Emiliano García-Page, nombrado académico de honor de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha
La nueva convocatoria de ayuda a las academias de Castilla-La Mancha saldrá en el mes de septiembre y se extenderá durante dos años, tal y como ha adelantado este martes el presidente regional, Emiliano García-Page.
Lo ha dicho tras ser nombrado académico de honor de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha y recibir la Medalla de Honor de la institución, durante un acto celebrado en el Palacio de Fuensalida, donde ha confiado en que esta convocatoria pudiera tener “un carácter siempre más estable”.
Emiliano García-Page ha dado las gracias a la Academia y a todos los miembros de esta por honrarle con este reconocimiento, vinculando el hecho de que haya una academia regulada que “vertebra”, dentro de la apuesta de la región por una sociedad “razonablemente organizada y vertebrada”, frente a las sociedades “muy amorfas”, en las que “cuesta entender, reconocer y mantener” a las organizaciones, instituciones y entidades.
Ha apreciado cómo “convive perfectamente esa sensación de globalidad con la necesidad apremiante del ser humano de sentirse, de ir por la vida con carne e identidad”, algo que se evidencia también, a su juicio, “en todas las batallas que hay en relación con los flujos migratorios”.
En este contexto, hay de fondo “una cuestión de identidad, que hay quien la ve con ojos muy estrechos y la identifica solamente con el color de la piel o que la identifica con el origen de nacimiento y hay quien la ve desde una perspectiva un poco más amplia”.
También la cocina, nuestros alimentos y nuestra forma de cultivar “es probablemente una seña de identidad de las más características”, ha opinado García-Page, quien ha destacado que “en la cocina de hoy tenemos gente que sabe perfectamente cómo conservar y equilibrar lo tradicional, los productos de la tierra con las nuevas tendencias e innovar en el sector” sin olvidar “nunca cuáles son nuestras esencias y nuestras tradiciones y nuestra historia”.
Progreso para la región
De su lado, el presidente de la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha, José María San Román, ha aclarado que el nombramiento de García-Page no responde sólo a la voluntad de distinguir a una persona sino a la obligación “moral” de reconocer actuaciones que permiten que las instituciones “cumplan mejor los fines para los que fueron creadas”.
En este sentido, ha valorado el “impulso decisivo” que dio este Ejecutivo para la aprobación de la Ley de Academias de Castilla-La Mancha, y luego con su apoyo a los Broches Gastronómicos del Medio Rural que organiza la Academia que preside.
Ha recordado que la Academia nació “para preservar el saber, fomentar la investigación y reconocer aquellas actuaciones que contribuyen de manera efectiva al progreso de la comunidad”, entendiendo la gastronomía “no como una mera manifestación culinaria sino como un fenómeno cultural de primer orden”.
Finalmente, ha destacado que las administraciones públicas y las corporaciones culturales pueden “caminar juntas cuando comparten un mismo horizonte”, subrayando que Castilla-La Mancha con sus academias protege también “su memoria intelectual”.