Cambios en agricultura
Es para mí un honor escribir periódicamente, desde hace ya casi tres años, cada dos semanas, en elDiario.es de Castilla-La Mancha. En todo este tiempo, en esta columna, he hablado de todo, de lo cercano y de lo más lejano, de mi ámbito profesional, como ingeniero agrónomo y ex consejero de Agricultura en nuestra región, y de la política nacional e internacional. Con total libertad, dando mi opinión y animando a la reflexión a los lectores. Y hoy me voy a permitir una nueva licencia: hablar de un amigo y darle la enhorabuena.
José Manuel Martín Aparicio es, ante todo, un amigo que, desde hace unos días ejerce -además de seguir siendo alcalde de Mazarambroz, en Toledo, donde su trabajo y esfuerzo, compartido con sus compañeros del PSOE local, se dejan sentir desde hace ya más de diez años- como viceconsejero en la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Se trata de un magnífico profesional, con conocimiento técnico y capacidad política, aptitudes ambas muy importantes para ejercer de viceconsejero.
Me siento muy feliz por su nombramiento, también, porque es un reconocimiento a su labor previa, como delegado de Agricultura en la provincia de Toledo, director general de Desarrollo Rural, jefe de gabinete y director de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, entre 2015 y 2023, siempre a mi lado, dispuesto a asumir las responsabilidades más complejas y los retos más apasionantes que afrontamos juntos en los ocho años en los que fui consejero de agricultura, medio ambiente y desarrollo rural.
Esa lealtad que solo se ejerce desde la amistad que trabamos
Y siempre, desde la lealtad más absoluta, que ejerció desde el primer día hasta el último, en el que asumió un final de etapa, marchándose cuando me cesó el presidente. Esa lealtad que solo se ejerce desde la amistad que trabamos, y el conocimiento y la responsabilidad de alguien, muy poco frecuente, lamentablemente, en la política, capaz de decir al jefe lo que está mal, llevar la contraria y debatir y decidir juntos las soluciones.
Con su nombramiento seguro que gana el campo de Castilla-La Mancha, los agricultores y ganaderos de nuestra tierra. Ellos lo conocen bien, tras años de trabajo, como servidor público y responsable político, y han recibido con alegría su nombramiento.
Para mí, que me duele el campo de mi tierra y que se lo importante que es la gestión de la consejería para los intereses del medio rural, su nombramiento es una extraordinaria alegría.
¡Enhorabuena, amigo!