con opción a comprar.
No se conocen los detalles de los plazos, ni el importe que pagará la Coloring the World, la fundación de Okuda, por la futura propiedad del edificio, ni el importe del alquiler. Ni siquiera se ha explicado cómo y cuándo se hará la rehabilitación del inmueble ni quien asume sus costes. Ni el director del GIESE, José Antonio Peinado, ni el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, -presentes en el acto- han explicado los términos del acuerdo. La alcaldesa de Santander, Gema Igual, reconoció que el edificio era un punto negro: “ha venido Okuda a solucionarnos el problema”, espetó en su intervención.
Según informa El Diario Montañés firmó un acuerdo el 28 de abril que cede el espacio durante 25 años al Museo de Okuda con un canon anual durante los 10 primeros años. Durante los tres primeros podrá ejecutar un derecho de opción de compra.
Okuda convocó a los políticos, algunos gestores culturales, familiares, colaboradores y medios de comunicación a una presentación en el jardín exterior del edificio para mostrar su 'Museo del Kolor', un proyecto que supone “volver a los orígenes” y ofrecer su “legado personal” a su ciudad natal. La idea es que este espacio esté abierto en 2030 y acoja la colección que ha ido construyendo durante su carrera, centrada principalmente en el arte joven. Una colección “muy distinta”, según él mismo ha explicado, a la propuesta que tiene la ciudad con artistas como la norteamericana Jen Stark o el japonés Keiichi Tanaami.
Pero no funcionará solo como un espacio de exhibición sino que habrá talleres, residencias culturales y todo tipo de iniciativas sociales “que generarán comunidad y garantizan el acceso a la cultura a las nuevas generaciones”, ha explicado el propio artista.
“Realmente los proyectos que más exito han tenido míos han sido dar nueva vida a espacios que ya no tenían vida”, ha indicado Okuda, que ha puesto como ejemplo sus actuaciones en un iglesia de Denver (Estados Unidos) y de otra en Asturias. “Esto es un poco en ese camino”, ha añadido.
Okuda ha dicho que sigue “muy conectado” a su tierra, no solo visitando a su familia, sino implicándose en proyectos “que hemos hecho, hacemos y seguiremos haciendo”. En este sentido, con el 'Museo del Kolor' pretende “devolver” a Santander “todo lo que le dio en sus primeros años de aprendizaje”.
En la presentación han intervenido también el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares; la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, además del presidente y el director de 'Coloring the World', Óscar Sanz y Juan Vera, respectivamente. Entre los asistentes, también han estado, entre otros, el director de GIESE, José Antonio Peinado, y la presidenta del Parlamento, María José González Revuelta.
El presidente de la fundación ha explicado que la idea comenzó a gestarse “hace un par de veranos” cuando Okuda le llamó para informarle de la existencia de un palacete en el centro de Santander. “Dos años después, aquí estamos, emprendiendo este baile, esta carrera”, ha dicho.
Okuda en Cantabria
La presencia de Okuda en Cantabria ya es significativa. Desde el Faro de Ajo que revistió de polémica y notoriedad con su polícromía geométrica, hasta el oso de Reinosa, la fachada del Colegio Vital Alsar en Santander, murales urbanos hasta en Ruerrero, la oficina de Turismo de Laredo o la escultura en la playa de Cuchía. Todos los municipios quieren tener un trozo de Okuda, un lenguaje universal que actúa de reclamo artístico y turístico.
Con esta apuesta por Santander, desde el corazón de la ciudad Okuda se sumará a la apuesta cultural con Faro Santander (el museo en la antigua sede del banco del paseo de Pereda), el Centro Botín, el futuro Museo de Prehistoria y la colección del Archivo Lafuente como centro asociado del Reina Sofía.