La rotura del único ascensor de la estación de autobuses de Toledo y la indignación
Una vez más, y van tropecientas, la inactividad de las escaleras mecánicas de la estación de autobuses- sin funcionar desde 2018- y la rotura también del ascensor ha provocado la indignación de los cientos y cientos de usuarios que estos días de Semana Santa se desplazan a la capital regional por un motivo u otro. presentando cara al exterior y a los toledanos usuarios de este medio de transporte.
Se dio la circunstancia de que un autobús con viajeros procedentes de Santander, al llegar a la estación el sábado santo y tratar de subir las maletas al exterior, en la calle, se vieron sorprendidos con esa desagradable situación. Ello ocurría a las 18.30 horas, y según testigos presenciales la situación llevaba más de un día sin solucionarse. Para más inri, una viajera con discapacidad física tuvo que ser subida a la espalda de otros viajeros que se prestaron a ello.
La imagen que se ofrece al forastero es lamentable e impresentable impropio de un país desarrollado y de una ciudad de las que casi todos cacareamos de ser Patrimonio de la Humanidad y no sé cuántas cosas más. Tristemente los viajeros son los paganos de la inacción de la Junta de Comunidades y el Ayuntamiento, dueños de la instalación y responsables del mantenimiento, respectivamente.
Periódicamente, los culpables y responsables de la situación dicen que están cerca de encontrar una solución, pero no es más que prolongar la agonía. Un viajero decía que “si se fija uno en la barandilla está llena de suciedad de estos años sin funcionar y además han puesto un cubo y una valla para impedir el paso, y el cubo parece que lo han sacado de un basurero”. Otros dicen, “que ha puesto una denuncia hace varios meses y ni siquiera le han contestado”.