La Interpol desembarca en un hotel de lujo de Toledo con banda sinfónica, mazapán de regalo y taxistas “flipando”
El Hotel Eurostars de Toledo, en el barrio de Buenavista, uno de los más ‘exclusivos’ al norte de la ciudad, acoge los días 20 y 21 de mayo, la 53ª Conferencia Regional de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), con medio millar de asistentes procedentes de más de 50 países.
El evento ha provocado un despliegue policial en toda regla, con casi 200 agentes en esta zona del norte de la capital castellanomanchega, extramuros del Casco Histórico, y con estrictos controles de seguridad que no han pasado desapercibidos para los vecinos y vecinas de la zona, ni tampoco para los taxistas que iban y venían y que han visto cómo los furgones de la Policía Nacional se apostaban en las inmediaciones del hotel.
Entre las unidades participantes en el dispositivo se han desplegado medios aéreos, unidades especializadas de guías caninos o unidades de subsuelo para “garantizar que el dispositivo se desarrolle con total normalidad”.
Los agentes pertenecen en gran medida a la Comisaría Provincial y la Jefatura de la Policía en Toledo, así como de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Toledo y Albacete y de los Grupos Operativos de Respuesta (GOR) tanto de la Comisaría Provincial como de Talavera de la Reina. El despliegue se ha preparado desde hace dos meses a través de reuniones operativas con un incremento efectivo de los agentes en las calles de la ciudad.
“Pensábamos que pasaba algo cuando hemos visto tanta policía por aquí y nos hemos asustado un poco, pero nada, que viene mucha gente importante o algo así”, comentaba a este medio Paula, una vecina de las urbanizaciones cercanas. Pablo, un estudiante de la zona que esperaba el autobús urbano, también ha mostrado su sorpresa. Y su impaciencia: el transporte público se retrasaba. “Lo que nos faltaba”, ha lamentado.
También los taxistas han notado algo de jaleo durante la mañana, con la llegada de muchos de los asistentes desde Madrid, en autobuses desde el aeropuerto facilitados por la organización. “La Policía Local ya nos había avisado, y estamos activos algunos más de los que solemos circular a estas horas, pero no hemos notado nada especial, solo los atascos habituales de entrada a la ciudad. Y como siempre los hay, ahora encima estas cosas... Yo es que estoy flipando”, se quejaba uno de ellos.
“Aceleración” de obras en la ciudad
Este mismo conductor también ha destacado el hecho de que justo en los últimos días, ha visto cómo se “aceleraban” algunas obras de la ciudad, principalmente una de las que más atascos está produciendo: el Paseo de la Vega que da acceso a la Puerta de Bisagra, una de las principales vías de entrada al Casco Histórico.
En este paseo ayer mismo se colocaron las estatuas que ya flanquean el nuevo tránsito - un proyecto del gobierno de PP y Vox para visibilizar en la zona a los reyes visigodos y cristianos-, se eliminaron las placas metálicas que impedían ver el desarrollo de las obras y se terminó el nuevo pavimento. La zona sigue vallada pero ya pueden observarse sus avances.
En el resto de la ciudad no se han percibido especiales incidencias, según la Policía Local, pero sí se prevé que este jueves, día 21 de mayo, y segunda jornada de la reunión de la Interpol, pueda ampliarse el dispositivo debido a la asistencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La elección de la ciudad no es casual y así lo han comentado a este medio desde el departamento de comunicación de la Interpol: “Es un sitio ideal”.
Toledo se ha convertido en los últimos años en un atractivo para la celebración de grandes eventos de este tipo, debido a su cercanía con Madrid y a que se trata de una ciudad pequeña, fácil de ‘controlar’ por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y con espacios muy amplios para albergar este tipo eventos de gran asistencia, como el elegido, el Hotel Eurostars, pero también el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ubicado en la antigua Fábrica de Armas, o el Palacio de Congresos ‘El Greco’.
