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Por qué hay vacantes sin cubrir en España con 2,5 millones de parados
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Por qué hay falta de mano de obra en algunos sectores y vacantes sin cubrir en España con 2,5 millones de parados

Ilustración sobre vacantes de empleo.

Laura Olías / Yuly Jara

25 de agosto de 2026 21:53 h

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Trabajos por 1.300 euros brutos en ciudades con alquileres a más de 1.500 euros. Ofertas para ocupar puestos elementales en la construcción que consulta una persona parada con titulación superior de más de 55 años. Son un par de ejemplos que aterrizan el aumento de vacantes laborales sin cubrir en España, hasta las 160.000, pese a tener aún un 10% de paro. Un desajuste entre las ofertas y las demandas de empleo que se explica por múltiples razones, entre las que cada vez más se cuela la crisis de la vivienda, advierten sindicatos y patronales.

El aumento de los puestos de trabajo sin cubrir es constante en la última década de recuperación económica en España, de crecimiento del empleo y también descenso del paro. Sin embargo, en los últimos años varias patronales –como las de la construcción, transportes y hostelería– están haciendo sonar las alarmas, por una gran dificultad para encontrar trabajadores y la existencia de decenas de miles de empleos sin candidatos, aseguran.



En un país con récords de empleo, pero todavía con una tasa elevada de paro (gran parte de larga duración y de personas de edad avanzada), estas vacantes son a menudo utilizadas por algunas voces para poner en duda o criticar las “ganas” de trabajar de los desempleados. También para cuestionar el “desincentivo” al trabajo de ayudas como el ingreso mínimo vital (IMV) y el subsidio por desempleo.

Partiendo de que hablamos de personas y de empleos concretos, no de números, existen contextos y necesidades específicas que no son siempre tan fáciles de emparejar –una administrativa de 55 años en paro en Asturias y una nueva oferta en su ciudad como electricista, por ejemplo–. Así, los datos y los análisis sobre vacantes del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), que ha publicado recientemente su estudio anual al respecto, muestran varios motivos concretos que explican este fenómeno al alza.

La magnitud del problema: un 0,9% de los puestos de trabajo

Las vacantes sin cubrir alcanzaron, según los últimos datos oficiales, casi 160.000 puestos de trabajo, recoge la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE. Se trata de máximos de este indicador, que, no obstante, supone una cifra muy reducida dentro del mercado laboral en España. “Un 0,9% de los puestos de trabajo”, apunta Fernando Luján, vicesecretario de Política Sindical de UGT.

Y puede ser incluso menor. Las cifras provisionales de Eurostat del segundo trimestre del año, por el momento solo de ocho países (entre ellos España), reflejan un descenso de las vacantes hasta las 143.000, lo que dejaría el porcentaje en un 0,8%.

“Estamos muy por debajo de la media de la Unión Europea, del 2,1%, y de la zona euro, del 2,3%” de puestos vacantes, subraya también Loli García, de la Secretaría de Empleo de CCOO. Algo también entendible, ya que España tiene la mayor tasa de paro (10%) de la UE, que se sitúa en el 6% de media. En los países con menos desempleo existe mayor 'tensión' en el mercado laboral, porque hay menos candidatos para cubrir nuevos puestos de trabajo.



“Estamos hablando de un problema, que nosotros creemos que lo será a futuro y al que hay que dar soluciones, pero no tiene la relevancia que desde algunos ámbitos se le está dando”, sostiene la representante de CCOO.

Y es que la patronal CEOE, y sobre todo algunas organizaciones sectoriales, aseguran que las vacantes son muchas más de las que refleja la estadística oficial. En construcción hablan de la necesidad de unas “700.000 personas”, tanto para obra pública como de vivienda. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) alerta que en la actualidad hacen falta 30.000 camioneros. Y la patronal Hostelería de España lanzó un portal de empleo este verano para cubrir unas 50.000 vacantes.

Aunque sin cifras, el estudio El ajuste de la oferta y la demanda de empleo 2026, recién publicado por el Observatorio de las Ocupaciones del SEPE, también comparte que la magnitud de la falta de personal es mayor a esos 160.000 puestos de trabajo sin cubrir.

