Más residuos peligrosos para Castilla-La Mancha: proyectan dos nuevos vertederos de amianto y chatarra en Albacete
La provincia de Albacete, incluida su capital, sigue sumando proyectos de almacenamiento de residuos peligrosos. Mientras que a principios de agosto comenzó el periodo de información pública para la autorización ambiental de un depósito de residuos de amianto en el paraje La Castra de Albacete, ahora también se ha hecho público el proyecto de un nuevo basurero de este nocivo residuo en Chinchilla de Montearagón.
En este segundo caso, el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), según ha constatado este periódico, ha publicado que la instalación debe someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria debido a los “posibles riesgos para la salud humana y el medio ambiente”. Aunque el plan contempla el almacenamiento temporal y reenvasado en una nave industrial, existen preocupaciones por su proximidad a zonas concurridas y áreas residenciales.
La empresa promotora del proyecto de Chinchilla es Integral de Amiantos Albacete S.L. y prevé una capacidad anual de tratamiento de 900 toneladas de amianto en una nave con un mínimo de 225 metros cuadrados.
Eso sí, este proyecto está lejos de recibir luz verde. El informe emitido por la Consejería de Desarrollo Sostenible destaca que la manipulación de estos materiales peligrosos podría liberar “fibras nocivas”, lo que exige un “análisis técnico más exhaustivo” y la consideración de ubicaciones alternativas.
De hecho, el Ayuntamiento de Chinchilla de Montearagón ya ha emitido un informe desfavorable sobre el proyecto. Concretamente, advirtió de que la nave proyectada por la empresa se sitúa en un área industrial donde existe una presencia continuada de trabajadores en las distintas empresas del entorno. Y también alertó sobre la cercanía de la actividad al suelo urbano de uso residencial, ubicado a unos 2.500 metros de las piscinas e instalaciones deportivas municipales y a 3.260 metros del casco urbano.
El Consistorio municipal señaló asimismo que las tareas de almacenamiento temporal y reenvasado implican una manipulación añadida del amianto, lo cual podría elevar el riesgo de exposición para la población en caso de que ocurra una liberación accidental de fibras.
El pleno municipal de Albacete rechaza el macrovertedero
Se da la circunstancia que el mismo día en que se ha publicado en el DOCM el proyecto para el almacén de amianto de Chinchilla, el pleno municipal del Ayuntamiento de Albacete ha manifestado su rechazo al macrovertedero anunciado para la capital provincial mediante la aprobación de un acuerdo de no conformidad. El alcalde, Manuel Serrano, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los vecinos y ha dicho que la capital provincial “no va a ser nunca la sede de la macroplanta de amianto”.
Del mismo modo se ha pronunciado el Grupo Municipal socialista, de quien ha partido la iniciativa plenaria. Su portavoz, José González, ha señalado que rechazar juntos es “el camino”. “No queremos que Albacete sea el vertedero de amianto donde vengan a traernos los residuos de otros lugares. Desde aquí debemos dar seguridad y tranquilidad a la ciudadanía”.
Pero la cuestión en la provincia de Albacete no queda ahí. Además de los dos almacenes de amianto en Albacete y Chinchilla, por otra parte, ha recibido el visto bueno del Gobierno de Castilla-La Mancha una nueva planta de gestión de residuos electrónicos en la localidad albaceteña de Almansa, en la misma provincia.
Promovida por la empresa Recuperaciones Cargo, la Administración autonómica, al contrario que con el amianto, considera que este proyecto no requiere un proceso más exhaustivo de evaluación ambiental, ya que se considera “ambientalmente compatible”. El motivo: operará en una nave industrial ya existente.
Según la resolución de evaluación ambiental simplificada que ha publicado la Dirección General de Calidad Ambiental en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), la instalación se dedicará a la clasificación y almacenamiento temporal de materiales peligrosos y no peligrosos, incluyendo aparatos eléctricos y electrónicos.
Los dos almacenes de Almansa
Coincide que también en Almansa se proyecta la ampliación de la planta que Acteco Productos y Servicios tiene en esta ciudad dedicada al reciclado mecánico y químico de plásticos y almacenamiento de residuos también peligrosos y no peligrosos.
Se trata de una planta de tratamiento para reciclado mecánico de residuo urbano, procedente de las plantas de tratamiento de Castilla-La Mancha. Actualmente, tras dos procesos de consulta, el Ejecutivo regional está pendiente de declararlo o no “prioritario”, la figura autonómica que regula los proyectos de especial interés socioeconómico y que agiliza los trámites administrativos.
Ahora, a este proyecto de Almansa se suma el mencionado de residuos electrónicos en la misma ciudad. Concretamente, gestionará residuos metálicos (diferenciando el acopio de chatarra férrica a granel y paquetes de chatarra prensada) y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) tanto peligrosos como no peligrosos. En cuanto a los que no tienen la calificación RAEE, se contempla un área de almacenamiento independiente destinada fundamentalmente a baterías usadas.
