Pradales critica la “descoordinación” del Gobierno en la crisis de Ceuta y reclama de nuevo el estatus de frontera norte para Euskadi
El lehendakari Imanol Pradales ha aprovechado la crisis de Ceuta para volver reclamar que se reconozca a Euskadi el estatus de frontera norte, lo que abriría la posibilidad de acceder a más recursos para la gestión de los flujos migratorios que transitan hacia Europa por la frontera con Francia. Una cuestión que, según ha recordado, está incluida en la agenda bilateral que el Ejecutivo vasco tiene abierta con el Gobierno español. “Las comunidades que tienen frontera necesitan tener capacidades políticas, e instrumentos políticos para dar una respuesta adecuada”, ha señalado el lehendakari. Una postura que ha defendido en varias ocasiones junto al presidente del Gobierno de Canarias -esta comunidad como frontera sur-. “Quienes tenemos responsabilidades políticas sobre el territorio necesitamos contar con capacidades políticas y herramientas necesarias para ejercerlas. Creo que este es un tema que no es menor, y desde luego vamos a seguir insistiendo”.
Pradales ha comparecido tras el primer Consejo de Gobierno después del verano, con el que se da arranque al nuevo curso político vasco, en una intervención en la que ha pesado sobre todo la crisis humanitaria generada en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes y el posible reparto de menores entre las comunidades autónomas. El lehendakari ha sido muy crítico con la actitud del Gobierno de España, del que ha censurado la “tardanza de sus actuaciones y la descoordinación”, y también con principal partido de la oposición. “No han estado a la altura”, ha asegurado.
“Ante una tragedia de esta magnitud, creo que tan solo debiera existir un único camino, y responder de manera eficaz, de manera humana. Y eso significa celeridad, transparencia, colaboración y unidad”, ha dicho. “Por desgracia se ha visto todo lo contrario. Una Europa ausente, un Gobierno que no ha respondido de manera eficaz y una oposición que no está a la altura”.
En este sentido, se ha preguntado si “es tan complicado que en situaciones de crisis como esta, levante el teléfono el presidente Sánchez y el teléfono el líder del primer partido de la oposición, el señor Núñez Feijóo, hablen y se pongan de acuerdo en unos mínimos para hacer un planteamiento común”, ante lo que precisa una “respuesta de Estado”, ha dicho. “No es lo que hemos visto”, ha insistido. “Hay momentos en los que gobernar y hacer oposición exige otra altura política, y creo que la crisis de Ceuta es uno de esos casos”. “Si no es así y estaremos alimentando los extremos y creo que eso es malo para la democracia”, ha insistido.
En cuanto al reparto de menores no acompañados, no ha querido ofrecer muchas concreciones, porque su comparecencia ha coincidido con la conferencia sectorial entre el Gobierno central y las comunidades sobre este tema y no ha querido adelantarse a posibles decisiones. No obstante, ha insistido en que cuando se habla de menores, hay que hablar antes de su protección que de su reparto y buscar el bienestar de esos menores.
Ha señalado Pradales desconocer de cuántos menores no acompañados se está hablando, aunque ha indicado “en cifras no oficiales”, que podría tratarse de alrededor de 2.400 niños de los que más de 800 serían niñas. En cualquier caso, ha destacado que “Euskadi siempre ha sido solidario” en cuanto a acogida, pero ha recordado que el sistema de acogida vasco está “absolutamente tensionado”. Según ha indicado, se tienen acogidos entre 900 y 1.000 menores no acompañados, cuando la capacidad está en el entorno de los 600.
En cuanto a las transferencias pendientes, sigue sin ponerse fecha a la reunión bilateral con Pedro Sánchez, aunque sí ha adelantado que la próxima semana la consejera María Ubarretxena viajará a Madrid para retomar las negociaciones.
Ronda de contacto con partidos y agentes sociales
Por otra parte, el lehendakari ha anunciado que este mismo jueves ha contactado con los partidos políticos vascos y con los agentes socioeconómicos para abrir una ronda de contactos durante la primera quincena de septiembre, en línea con la ronda que realizó el año pasado en el arranque del curso. “El objetivo es afrontar la segunda parte de la legislatura desde el diálogo y la búsqueda de acuerdos, alejándonos de conflictos estériles que en nada benefician a la ciudadanía vasca y favoreciendo nuevos espacios de participación y negociación”. “Nuestro deber es sumar voluntades ante la incertidumbre del tiempo que vivimos”, ha indicado.
En este caso los contactos servirán para analizar tres ámbitos. Por un lado, la situación económica, centrándose entre otras cosas en la evolución de la inflación y su afección a los bolsillos de las y de los vascos“, la valoración de las medidas que se adoptaron parte del grupo de Defensa Industrial para hacer frente a la situación de cierre del estrecho de Ormuz con motivo de la guerra de Irán, el impacto del cambio climático o las medidas de apoyo al primer sector. Y en tercer lugar, tratará con partidos y agentes distintas iniciativas materia de vivienda de Industria, Economía, Seguridad o de euskera, entre otros. En este sentido, ha destacado el Fondo Social de Vivienda como un ejemplo de la necesidad de buscar consensos en los grandes temas. ”Euskadi comparte con otros países avanzados un problema estructural: hay pocas viviendas disponibles y son cada día más caras. Esta es una prioridad para todos y el Gobierno vasco quiere favorecer el consenso“. Ha recordado también que este Fondo Social tratará de sumar la inversión pública con la aportación privada. ”Mi objetivo es compartir las principales líneas de este proyecto para convertirlo, con el mayor apoyo posible, en un elemento catalizador para construir más vivienda de protección pública en Euskadi y hacerlo más rápido“, ha aseverado.
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