“Una parte de las empresas que declaran no tener vacantes señalan como motivos el elevado coste de contratación o la falta de candidatos con la cualificación adecuada, circunstancias que pueden estar reflejando necesidades de contratación no materializadas o procesos de búsqueda abandonados”. Por tanto, “las vacantes observadas representan solo una parte de las dificultades de ajuste existentes entre la oferta y la demanda de empleo”, concluye el SEPE.

En sentido contrario, hay un factor que está conteniendo las cifras de vacantes en España: los trabajadores extranjeros. “Las personas migrantes desempeñan un papel esencial para cubrir vacantes que no logran atenderse con personal nacional, contribuyendo a la continuidad de la actividad productiva y al crecimiento económico”, reconocen fuentes de la CEOE.

Un camarero atiende en una terraza de un bar del centro de València. EFE/Ana Escobar

Lo hacían ya antes del proceso extraordinario de regularización de migrantes aprobado por el Gobierno (que han solicitado casi 1,2 millones de personas), ya que el empleo extranjero ha sido el responsable de casi la mitad del auge de la afiliación de trabajadores de los últimos años. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), que también recoge el empleo sumergido, su aporte ha sido aún mayor.

La organización empresarial considera que “el proceso de regularización extraordinaria puede tener un impacto positivo en la corrección de estos desajustes estructurales” de vacantes, pero, para ello, “resulta esencial acompañarlo de políticas que faciliten una incorporación ágil y efectiva al empleo formal, alineada con las necesidades reales del tejido productivo”, indican en la patronal liderada por Antonio Garamendi.

“Más allá de que es un derecho, el proceso de regularización de personas migrantes es una necesidad de este país ante el envejecimiento de la población”, sostiene Loli García. En CCOO advierten de que, detrás de las posiciones en contra de la medida, se obvia a menudo que estos trabajadores ya están en España y que “hay mucha gente que está utilizando la inmigración ilegal para hacer explotación laboral”.

Dónde faltan más trabajadores: sector público, construcción, transportes y hostelería

Abordar este problema pasa por hacer un buen diagnóstico de la situación y ubicar dónde están realmente los puestos sin cubrir, así como hacer previsiones de las necesidades de mano de obra en los próximos años, reclaman los sindicatos. Los datos oficiales retratan que gran parte de los empleos vacantes se encuentran en el sector público, indica el SEPE, que centra su estudio en el privado.



“El 33% del total de las vacantes se dan en la Administración Pública”, señala Loli García, que critica que –salvo en sanidad, con necesidades específicas de falta de profesionales– los puestos sin cubrir en el sector público “tienen mucho que ver con las decisiones políticas de no reposición de las que llevamos advirtiendo años”.

Un tercio de las vacantes se dan en la Administración Pública, que tiene que ver mucho con las decisiones políticas de no reposición del personal de las que llevamos advirtiendo años

Loli García, CCOO

El SEPE identifica “la construcción, determinadas ramas industriales, el transporte, la hostelería y algunas actividades sanitarias” como aquellos sectores que “concentran las mayores dificultades de contratación”, si bien precisa que “la intensidad del fenómeno varía significativamente entre ocupaciones y provincias”.

Aunque el sector servicios lidera la gran mayoría de empleos sin cubrir, la “industria y construcción son los sectores donde el número de puestos vacantes muestra un crecimiento más intenso”, advierte el organismo del Ministerio de Trabajo.



Por ocupaciones, que el SEPE considera que es la mejor unidad para estudiar este fenómeno, el estudio señala a “conductores de camiones, camareros, cocineros, albañiles, electricistas, fontaneros, soldadores y distintos perfiles industriales especializados” como los empleos con mayores dificultades de contratación, según los datos del INE y encuestas propias sobre la percepción empresarial y análisis de expertos.

El organismo público añade que la “dimensión territorial” es uno de los hallazgos más relevantes de su último informe, ya que “una misma ocupación puede presentar situaciones de escasez de candidatos en determinadas provincias y, simultáneamente, registrar un elevado número de demandantes en otras”.

Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute, explica que el reparto de las vacantes depende mucho “del mapa de España”. “En las grandes zonas urbanas, como Madrid, Barcelona y Valencia, nos encontramos el problema de que están absorbiendo todo el talento y los empleos digitales”, apunta Arcas, por lo que demandan muchos perfiles tecnológicos, con conocimiento en IA, datos, ingeniería y finanzas, en mayor medida de los trabajadores cualificados en estas materias en estos territorios.