Adicionalmente, la planta contará con un espacio para el almacenamiento temporal de los residuos de rechazo generados por el desarrollo de su propia actividad.
La función principal de esta instalación será la recepción, clasificación, almacenamiento temporal y expedición de todos estos residuos hacia gestores autorizados para su posterior valorización o tratamiento. La instalación proyectada en Almansa cuenta con una capacidad máxima de almacenamiento de casi 300 toneladas de residuos, y podrá tratar casi un millar de toneladas anuales.
Toda la actividad se llevará a cabo en una nave industrial que dispone de 300 metros cuadrados de superficie ya construida en el Polígono Industrial El Mugrón, distribuyéndose el espacio en áreas específicas de almacenamiento para cada tipo de residuo y garantizar su “correcta segregación y seguridad”.
Esta ubicación está a poco más de un kilómetro del casco urbano de Almansa, a 130 metros del Monte de Utilidad Pública ‘Pinar de Almansa’, a unos 240 metros de la línea ferroviaria Alicante-Madrid, a menos de 500 metros de la vía pecuaria ‘Cordel de Burgos’ y a casi un kilómetro y medio de la Rambla de Las Hoyuelas.
Consumo de agua y energía
Según el documento, el consumo estimado de agua es de 30 metros cúbicos, que se realizará mediante la red municipal y se destinará exclusivamente a los servicios sanitarios de los trabajadores. Este volumen está calculado para una plantilla de tan solo tres empleados durante 250 jornadas laborales al año. Según indica el documento, la actividad no generará vertidos de proceso “ni requerirá agua para las tareas de gestión de residuos”.
En cuanto al consumo de energía, el suministro será exclusivamente eléctrico, con una potencia instalada prevista de 14,7 kilovatios. Destaca que no se requerirá el uso de ningún tipo de combustible para el funcionamiento ordinario de la planta.
A luz de todo ello, la conclusión principal de la Dirección General de Calidad Ambiental de Castilla-La Mancha es que el proyecto no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, es decir, más exhaustiva. Esta decisión se fundamenta en que se estima que la actividad “no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente”.
El órgano ambiental determina que el proyecto es compatible con la preservación de los factores ambientales (tales como la población, la salud humana, los recursos naturales, los bienes de dominio público y las áreas protegidas). Esto se debe principalmente a que toda la actividad se desarrollará bajo cubierta en el interior de una nave ya construida, sin ocupar nuevos terrenos ni afectar de forma directa a espacios protegidos o elementos ambientalmente sensibles.
No obstante, este visto bueno está condicionado al cumplimiento de medidas preventivas, correctoras y de seguimiento propuestas por el propio promotor en su documentación.
Así, el programa de seguimiento y vigilancia ambiental de la planta establece una serie de obligaciones y controles específicos sobre residuos, impermeabilización y drenaje, medición de niveles de ruido y revisión periódica tanto de la maquinaria de recogida, clasificación y almacenamiento de residuos, como del estado de conservación de la solera de hormigón impermeabilizada.
De igual forma, para evitar la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas, el proyecto de la planta de Almansa contempla el almacenamiento exclusivo en el interior para eliminar el riesgo de que el agua de lluvia arrastre contaminantes. Según el estudio de la empresa, toda la nave industrial cuenta con una solera correctamente hormigonada. Las zonas de trabajo, tránsito o almacenamiento susceptibles de causar contaminación estarán pavimentadas e impermeabilizadas de forma adecuada.
En cuanto a la zona de RAEE peligrosos, estará dotada de pavimento impermeable y de un sistema estanco de recogida de posibles derrames, el cual operará de manera independiente a la red de saneamiento municipal. Por su parte, los residuos de baterías usadas se ubicarán en un espacio equipado con los elementos de seguridad y contención necesarios para su tipología.
Otras instalaciones de amianto en la región
Este conglomerado de proyectos para almacenes de residuos peligrosos en la provincia Albacete se suma a otros espacios similares en Castilla-La Mancha. Además del mencionado macrovertedero de amianto en la ciudad de Albacete y del proyectado en Chinchilla, en Novés (Toledo) opera la planta autorizada Recuperaciones Energéticas Novés, S.A. (RENOVÉS), que dispone de una celda específica para “el depósito seguro y eliminación de residuos de amianto”.
Por su parte, en Bolaños de Calatrava (Ciudad Real) existe un depósito, con una celda específica “confinada y aislada” para amianto, en una planta operada por la empresa Ignea Medioambiente, S.L., en la Carretera de Moral de Calatrava, en la finca 'Las Heras'. Su capacidad total supera los más de cuatro millones de toneladas, pero en el lugar también se depositan residuos industriales no peligrosos e inertes.
Finalmente, en El Provencio (Cuenca) el pasado mes de junio se conoció el proyecto para ampliar el basurero de vertidos peligrosos en esta población, incluyendo un depósito de amianto.