Trashumancias 2.6 conecta los extremos de la Cañada Real conquense

Trashumancias 2.6 acaba de celebrar la última jornada del programa formativo de esta iniciativa, con un recorrido de la Cañada Real conquense hasta llegar a la localidad ciudadrealeña de Viso del Marqués, punto tradicional de invernadas de los ganaderos de la Serranía de Cuenca.

La iniciativa, impulsada por la Cátedra UCLM-Diputación de Cuenca de Oportunidades frente al Reto Demográfico y vinculada al proyecto Aula Albura, financiado por el Ministerio de Cultura, reunió a pastores trashumantes, estudiantes, investigadores, artistas y agentes culturales en torno a distintas actividades centradas en la trashumancia, el paisaje pastoril y las prácticas culturales contemporáneas. La programación combinó recorridos formativos, ponencias, intervenciones artísticas y espacios de convivencia vinculados al territorio y a las vías pecuarias.

Como escribió John Berger, citado en varias ocasiones durante las jornadas, “el retrato que cada pueblo hace de sí mismo no está construido con piedras, sino con palabras, habladas y recordadas: con opiniones, historias, relatos de testigos presenciales, leyendas, comentarios y rumores. Y es un relato continuo; nunca se deja de trabajar en él”. Con esa idea de fondo, Trashumancias 2.6 situó la cultura tradicional dentro de debates actuales sobre territorio, memoria y creación cultural, reuniendo alrededor de las vías pecuarias y la cultura pastoril experiencias que siguen formando parte de la vida cotidiana de muchos territorios rurales.

La actividad comenzó el viernes con el denominado 'Bus Trashumante', una propuesta itinerante en la que participaron estudiantes de Bellas Artes, Comunicación Audiovisual, Periodismo, Educación y Trabajo Social. Durante el recorrido, la historiadora Yolanda Fernández Valverde abordó la organización histórica de la Cañada Real Conquense, deteniéndose en cuestiones relacionadas con la circulación de la lana, las economías familiares y las formas de vida ligadas a la trashumancia.

Más tarde, Vicente Caja Real compartió relatos vinculados a la memoria oral de la cañada y a la experiencia cotidiana de quienes todavía mantienen relación con el tránsito ganadero. Las intervenciones permitieron contextualizar la importancia histórica de las vías pecuarias y su permanencia en el paisaje actual.

La sesión de tarde, ya en Viso del Marqués, tuvo lugar en el Museo Etnográfico y Etnológico 'Memoria de lo Popular'. La inauguración institucional contó con la participación de Fátima Victoria Ginés, alcaldesa de la localidad, y Carmen Vázquez Varela, codirectora de la cátedra. Durante esta inauguración se vivió uno de los momentos más intensos de las jornadas, pues Miki Delgado, presidente de la asociación Lala Garta, colaboradora en estas jornadas, quiso dedicarlas al recientemente desaparecido José Fernando Sevilla 'Morci'.

La parte académica comenzó con la intervención de Manuel Antonio Serrano de la Cruz, profesor titular de Geografía Humana de la UCLM, quien presentó la ponencia 'Rastros que se desvanecen, el legado pastoril en el paisaje'“. Durante su exposición analizó distintos elementos vinculados históricamente a la ganadería extensiva, entre ellos majadas circulares, cerramientos ganaderos, lindes de piedra seca y construcciones asociadas a las antiguas vías pecuarias.

Al referirse, por ejemplo, a los sabinares aclarados del Campo de Montiel señaló que “nos están poniendo de manifiesto que en ese territorio existió una actividad pastoril muy importante”. Serrano de la Cruz insistió además en la importancia del conocimiento ecológico acumulado históricamente por los pastores y recordó que muchas de estas arquitecturas menores están desapareciendo progresivamente del paisaje rural.

Posteriormente intervino Antonio Torres Sánchez, gerente del Grupo de Desarrollo Rural Tierras de Libertad, quien presentó el proyecto regional 'La Vereda que nos Une'. La iniciativa reúne a distintos grupos de desarrollo rural alrededor de propuestas vinculadas al patrimonio territorial y las vías pecuarias. Durante la presentación se abordó el papel histórico de estas rutas ganaderas y su capacidad para articular distintos territorios de la península a través de recorridos ligados tradicionalmente a los ciclos ganaderos.

La programación continuó con la intervención de Bewis de la Rosa y la sesión 'Rap Rural, artes escénicas, tradición y performance. El cuerpo como primer territorio'. La artista compartió una reflexión sobre identidad rural, memoria familiar y creación contemporánea a partir de experiencias vinculadas a los pueblos de Cuenca y Guadalajara. Durante la sesión recordó la figura de su abuelo pastor y afirmó que “estando aquí me está reconectando con esos recuerdos”.

También compartió fragmentos de Mi tierra, uno de los trabajos centrales de su proyecto artístico, donde aparecen versos como “Quiero comprender el suelo cuando sé quién soy y de dónde vienen mis abuelos” y también realizó una versión a “en crudo” de su última canción publicada Muchas Casas. La intervención reunió música, performance y relato autobiográfico en torno a experiencias marcadas por los desplazamientos entre ciudad y pueblo.

