Bolaños defiende que no había “información precisa” sobre la entrada a Ceuta y exculpa a Marruecos
El Gobierno defiende sus relaciones con Marruecos y exculpa a Rabat de la entrada en Ceuta de más de 70.000 personas. Durante su comparecencia ante la comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso, el ministro Félix Bolaños ha defendido que el Gobierno no tenía “información precisa” sobre la magnitud de ese acceso masivo y ha desmentido las acusaciones de la oposición sobre la implicación del país vecino en la reciente crisis migratoria. “No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o haya impulsado la entrada masiva de personas en la frontera de Ceuta el 30 y 31 de julio”, ha insistido.
Ante las intervenciones de la oposición, Bolaños ha advertido del peligro de verter acusaciones sin fundamento contra un socio estratégico de España. “Sembrar sospechas sobre un gobierno de un país vecino con el que hay que cooperar y con el que hay que tener buenas relaciones de vecindad no es un buen camino”, ha aseverado. Y ha dicho que el PP y Vox “necesitan un curso acelerado de diplomacia básica” por estar “faltando el respeto, sin ninguna prueba, a Marruecos”.
Además, el titular de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes no se ha desviado de la línea oficial del Ejecutivo y ha reiterado que en la Moncloa no tenían “información ni previa ni precisa de la magnitud de la entrada de 70.000 personas en Ceuta que sucedió el 30 y 31 de julio”. Este martes, la ministra la Defensa, Margarita Robles, insistió en sede parlamentaria en que los servicios de Inteligencia españoles sí trasladaron avisos el día previo a la entrada de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos por la frontera del Tarajal.
Respecto a la situación de los menores migrantes no acompañados que permanecen en la ciudad autónoma, Bolaños ha explicado que la ley española “protege a las personas que están en nuestro país, aunque hayan entrado de manera irregular” y es “especialmente garantista con los menores”. “Deberíamos tener esa mirada humanitaria que en esta Cámara pidió el Papa. Algunos van a misa, pero al Papa ni caso le hacen”, ha dicho el titular de Justicia.
“Hay que garantizar que vuelven a un lugar que sea seguro para su desarrollo personal, que vuelven con sus familias o que el Estado marroquí se hace cargo de sus necesidades básicas. Hay algunos discursos aquí que no son nada humanitarios, son crueles, que son capaces de decir que hay que dejar a los niños y a las niñas absolutamente desamparados, sin la protección ni de sus familias ni de ningún Estado (...). Y lo que protege la ley española es precisamente lo contrario, por eso son procedimientos complejos en España y también en Marruecos”, ha aseverado.
El ministro ha reiterado que la “prioridad” del Gobierno es la devolución “con arreglo a la ley”. “Hay unas garantías, lo cual impide hacerlo de manera inmediata”, ha insistido Bolaños, quien ha recordado que en la crisis de 2021 hubo devoluciones que no se hicieron conforme a la ley y eso supuso la condena por prevaricación de la delegada del Gobierno de España en Ceuta y de la vicepresidenta del Gobierno ceutí.
“Si ustedes dicen que esto se puede hacer inmediatamente y que en cinco minutos se pueden devolver sin cumplir la ley, ustedes tienen que saber que estarían prevaricando y que serían condenados por los tribunales”, ha dicho refiriéndose a los diputados de la derecha y la extrema derecha.
Previamente, la dirigente del Partido Popular Cuca Gamarra había elevado el tono tras los primeros altercados registrados en Ceuta dirigidos contra personas migrantes. Durante su intervención, Gamarra contrapuso la situación de los ceutíes con la de las personas migrantes que han entrado en la ciudad autónoma.
“Los que se están tomando una cerveza en una terraza son los que invadieron su ciudad y les piden paciencia”, ha dicho la diputada después de que el ministro Bolaños hiciera un llamamiento a la calma y asegurara que el Estado “está volcado para devolver cuanto antes la normalidad a la ciudad autónoma de Ceuta” y llamara a evitar “cualquier discurso racista o xenófobo”.
El ministro también ha confrontado con la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, a la que ha afeado sus “discursos de odio” y ha preguntado cómo habría gestionado la entrada en Ceuta de más de 70.000 personas. “¿Me puede decir si, como dicen algunos de sus compañeros, ordenarían disparar contra las personas que pasan a la frontera?”.
Durante su intervención, Bolaños ha defendido que la integridad territorial del país siempre ha estado garantizada y ha advertido sobre el peligro que supondría una hipotética llegada de Vox al Gobierno en coalición con el Partido Popular. Y ha calificado ese escenario de “muy malo para España”.
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