Unanimidad de PP, Vox y PSOE en Talavera de la Reina para frenar las plantas de biogás, entre reproches mutuos
Primero fue Albacete, avalada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, y ahora Talavera de la Reina. Dos de las grandes ciudades de Castilla-La Mancha han dado la espalda de forma expresa (y unánime) a la implantación de plantas industriales de biometano en su término municipal.
Este miércoles, PP, Vox y PSOE han votado en contra de que este tipo de empresas puedan desarrollar actividad en la ciudad.
Lo han hecho, eso sí, durante un bronco pleno extraordinario que habían pedido los socialistas, en el que el actual gobierno de PP y Vox, por un lado, y el PSOE, por otro, se han culpado mutuamente de haber abierto la puerta a la llegada de este tipo de instalaciones.
PP y Vox han acusado al equipo de Gobierno de la anterior legislatura encabezado por la socialista Tita García Élez de haber facilitado, con una modificación urbanística, la implantación de este tipo de empresas. “Ustedes facilitaron la implantación de energías renovables y por eso estamos hoy aquí”, ha dicho el portavoz de Vox David Moreno. “Introdujeron en nuestro suelo rústico de manera sibilina un cambio que abrió la puerta a este tipo de proyectos industriales no solo en suelo rústico de reserva sino también en suelo rústico de especial protección, de manera todavía más grave”, añadía el concejal de Urbanismo, Benedicto García.
Los socialistas lo han negado, aduciendo que el único cambio se produjo en relación a las plantas fotovoltaicas. “En 2018, 2019 y 2020 no se hablaba del biometano, ni en Talavera, ni en Castilla-La Mancha ni en España”, decía el portavoz socialista José Gutiérrez.
Hasta cuatro plantas de biogás se han llegado a plantear para la ciudad. Una de ellas, promovida por Montearagon Bioenergy S.L., recibía el pasado 24 de julio autorización ambiental integrada por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, tras recibir el aval de los informes del Ayuntamiento talaverano en abril.
Por un lado la Concejalía de Medio Ambiente, que lidera Vox, le había pasado la pelota a la Concejalía de Urbanismo, que lleva el PP. Y este departamento no se opuso: “No existe inconveniente respecto a la implantación en el término municipal del proyecto de construcción y explotación de biometano promovido por la sociedad Montearagón Bionergy S.L, sin perjuicio de las restantes autorizaciones administrativas y ambientales que resulten exigibles”, rezaba el informe del impacto socioeconómico.
Que el PP y Vox no se hayan opuesto, de entrada, a la llegada de una de las plantas de biogás se lo ha recordado el concejal socialista al gobierno local y el concejal de Urbanismo esgrimía que solo se ha cumplido con la normativa vigente.
Reacción política a un año de las elecciones
Durante el pleno centenares de vecinos y vecinas se han congregado a las puertas del Ayuntamiento talaverano mientras se celebraba el pleno extraordinario para dejar claro su rechazo a este tipo de empresas.
Ese ha sido precisamente el detonante, desde hace semanas, para que se haya producido una reacción política como la de hoy. Queda menos de un año para las elecciones municipales.
El PSOE propuso el pasado mes de julio cambiar el Plan de Ordenación Municipal (POM) para frenar este tipo de proyectos y llevarlo al pleno municipal. También propuso acordar la suspensión de licencias de nueva planta y de actividad para este tipo de proyectos.
En paralelo, PP y Vox se apresuraron, hace algo más de una semana, para iniciar el trámite que modifique puntualmente el POM y para suspender, de forma cautelar, los expedientes para evitar tramitar las licencias que puedan solicitar las empresas de biogás.
Durante la sesión plenaria de hoy todos han estado de acuerdo y han votado a favor de estas cuestiones, pero además PP y Vox han planteado dos cosas más, con el apoyo del PSOE. Por un lado, se va a instar a la Consejería de Fomento a modificar la instrucción técnica que regula dónde y cómo construir cuando se habla de suelo rústico.
“Está en manos de la Junta modificar la instrucción que regula los requisitos para las construcciones en cualquier tipo de suelo. Es tan sencillo como incluir más distancias a estas plantas”, ha dicho el portavoz del equipo de Gobierno Jesús García-Barroso. En su opinión, “es imperativo” que se fije en cinco kilómetros el límite mínimo de distancia entre cualquier suelo urbano y una planta que produzca biogás.
Además, se presentará un recurso de alzada a la resolución de la Dirección de Calidad Ambiental de la Junta de Castilla-La Mancha, con fecha 24 de julio, que otorgó autorización ambiental integrada al proyecto de Montearagon Bioenergy SL. “Se ha ignorado la potestad exclusiva de los municipios para ordenar su propio territorio”, aducen gobierno y oposición en Talavera de la Reina. “No se ajusta a derecho, vulnera el principio de autonomía local que recoge la Constitución”.
Los bandazos para regular este tipo de plantas en la región
Hoy Vox ha puesto en foco en el Gobierno de Emiliano García-Page al que culpa de haber provocado un “efecto llamada” al apostar por un Plan Regional de Biometanización que calcula la implantación de hasta 100 de este tipo de empresas.
Lo cierto es que este plan nunca ha llegado a aprobarse. Se ha quedado sobre la mesa. No solo fue cuestionado por plataformas ciudadanas de toda la región (presentaron 15.000 alegaciones), sino incluso por la Consejería de Sanidad que en sus alegaciones planteaba que no se estaban teniendo en cuenta cuestiones relacionadas con la salud.
En junio, el Gobierno regional daba luz verde a una moratoria para su plan de biometanización. A cambio, lo que ahora está sobre la mesa es un decreto que incorpora nuevas restricciones para aquellas empresas que quieran instalarse en suelo castellanomanchego.
La Junta de Castilla-La Mancha ha posibilitado que los ayuntamientos puedan oponerse, pero de fondo hay una salvedad que sigue 'viva' y que preocupa especialmente a las plataformas ciudadanas: el Gobierno regional siempre se reserva el derecho a considerar que un proyecto pueda ser declarado “prioritario” para la región.