ENTREVISTA
Delaossa, cuando la música se convierte en redención tras las adicciones: “Sentía que estaba poseído”
“Pasé de vivir en el cielo a sentir la llama del infierno”, es una de las primeras frases con las que comienza La Madrugá, el tercer álbum de estudio de Daniel Martínez de la Ossa (Málaga, 1993). Este rapero y cantante malagueño, más conocido como Delaossa, nacido y criado en el barrio de El Palo, lleva en los escenarios desde hace una década y este 17 de julio actuará en la capital toledana dentro del ciclo 'Toledo en Concierto 2026', en la plaza de toros.
Un estilo que mezcla el hip-hop, el rap, pero también los sonidos más actuales de la música urbana, junto al flamenco y ecos de armonías andaluzas. En esta conversación, 'Dani' habla de lo importante que es mantenerse fiel a las raíces, de crecer y seguir en el barrio, pero también de las consecuencias de haber pasado por momento complicados ligados a las adicciones. La música se ha convertido para él en una redención, una válvula de escape que, como en la portada de su disco le ha hecho salir de las profundidades de un mar de confusión en el que se encontraba atrapado, o como él mismo expresa: “La recuperación ha sido para mí como un exorcismo”.
Pregunta: Tu último trabajo es el álbum ‘La Madrugá’, ¿qué puedes contarnos acerca de este nuevo disco? ¿Cuál fue el germen del mismo, el momento de inspiración?
Respuesta: A ver, yo creo que para componer el disco ha habido muchas fases diferentes. La primera fase más primigenia, así como de los inicios de las primeras canciones, era un poco desde la desesperación, desde el sentimiento de querer salir de donde estaba, un poco desde la agonía, porque es verdad que yo quería hacer un cambio en mi vida, pero nadie me había dicho cómo hacerlo, ni tenía las herramientas que luego conseguí durante el camino. Entonces, si la primera etapa fue un poco desde la agonía y así un poco más catártica, luego la segunda fue desde un poco la recuperación que atravesé para hacer el disco, que luego me enteré de que no era solo el disco, sino que necesitaba en mi vida una recuperación.
Y la tercera etapa fue después de esa recuperación, bueno, durante la recuperación, un poco más estable, pues un poco desde un lado más como la creencia. Yo este álbum lo he hecho muy apoyado en la creencia de que la búsqueda de la luz a través de mi madre, que me guiaba en esa búsqueda y todo eso, resultó en la madrugada. O sea, que realmente no es un disco que pueda definir un estado de ánimo o un momento concreto de mi vida. O sea, han sido varios.
En declaraciones a Billboard en 2025 decías literalmente “me saqué el demonio”. ¿Por qué esta expresión? ¿Cómo lidias con tus demonios internos?
Bueno, yo creo que la adicción, de alguna forma, me gusta compararla con un demonio. Siempre hablo como de adicciones y de drogas, pero para mí eso es algo muy clave, porque yo creo que estaba poseído.
Estaba poseído porque todo lo que yo decía y lo que hacía no estaba alineado. Porque yo, por mucho que quisiera hacer algo, luego no podía, porque era presa de... O sea, yo era como una especie de vehículo de la desidia, de la falta de voluntad, de todo lo que conlleva el estar en consumo, de estar en noches, de estar en fiestas...
Pues lo que yo decía y lo que hacía no iba alineado, al fin y al cabo. Entonces, para mí, la recuperación que he vivido lo comparo con un exorcismo, tío, porque luego te das cuenta de lo macabro que te vuelves cuando consumes. Al final, porque te vuelves una persona manipuladora, mentirosa, otras muchas cosas negativas que luego te das cuenta cuando estás fuera.
Entonces yo creo que no solo el consumir y el estar en adiciones es el diablo, pero sí como que creo que es un coqueteo con la parte negativa del ser.
Te das cuenta de lo macabro que te vuelves cuando consumes. Al final, porque te vuelves una persona manipuladora, mentirosa, otras muchas cosas negativas que luego te das cuenta cuando estás fuera
Se trata de un disco muy visceral que bebe de lo autobiográfico y con sonidos que mezclan lo andaluz con la música urbana nacional. ¿Cómo fue el proceso creativo?
Buena pregunta. A ver, yo el disco lo considero como una vuelta a casa, al fin y al cabo, de ese niño perdido entre la industria y entre el oropel que promete el éxito y todo eso. Y es como un poco la vuelta a casa a nivel simbólico y literal también.
Entonces qué mejor que volver a casa y recuperar a través de ciertas raíces musicales originales de aquí. Creo que era un poco blanco y en botella que el disco tenía que tener esos tintes flamencos, esos tintes andaluces y esos tintes de la música tradicional de mi comunidad, de mi tierra. Se dio por pura inercia. No hubo una búsqueda, simplemente yo ya tenía en la cabeza que la intro de este cantador legendario de Málaga, El Tijerita, iba a ser esa, porque la tenía en la cabeza hace tres, cuatro años previos a la salida del álbum. Y bueno, lo demás se ha ido dando en el proceso, en el camino, totalmente natural.
