Pradales abre este jueves el nuevo curso político vasco marcado por las citas electorales y las transferencias pendientes
El lehendakari Imanol Pradales preside este jueves el primer Consejo de Gobierno vasco con el que arrancará el nuevo curso político, que estará muy condicionado por las citas electorales y por la negociación de las transferencias pendientes. En mayo del año que viene se celebran las elecciones municipales y forales y eso añadirá tensión a las relaciones entre los partidos vascos. La cita con las urnas para las generales es también en 2027, en el mes de julio, si no hay adelanto electoral, por lo que corre el reloj para completar las transferencias que están pendientes antes de que culmine la legislatura.
De hecho, está aún sin convocar la cumbre bilateral entre el lehendakari y el presidente Pedro Sánchez, que estaba prevista antes del periodo estival. La reunión se decidió aplazar “de común acuerdo” al no poder llegar a la reunión de los dos mandatarios con pactos cerrados en torno a las transferencias. Entonces se habló de “después del verano”, sin más concreciones, y el curso político ha arrancado para Sánchez en medio de la grave crisis de Ceuta, por la que dará explicaciones en el Congreso el 3 de septiembre en un pleno extraordinario.
Sobre la mesa de las negociaciones sigue la transferencia de un nuevo paquete de la Seguridad Social (mutuas colaboradoras, la incapacidad temporal y las prestaciones contributivas), el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), y los Puertos de Bilbao y Pasaia que son de “interés general”. Cuestiones en las que no está siendo fácil limar desencuentros, y eso que se ha dejado para una negociación posterior la gestión de las pensiones desde Euskadi, la más difícil de cerrar.
Lo cierto es que el calendario de negociación aprieta, con el fin de legislatura ya cercano, y teniendo en cuenta que los compromisos que se adquirieron dentro del acuerdo de investidura entre el PNV y Sánchez fijaban el año 2025 como fecha para completar íntegramente el Estatuto de Gernika, que el 25 de octubre cumplirá 47 años desde su aprobación. Una fecha que se ha superado ya con creces, aunque sí es cierto que en este periodo se han cerrado importantes acuerdos, como la gestión de los trenes de Cercanías o del Sepe, los permisos de trabajo para los extranjeros o la gestión de Costas.
Además de las transferencias, el Ejecutivo vasco, que celebra su primer Consejo de Gobierno en el Palacio de Miramar de Donostia, como es tradición, tiene como deberes para el curso que arranca dar impulso al calendario legislativo, con leyes pendientes como la de Universidades, la del Sistema Vasco de Cultura, la de Agilización y Simplificación Administrativa, la Ley Turismo, la de Justicia Restaurativa, la Ley de Diáspora Vasca, la Ley de Participación Institucional, o la Ley de Agricultura y Alimentación Sostenible.
También está pendiente, entre otras cuestiones, la aprobación del Fondo Social de Vivienda, el despliegue del Plan de Industria, o la concreción de nuevas inversiones empresariales en las que participe el Gobierno vasco. La última que se ha conocido es la participación junto al empresario José Antonio Jainaga, Kutxabank, BBK y Vital en la OPA sobre la empresa navarra Azkoyen. Además, deberá afrontar medidas para el impulso a la economía vasca, muy condicionada por la situación internacional, y dar salida a las reivindicaciones del sector primario, muy afectado este verano por la sequía.
Las mayores concreciones sobre las líneas prioritarias de esta legislatura se darán no obstante en el Pleno de Política General que tendrá lugar ya a mediados de septiembre.
0