Castilla-La Mancha sería la región “peor financiada en términos relativos” con el nuevo modelo propuesto por Hacienda

El Ministerio de Hacienda saca adelante su propuesta para reformar el modelo de financiación autonómica en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Lo ha hecho con el voto a favor de Catalunya, liderada por el PSC, y de Canarias, donde Coalición Canaria gobierna con el PP, a pesar del rechazo del resto de comunidades populares y, también, las socialistas Castilla-La Mancha y Asturias.

Previamente, el Gobierno de Castilla-La Mancha pedía al ministro de Hacienda, Arcadi España, que se abstuviese en la votación con el objetivo de que el resultado reflejase “el sentir” de las comunidades autónomas de “un modelo impuesto”.

El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, en declaraciones a los medios de comunicación reiteraba que este modelo de financiación, “se ha negociado exclusivamente” con un partido político, ERC, al que se ha sumado posteriormente el Partido Socialista de Cataluña; y que, por tanto, al ser un modelo que se ha negociado de “manera unilateral con Cataluña, la mayor beneficiada es esta comunidad autónoma”.

Un modelo en el que prima el principio de ordinalidad

Como segunda razón, en cuanto al fondo, Ruiz Molina ha situado que en el modelo propuesto prima el “principio de ordinalidad”, según el cual, “aquellas comunidades autónomas que tengan más acumulación de habitantes con rentas altas tienen derecho a mayor financiación, es decir, que quien paga más impuestos tiene derecho a mayores servicios públicos”.

Para Castilla-La Mancha, ha explicado, la financiación autonómica debe garantizar que todos los ciudadanos y ciudadanas puedan acceder a los mismos servicios públicos y con el mismo nivel de calidad, con independencia de dónde vivan y de la capacidad económica de su territorio.

Y una tercera razón, según el titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, es el efecto concreto que este nuevo sistema de financiación tendría sobre Castilla-La Mancha. En este sentido ha asegurado que, con el modelo propuesto, la región empeora su posición relativa respecto al sistema actual, pasando a ser, “la peor financiada en términos relativos”.

Por ello, ha subrayado que el debate no se limita a una cuestión de principios, sino también de cómo queda la región y de los recursos con los que contará Castilla-La Mancha para financiar la sanidad, la educación, los servicios sociales y el resto de los servicios públicos que presta a la ciudadanía. Y ha reiterado, que su presencia en el Consejo de Política Fiscal y Financiera es en representación del Gobierno de Castilla-La Mancha para “defender los intereses de la ciudadanía de la región”.

La aprobación del CPFF es el primer paso necesario para que el proyecto de ley ahora pase por la mesa del Consejo de Ministros, solo en primera vuelta, y después se enviará al Congreso de los Diputados, donde su recorrido es incierto por la oposición de Junts.