El espacio escogido para este evento internacional de la Interpol es uno de los dos únicos hoteles de cinco estrellas de Toledo. Está ubicado en la orilla este del río Tajo, en el Palacio de Buenavista, un antiguo cigarral histórico construido a finales del siglo XVI por orden del cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas, tras recibir los terrenos del rey Felipe II.
Según la tradición local y algunos historiadores, el diseño original fue obra del pintor ‘El Greco’, en la que pudiera ser su única incursión conocida en el mundo de la arquitectura, pero este extremo no esta documentado de forma oficial. Lo que sí es público es que, en su época dorada, sus jardines y estancias sirvieron de punto de encuentro para intelectuales y artistas.
De los intelectuales a los turistas... y ahora la Interpol
En el siglo XX, la finca fue restaurada y después ampliada a principios del siglo XXI, respetando la estructura original. Como complejo hotelero, primero lo adquirió la cadena Hilton, que en 2014 lo traspasó a Eurostars manteniendo su calificación de cinco estrellas.
El complejo no ha sido reservado en su totalidad para los asistentes al evento, puesto que mientras que se desarrollaba el acto de inauguración, había turistas entrando y saliendo con sus maletas. Esta situación de libre circulación contrastaba en los accesos al hotel con los estrictos controles para los medios de comunicación.
En la programación oficial facilitada por la Interpol, hay una cena de gala programada para este miércoles, en el Cigarral del Ángel, otro entorno de lujo en la orilla oeste del río Tajo, y muy conocido por tener como chef al toledano Iván Cerdeño.
No hay constancia de que los participantes vayan a realizar alguna visita oficial al Casco Histórico de la ciudad, pero la organización no descarta que algunos “vayan por libre” y realicen alguna excursión privada o algún paseo particular.
Lo que sí han recibido todos lo participantes es un kit de regalos. Entre ellos, cuadernos, bolígrafos, una medalla con el sello de la Interpol y una caja con delicias de mazapán, una de las joyas de la repostería toledana. Algunos asistentes ya las degustaban incluso antes del acto de inauguración, al recoger sus regalos en la entrada de la gran sala de conferencias.
Este amplio espacio para el evento ha sido también el lugar idóneo para un solemne acto de apertura en el que ha destacado la Banda Sinfónica de la Policía Nacional, que ha interpretado el himno de este cuerpo y posteriormente el nacional al inicio de la entrada de las autoridades. Posteriormente, todos los asistentes han guardado un minuto de silencio por los agentes policiales fallecidos en acto de servicio.
Después, la ciudad de Toledo ha estado en boca de todos los intervinientes en la inauguración. La han elogiado durante sus intervenciones el presidente de Interpol, Lucas Philippe; su secretario general, Valcecy Urquiza; y la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. Esta última ha hablado de un “entorno privilegiado” y un “símbolo de coexistencia entre culturas”.
“Esta ciudad es la prueba viva de que el entendimiento no es una utopía si sabemos construirlo paso a paso, y de que en los tiempos más difíciles, es posible convivir en paz. y debemos aspirar a convivir en paz”, ha remarcado.
El encuentro de la Interpol aborda en estos dos días, entre otros asuntos, la lucha contra las redes de delincuencia organizada, el abuso sexual infantil en la Red, la ciberdelincuencia, la lucha contra los centros de estafas, las amenazas emergentes de drogas en Europa y la trata de personas.
Todas las intervenciones y ponencias son privadas, sin acceso de los medios de comunicación, pero la Interpol hará pública la información analizada en su página web.
La Interpol es la mayor organización de policía internacional del mundo, integrada por 196 países miembros. Su función principal es conectar a las fuerzas de seguridad a nivel global para prevenir, investigar y combatir la delincuencia transnacional.
Entre sus labores se encuentra el intercambio de información mediante bases de datos globales con información sobre delincuentes (huellas dactilares, ADN, pasaportes robados, vehículos) accesibles en tiempo real para las policías de todo el mundo; la búsqueda de fugitivos para su localización, detención y extradición según los casos; la emisión de alertas; y el apoyo operativo, es decir, la asistencia a las autoridades locales en investigaciones sobre terrorismo, cibercrimen, trata de personas, narcotráfico y delitos financieros.