La tarde concluyó con un encuentro entre trashumantes y universitarios coordinado por Vidal Montoro, catedrático de Veterinaria de la UCLM, y que contó con la colaboración de José Miguel Rodríguez de la Fundación Los Maestros. El espacio permitió compartir experiencias relacionadas con la trashumancia actual y con las transformaciones recientes del oficio pastoril. Durante las conversaciones aparecieron cuestiones vinculadas a la mecanización del trabajo ganadero, la falta de relevo generacional y las dificultades económicas de muchas explotaciones ovinas que continúan invernando en el entorno de Viso del Marqués.

La jornada terminó con el concierto didáctico de Pelejebre Dúo, formado por Miguel Sagrado y Víctor Gallego, celebrado en el Pradillo, bajo la estatua de Álvaro de Bazán, primer señor y marqués de la villa del Viso. La actuación combinó instrumentos tradicionales castellanos con percusiones y sonoridades contemporáneas en un formato abierto al público. Durante el concierto los músicos explicaron el origen y la evolución de distintos instrumentos vinculados históricamente a la música popular y pastoril, desde gaitas serranas elaboradas antiguamente con piel de cabra hasta percusiones realizadas con tejos, huesos de animales o el imprescindible pandero cuadrado de Peñaparda.

El repertorio incorporó piezas tradicionales como 'Esta noche ha llovido, mañana hay barro', acompañada por las palmas del público, además de romances pastoriles y canciones recogidas en distintas zonas de Castilla y León y Madrid. Posteriormente se celebró una cena de convivencia entre pastores y universitarios que prolongó muchas de las conversaciones iniciadas durante las actividades formativas de la jornada.

La mañana del sábado comenzó con una sesión de mentorías coordinada por Miki Delgado, Laura Budía, María Herreros, Sergio Rubio, José An. Montero y José María Martínez Navarro. El trabajo se centró en propuestas culturales y sociales vinculadas al territorio rural, prestando especial atención a proyectos relacionados con memoria local, participación comunitaria y prácticas culturales desarrolladas en municipios rurales.

La primera conferencia de la mañana estuvo a cargo del economista Luis Antonio Sáez Pérez, vinculado a la Cátedra sobre Despoblación y Creatividad de la Diputación de Zaragoza, UNIZAR. Durante su intervención reflexionó sobre cultura, calidad de vida y modelos de desarrollo rural. Entre otras cuestiones, afirmó que “el desarrollo no es crecimiento”, una idea que sirvió para abordar cuestiones relacionadas con la turistificación, la precariedad cultural y las formas de bienestar en municipios rurales. Sáez Pérez defendió también la necesidad de reconocer el valor social de determinadas prácticas culturales y sostuvo que “solo un necio confunde valor y precio”.

Tampoco faltó en este encuentro una representación de los territorios que muchos pastores de la Serranía de Cuenca identificaban tradicionalmente como 'El Reino', denominación popular utilizada para referirse a las zonas de invernada del antiguo Reino de Valencia y parte del sureste peninsular. El geógrafo Xavier Amat Montesinos, de la Universidad de Alicante, en cuya intervención recordó los vínculos históricos entre la Serranía de Cuenca y el Levante a través de la Cañada Real Conquense que atraviesa el actual campus universitario.

Amat presentó distintas iniciativas universitarias que, en los últimos años, la Universidad de Alicante ha desarrollado distintas actividades relacionadas con la trashumancia y la Cañada Real que atraviesa el campus universitario, incluyendo jornadas sobre patrimonio pastoril, recorridos trashumantes y proyectos de divulgación vinculados al reconocimiento de la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial. Durante también su intervención recordó que todavía en los años cincuenta podían verse rebaños trashumantes de la Serranía de Cuenca atravesando localidades del interior alicantino y señaló que “está habiendo una cierta sensibilización social con respecto a la trashumancia”, en referencia al creciente reconocimiento cultural e institucional de la ganadería extensiva y de las vías pecuarias tradicionales.

El encuentro concluyó en el entorno del Castillo de Calatrava la Nueva con la intervención del profesor Juan Zapata Alarcón, centrada en la relación histórica entre paisaje, patrimonio defensivo medieval y rutas ganaderas. Durante la visita explicó la importancia estratégica de las veredas en el Campo de Calatrava y desmontó algunos tópicos relacionados con las órdenes militares medievales. En uno de los momentos de la intervención señaló que “no estamos hablando de unos religiosos que se ponen la capa pluvial, dan misa, se quitan la sotana y se imaginan la espada”, en referencia a la complejidad histórica de estas instituciones fronterizas.

Trashumancias 2.6 cerró así su fase formativa e iniciará ahora una nueva etapa centrada en el desarrollo de proyectos culturales impulsados por estudiantes universitarios participantes en el programa. La iniciativa forma parte de Aula Albura, proyecto seleccionado por el Ministerio de Cultura y vinculado a distintas experiencias desarrolladas en Aragón, Castilla y León, Castilla, La Mancha y Navarra.