Centenares de personas toman las calles y se manifiestan en Toledo en el 8M: “Ni nietas precarias, ni abuelas explotadas”

Natalia, de 32 años, ha acudido a la manifestación del 8M en Toledo porque “a pesar de que gracias a días y luchas como esta hemos avanzado bastante, todavía queda mucho por hacer para las mujeres”. Además, expone que “hay que educar a los más pequeños en plena igualdad y no solo a las mujeres en la autoprotección, sino también a los hombres y a los niños para ser responsables de sus actos y cuidar también de las mujeres”.

La lluvia ha dado una tregua este 8 de marzo, donde centenares de personas se han concentrado en el Paseo de la Vega para celebrar el Día Internacional de las Mujeres. Las manifestantes, antes de emprender la marcha hasta la Plaza de Zocodover, coreaban enérgicamente “no a la guerra, no a la guerra”, un grito en oposición al conflicto perpetrado por Estados Unidos e Israel contra el pueblo palestino y ahora también contra los y las iraníes.

Desde la Plataforma 8M de Toledo señalan que toman de nuevo las calles “para honrar a toda las mujeres que lucharon antes que nosotras, que fueron perseguidas y silenciadas, pero aun así abrieron el camino”.

Con el lema 'No nos van a callar', explican que “no vamos a dar ni un paso atrás, ni para coger impulso. Luchamos por nuestros derechos y nuestra dignidad por el impulso de todas las generaciones, las que fueron, las que son y las que vendrán”, según destaca Lourdes Madrid, representante de la Plataforma 8M Toledo.

Un mensaje contra el patriarcado que “sigue marcando nuestras vidas, condicionando nuestros cuerpos, nuestro trabajo y nuestras oportunidades”. Desde la plataforma denuncian que realidades como la brecha salarial, la precarización de los trabajos feminizados y la falta de corresponsabilidad siguen castigando a las mujeres: “Muchas siguen afrontando solas la crianza mientras se devalúa su labor y se empeoran sus condiciones”.

En este sentido, Silvia, asistente a la manifestación que recientemente ha sido madre, señalaba que es necesario tener una igualdad real y efectiva, tanto a nivel laboral como social: “Todavía hay muchas empresas que no quieren conceder la conciliación familiar, o incluso por solicitarla te pueden llegar a despedir. Siempre tiene que ser la mujer la que lo solicita, en detrimento de su trabajo, de poder ascender”.

Del mismo modo, un aliado feminista, de avanzada edad, y situado junto a las mujeres que encabezaban la marcha, portaba en sus manos una pancarta que rezaba “el feminismo es igualdad”, para dejar claro qué es lo que persigue este movimiento social.

Mensajes contundentes y reivindicativos, como “Manolo, Manolito, la cena tú solito” o “estamos hasta las tetas, de hacerte las croquetas” han sido coreados al unísono. Desde la Plataforma 8M de Toledo, señalan que el feminismo “es plural, fuerte y organizado. Una fuerza que asusta a quienes temen perder sus privilegios”, añadiendo también que los derechos de las mujeres “no son negociables”, sino universales.

“Ni nos callaron el 25 de noviembre, ni ahora ni nunca. Alzaremos la voz entre la música con la que intentaron taparnos la boca y gritaremos más fuerte y más lejos para que nos escuchen”, ha señalado Dolores Moreno, representante de la plataforma. En esa línea, se han escuchado lemas en voz alta, gritos de “estamos hasta el culo de cerdos machirulos” o “picha violadora a la licuadora”, que ejemplifican el acoso al que siguen enfrentándose día a día las mujeres en nuestra sociedad.

En la manifestación también han estado presentes niñas y niños de todas las edades, que han elaborado sus propias pancartas en casa y han salido a las calles junto a su familia. Mensajes como “que nadie corte tus alas” o “soy la madre de la niña que jamás vas a tocar” A lo largo de la marcha, han participado también asociaciones de mujeres, ONG, sindicatos y representantes de partidos políticos como PSOE e Izquierda Unida-Podemos.

Desde la Plataforma 8M Toledo aseguran que no les van a silenciar “quienes están dificultando el acceso al aborto, ni administraciones que anuncian centros de atención sin recursos reales, ni quienes deterioran la sanidad pública, poniendo en riesgo vidas, ni quienes acosan, violan o maltratan, ni quienes quieren borrar la violencia de género eliminando concejalías de igualdad, ni quienes agitan símbolos para intimidarnos, por supuesto ni quienes intentan devolvernos a un pasado de silencio y subordinación”. En este sentido, han demandado que se mantenga “fuera el fascismo de nuestros ayuntamientos” y se han mostrado críticas con las instituciones públicas de la región castellanomanchega para que dediquen “más medios para parar la lacra del machismo, la desigualdad laboral y de la sociedad y la violencia contra la mujer que sí existe”.

A su llegada a Zocodover, la Plataforma ha concedido a Emiliano García-Page el premio 'Bocazas de oro', según señalan porque “debería medir sus comentarios machistas, impropios de quien ostenta una responsabilidad institucional”. Un premio que “reconoce con ironía y espíritu crítico esa preocupante facilidad para hablar sin medir el impacto, para trivializar el respeto y para confundir libertad de expresión con falta de responsabilidad. Porque no solo se debe gobernar, sino que se debe ser ejemplo de lo que se representa”, han explicado.

Javier, de 53 años, también ha asistido a la manifestación porque explica que “con el auge de la extrema derecha no nos podemos permitir el lujo de que las mujeres pierdan derechos. Tenemos que salir todos y que avancen las mujeres, porque efectivamente son nuestro mejor exponente”. Un testimonio que enlaza con otro de los cánticos decisivos de las manifestantes que coreaban que “Toledo será la tumba del fascismo”.

Por otro lado, en la Plaza de Zocodover han concedido de forma simbólica el premio 'La Teta Violeta' al colectivo Mujeres de Negro contra la Guerra, que desde el año 2015 en Toledo llevan a cabo una “incansable labor en defensa de la paz, la justicia y los derechos humanos”, así como “por su firme compromiso frente a toda forma de violencia, militarismo y conflicto armado”, según explican desde la Plataforma 8M de Toledo.