¿Cómo ha ido evolucionando tu sonido propio? Desde un estilo más rapeado hasta el que has construido actualmente.
Pues hay una frase, no recuerdo quién la dijo, pero a mí me identifica mucho, y es que al final “el artista que es curioso y el artista de verdad, cuando domina un género, lo abandona en el momento”. Yo creo mucho en eso, porque yo en el momento en el que ya siento que he alcanzado una zona de confort en algún género concreto, a mí me gusta abandonarlo un poco.
Entonces me gusta buscar nuevos horizontes, nuevos colores diferentes, y siempre he tratado de hacerlo porque es lo que me mantiene vivo al fin y al cabo. El nuevo reto, el seducirme con algo nuevo que me ilusione, siempre para mí es el modus operandi que tengo con la música, y va a seguir siendo así.
Entonces bueno, creo que La Madrugá es un paso más en mi carrera, pero no es el último ni muchísimo menos, o sea que seguiré sintiéndome seducido por otro género y otras formas de hacerlo, seguro.
¿Qué has aprendido a lo largo de tu trayectoria, tanto en composición como a la hora de crear?
En cuanto a composición he aprendido a base de pruebas. Suelo dejar las canciones abiertas cuando me voy del estudio, o cuando sale una idea, y luego dejo que el tiempo me las termine.
Muchas veces dejo las demos abiertas y luego encuentro el momento perfecto en mi vida para terminarlas. Y eso me da una perspectiva temporal. Por ejemplo, la canción que se llama Estrella, que al final le hablo a mi madre, esa canción se empezó en 2021 y se terminó en 2024, por ejemplo. En el momento en el que yo la recuperación la tenía interiorizada y consideré que era el momento para terminarla.
En el proceso de hacer canciones a mí me gusta, sobre todo en las más sentimentales, me gusta dejarlas abiertas y que sea el tiempo el que me dé la señal.
En tus letras, además de este carácter autobiográfico, también aparece en repetidas ocasiones la palabra “barrio” o derivadas de este. ¿Crees que es más urbano escribir sobre el barrio o es algo que solo va ligado al sonido?
Es una pregunta que yo ni siquiera me he planteado nunca, porque nunca he pensado que hablar del barrio es más urbano, y lo he hecho adrede, ¿entiendes? Yo hablo de las cosas que vivo, y vivo en un barrio, y he sido siempre un abanderado de representar de dónde vengo, a nivel la forma de ser, la idiosincrasia de aquí, y todo lo que yo he vivido siempre, y he visto a mis vecinos de aquí. Entonces, a mí me sale solo, no es una cosa que tú digas, voy a hacer esto porque suena más rapero, o suena más urbano.
Yo lo hablo porque es mi realidad. Entonces, no es una pregunta que me haya planteado nunca, ni que para mí tenga cabida en mi música.
En tu canción ‘Rey’, cantas “un niño de barrio siempre tendrá hambre”. La canción habla de salir de allí, de tener sueños y aspirar alto, pero ¿consideras que el barrio es algo que nunca sale de nosotros mismos?
No podemos garantizarlo al cien por cien, porque cada persona es un mundo, y cada vida toma su propio derrotero, y sus propios caminos, pero yo en mi caso siempre voy a estar ligado a él, y es más, yo he estado bastantes años en Madrid, y volveré a ir a Madrid seguro, porque al final es un sitio donde hay una afluencia de trabajo considerable, y donde hay afluencia de contactos, y es conveniente estar, pero yo cada vez tengo más la cabeza aquí, en Málaga, en El Palo, y en querer estar aquí tranquilo cuando tengo vacaciones.
Mis vacaciones no es que sean ostentosas por naturaleza, prefiero estar aquí tranquilamente. Estoy muy conectado y voy a estarlo más, ahora me vengo a vivir aquí, si Dios quiere, a finales de año, esos son los planes que yo tengo en la cabeza.
Me he sacado la licenciatura de cómo no hacer las cosas fallando. Golpeándome con todas las esquinas que había en el camino y todas las piedras, he tropezado
En otro de tus temas, ‘Vulnerable’, dices: “Me puse el disfraz de duro, para que nadie me dañe. Pero todas las noches sueño que esto se cae”. Si lo interpretamos como el momento vital en el que te encuentras, ¿tienes miedo de perder todo lo que has conseguido?
No va tanto en ese sentido. Al final, en esa canción en concreto, habla un poco del disfraz de tipo duro que tienes que armarte cuando vives rodeado de tipos duros de verdad. Y creo que me representa porque, al fin y al cabo, yo he tenido, desde que soy joven, que simular que soy un tipo duro.
