Florencio Alfaro, trabajador social: “Nos gusta desmontar bulos y el odio hacia los migrantes”
Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Villamalea, en Albacete, han recibido el Reconocimiento 'Somos Km0' en Igualdad y Derechos Humanos otorgado por elDiario.es Castilla-La Mancha en la segunda edición de estos galardones que reconocen a personas, entidades, colectivos o instituciones que trabajan por el desarrollo social, económico o cultural de la comunidad autónoma.
El reconocimiento lo recogió el equipo que trabaja desde hace años en la integración de colectivos vulnerables y busca homenajear su capacidad para proporcionar, desde un municipio de tamaño reducido, recursos y servicios propios de grandes localidades, centralizados para toda la comarca de la Manchuela.
En esta localidad de poco más de 4.000 habitantes conviven más de 30 nacionalidades y los Servicios Sociales ofrecen programas de formación y mediación intercultural, cuyo éxito ha trascendido fronteras, incluso más allá de Castilla-La Mancha.
El trabajador social Florencio Alfaro, al frente del equipo, recogió el reconocimiento de manos de Pedro Pablo Sabrido, delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha. Con un 27% de la población de origen migrante desde hace años se viene haciendo, decía, “un trabajo de pico y pala, silencioso. Yo creo que casi tres décadas, desde 1999, cuando empezó a llegar la población migrante”.
Alfaro destacó no solo la “lluvia fina” del trabajo profesional, sino también “la complicidad de una forma de ser del pueblo, de las asociaciones o entidades religiosas”, que apoyan la labor de los servicios sociales.
Sobre el escenario, la presentadora del acto y periodista Inma Sánchez Morate entrevistaba al trabajador social y le preguntaba sobre las afirmaciones de quienes dicen que “ser extranjero en nuestro país tiene ventajas porque se llevan todas las ayudas” o a aquellos que apuestan solo por “la prioridad nacional”, excluyendo al resto de personas que hoy habitan nuestro país y contribuyen a su desarrollo social y económico.
“Nos gusta trabajar con ejemplos y desmontar eso, con datos, que es lo que llevamos haciendo muchísimos años”, en un pueblo, añadía, donde “hay convivencia, no hay conflictos, no hay delitos, es un pueblo súper tranquilo”. Por otro lado, criticaba los “bulos” en torno a los menores extranjeros no acompañados a los que, lamentaba, “llaman menas para despersonalizarlos y poder atacarlos”. Florencio Alfaro cree que la mejor manera de evitar “ese odio” es visibilizar las historias de los migrantes.
“La ventaja de un pueblo pequeño es que todo el mundo lo conoce o que las redes sociales o las revistas del pueblo hablen de cuál es su día a día, cómo trabaja, cuál fue su experiencia previa. Así el vecino ve quién trabaja a tu lado, quien vive a su lado. Es esa persona a la que en televisión, en radio, en algunas tribunas políticas están criminalizando. Es una forma efectiva de desmentir bulos”.
En Villamalea, presumía, “no está funcionando”.
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