En zonas más industriales, como País Vasco, Navarra, Aragón y Catalunya, “faltan operarios cualificados y técnicos de FP”; en el interior y zonas rurales, como Castilla y León, se notan los problemas “de la despoblación y la dificultad de atraer talento”; mientras que en zonas donde impera la actividad turística, como Balears, Canarias, la costa mediterránea y gran parte de Andalucía, las propias condiciones del empleo (a veces muy estacional y de bajos salarios) y “los problemas de vivienda y movilidad laboral” dificultan cubrir los puestos disponibles, detalla el director de the Adecco Group Institute.

Las causas: laborales y también sociales, como la vivienda

Las dificultades de cobertura son el resultado de causas “estructurales” y de factores “múltiples e interrelacionados”, explica el estudio del SEPE, que varían en función de los sectores y lugares de España.

De manera general, el organismo público señala que la falta de candidatos para los puestos existentes (falta de experiencia o de competencias) es la causa más frecuente por la que las ofertas no se cubren. “Aunque en determinadas actividades también influyen las condiciones laborales, el relevo generacional, la movilidad geográfica y otros factores asociados al funcionamiento del mercado de trabajo”, añade el informe.

Las dificultades “persistentes” están muy extendidas, ya que casi la mitad de las plazas vacantes permanecen sin cubrirse al menos 90 días, lo que las convierte en puestos “de difícil cobertura”.



En concreto, el SEPE detecta en construcción “una notable escasez de mano de obra cualificada”, mientras que los salarios “aparecen como un factor especialmente relevante” en sectores como la educación, la hostelería y los cuidados. Por otro lado, también destacan “otras condiciones laborales” –como los horarios– como impedimentos para ocupar puestos en sectores como el comercio y el ocio y entretenimiento.

La mejora de las condiciones de trabajo, la orientación e inserción de las personas desempleadas por parte los servicios públicos de empleo, así como de la formación y la recualificación de los trabajadores son medidas laborales clave para reducir este “desajuste” entre la oferta y la demanda de empleo, pero cada vez influyen más en las vacantes otros factores sociales y económicos externos al mercado de trabajo.

Tanto en el lado empresarial como en el sindical coinciden en señalar el alto coste de la vivienda como un problema creciente para ocupar puestos de trabajo. Sobre todo en lugares con precios muy tensionados por el turismo, con el ejemplo extremo de Balears. “En Ibiza no va la gente con salarios por 2.000 y 3.000 euros. Esto ya existe”, sostiene Fernando Luján ante los precios desorbitados de la vivienda, que han llevado al Gobierno a aumentar recientemente el plus por residencia en Balears para empleados públicos.

Este coste de la vivienda, “junto a los salarios bajos” muy extendidos en España, “supone un verdadero problema de emancipación de los trabajadores”, coincide Carlos Arcas. El director de The Adecco Institute reclama también actuar ante el envejecimiento de la población trabajadora. “Van a salir del mercado laboral casi 2,5 millones de personas los próximos años y no hay relevo intergeneracional”, alerta Arcas.

Una situación que considera que podría facilitarse con contratos relevo, la migración como elemento “fundamental” y más planificación para que no se pierda la experiencia de la generación del baby-boom que abandona el mercado de trabajo.

De cara al futuro, la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) no parece que esté aliviando este problema. Más bien, al contrario. Según el Índice de Exposición a la Inteligencia Artificial Generativa de la OIT, el SEPE señala que las ocupaciones con escasez de mano de obra están, en general, “poco expuestas a la automatización, mientras que una parte relevante de las ocupaciones en exceso sí lo está”, lo que apunta a que “la presión tecnológica y el desajuste cuantitativo tienden a reforzarse mutuamente en lugar de compensarse”.

En UGT les preocupa especialmente esta transición. “La IA está poniendo en grave riesgo a las personas que están en prácticas y los junior en las empresas”, sostiene Fernando Luján, que recuerda que facilitar estos primeros puestos de trabajo es clave para la emancipación y el desarrollo profesional de los trabajadores jóvenes, que deben acumular experiencia para alcanzar otros puestos más senior. “Tenemos que hacer un pacto de país en este tema y no tenemos mucho tiempo”, advierte el representante sindical.

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