Y he tenido que creerme ese propio personaje. Entonces, lo de sueño que esto se cae, no habla tanto de mi trabajo, que es la música, que también, obviamente, cierto miedo a que se acabe siempre he tenido, y la incertidumbre siempre existe, pero a día de hoy no la tengo tanto. O sea, no es una cosa que me quite el sueño.
Pero va un poco más en el rollo de que se caiga el personaje de tipo duro que yo me he construido y el disfraz.
El título de tu último álbum, evoca a la madrugada, un periodo de tiempo que es finito, que dura unas pocas horas, pero en el que pueden ocurrir muchas cosas. También muchos artistas de cualquier ámbito cultural señalan crear durante este momento de la noche. ¿Qué significa para ti?
Bueno, obviamente la noche es un periodo del día inspirador por excelencia. Siempre he frecuentado la noche para escribir y tal, pero a día de hoy no la frecuento tanto.
Trato de ser más diurno y creo que ese cambio era necesario también. Y luego respecto a lo que significa para mí la madrugada, bueno, tiene varios significados también. Hay significados más poéticos y tal, pero al final todo el transcurso y esa batalla que libramos desde que anochece hasta que amanece.
Y eso a nivel personal ha sido algo revelador también. Para mí el atardecer empieza, cuando yo genero esta adicción interna y este tipo de problemas, el amanecer y la madrugada concluye con la vuelta a casa. Como si fuera una redención.
Sobre el proceso creativo en tus canciones y en tu música, ¿cómo es componer en este mundo tan acelerado, donde muchas personas creen que cualquier producto cultural caduca rápido?
Yo creo que la música buena de verdad permanece. O sea, es verdad que la oferta es como incontrolable, y hay tanta, tanta, tanta música semanalmente que se estrena, que es muy complicado poner el ojo en todo y cada uno de los estrenos semanales, pero sí, siento que la música que ha perdurado de mi carrera, o sea, como que todavía sigue siendo relevante después de los años, es porque creo que son canciones buenas de verdad, y como la gente las ha cogido y ha empatizado con la canción y se la ha apropiado. Entonces, bueno, yo tengo la creencia de que las cosas cuando se hacen lentamente y como sin buscar esa reacción instantánea de las personas y de los oyentes, acaban perdurando. Y bueno, hay muchos ejemplos de artistas de España mismo, de nuestro país, que siguen haciéndolo así y que les va genial. Entonces, prefiero que el espejo donde mirarme sea ese tipo de artistas.
¿Tienes también esa percepción con tu música, que un tema se pegue más que otro y quizá el que es más especial para ti no ha subido tanto, y sientes que va a perderse en el tiempo?
La verdad no busco tantas explicaciones en ese sentido. O sea, yo creo que las canciones que son más emocionales y que la gente se las toma más profundas, como puede ser Estrella o puede ser Cuánto falta de este álbum, no son canciones que estén preparadas para tener un alcance súper masivo.
La gente que le gusta esa canción, pues no sé cuánta repercusión ha tenido ni cuántas visitas tendrá, pero a la gente que la siente de verdad le cala mucho más hondo que cualquier otro tema que haya tenido a lo mejor más reproducciones. Sin embargo, creo que cada tema tiene su vida y tiene su pico de repercusión, pero que tampoco hay que buscarle tres pies al gato.
Al que le haya calado muy hondo, ese tema será de sus favoritos para siempre y a lo mejor hay otro que ni siquiera le ha llegado. Y tampoco hay que enfadarse tanto con eso.
A través de la canción ‘Ángel’ escuchamos versos como “otra copa más, otra raya más, otra mañana viendo el atardecer a través del cristal”. En otras entrevistas has hablado abiertamente de las adicciones. ¿Cómo ha sido reinterpretarlas a través de este disco?
Ha sido genuino, nada incómodo, ni muchísimo menos, al revés. Creo que es un camino que he atravesado con toda la dureza que conlleva y todo lo difícil que ha sido, pero que sí me enorgullezco contándolo y sacándolo fuera, y sobre todo si alguien se ha sentido identificado conmigo y representado por mi camino, pues también está bien que busque, o que encuentre un aliado en mí y un espejo también donde mirarse.
O sea, que creo que es algo positivo. Y luego, por ejemplo, esta canción de Ángel, yo la empecé a escribir antes de decidir tomar el camino que tomé luego. O sea, que imagínate, yo ya lo tenía en la cabeza. Ahí estaban haciendo algo dentro de mí que quería aire y no sabía cómo conseguirlo.
Además de los momentos complicados que has vivido en tu entorno, ¿crees que la ‘fama’ y la sobrexposición son efectos desencadenantes que puede hacer que caigas en “una rueda horrible y sin fondo” como ya lo has definido anteriormente?
Bueno, al final son las consecuencias del trabajo bien hecho, supongo, pero es verdad que, claro, que son tentadoras. O sea, todo el show-off que conlleva esto de la industria, de las alfombras, de los eventos. Nadie te explica cómo funciona. Es muy difícil lidiar con todo esto que aparece cuando las cosas van bien en la música sin tener a alguien que te avise de los errores que se pueden cometer. O que te avise de dónde no ir, de qué errores no cometer... Es complicado. Si nadie te marca las líneas rojas, no verse fallando en el camino y tomando decisiones que igual no son las más convenientes.
Me he sacado la licenciatura de cómo no hacer las cosas fallando. Golpeándome con todas las esquinas que había en el camino y todas las piedras, he tropezado.
¿Cómo crees que la música te ha ayudado a cerrar esa etapa y construir este nuevo renacimiento?
La música ha sido siempre una luz en mi camino, un motivo vital. Lo más normal cuando no tienes un motivo vital, como pasa en los barrios profundos y en el mío mismo, en El Palo (Málaga), es caer en adicciones y no saber salir de ahí. Sin embargo, para mí la música, o como te decía antes, esa luz que yo me imaginaba cuando hacía el disco que era la de mi madre, la de mi abuela, para mí han sido los motivos como para salir de ahí, que al final, claro, ha sido la salvación.
La música me ha salvado y también en otras ocasiones de mi vida ha sido el motivo del hundimiento, pero al final cogiéndome a la cuerda que la música me soltaba ha sido la forma de salir.
Dani es músico y cantante, pero también un fenómeno de masas, ¿cómo es para ti enfrentarte a un escenario?
A mí me divierte mucho hacer conciertos. Mira, justo esta mañana estaba desayunando aquí en El Palo y me ha venido un amigo de la infancia y me ha dicho que se acordaba del concierto de Málaga y de cómo me vio disfrutarlo, porque él había visto a otro artista recientemente en el mismo sitio y me decía que no había reconocido el disfrute, en la cara del artista, como si lo vio en mí.
Yo lo disfruto, me fusiono con el concierto y siempre lo he hecho. No te voy a garantizar que en todos los conciertos de mi vida ha sido así, pero es lo que busco cuando salgo al escenario. O sea, busco también entender que lo conseguimos.
Hay algunas fechas que no son las mejores, como estás más cansado o lo que sea, pero yo trato de recordarme a mí que es el fruto de todo lo que hemos luchado desde que somos niños. No me olvido del mérito que conlleva todo lo que hemos hecho.
Algunos cantantes comentan que siempre antes de salir tienen un ritual previo o un tótem (objeto que llevan encima para que les dé suerte y todo salga bien) ¿Es este tu caso?
No, no tengo ninguno físico por así decir. Sí a nivel mental, lo que te decía justo antes. Tratar de tirar del hilo y saber de dónde venimos y cuánto hemos luchado y cuánto hemos sufrido para llegar aquí y siempre recordarme lo afortunado que soy. Agradecer debe ser el ritual que yo siempre llevo a cabo. Entonces, eso y calentar la voz.
Lo último dirías que es esencial, ¿no? Preparar el instrumento.
No creas, para nada. Yo no he calentado la voz hasta hace dos o tres años. Nosotros que venimos del hip-hop yo no recuerdo ver a ningún rapero calentando la voz en el backstage.
La música me ha salvado y también en otras ocasiones de mi vida ha sido el motivo del hundimiento, pero al final cogiéndome a la cuerda que la música me soltaba ha sido la forma de salir
¿Es la primera vez que vas a actuar en Toledo? ¿Cómo esperas a tu público aquí?
Actué en Toledo hace como siete años y como telonero del rapero Foyone. Pero solo sí, sería la primera vez.
Espero que el público esté preparado para disfrutar y que se divierta, que lo pasen grande y que se deje llevar, eso es lo que espero.
¿Qué es lo que hace Dani cuando no está componiendo o girando con su música? ¿Con qué es con lo que te entretienes?
Me gusta ir al cine, yo soy muy cinéfilo, me gusta ir al campo, estar con amigos, comer, el día a día de un chaval normal y corriente, jugar a la Play, muchas cosas. Nada estrambótico, raro o distinto. Me gusta escuchar música y bueno, disfrutar el día, al fin y al cabo, buscar momentos de calidad.
Como buen cinéfilo, ¿qué película nos recomendarías ver?
Pues la vi justo en el cine hace dos o tres meses. Incontrolable, que es británica, se llama I Swear en inglés, y del director Kirk Jones. Me conmovió mucho, tío, me conmovió mucho. Me gustó un montón. Creo que es la mejor película que vi este año.