TOLEDO

Daniela y la misión casi imposible de encontrar empleo siendo mujer trans: “El mercado laboral me excluye totalmente”

El mercado de empleo vive un buen momento en la actualidad. El número de parados y paradas se ha reducido en Castilla-La Mancha casi un 8% en el último año y a nivel nacional se ha superado por primera vez la barrera de los 22 millones de personas trabajando.

Sin embargo, esos buenos datos no llegan a todo el mundo. Daniela Turuelo lleva tres años sin encontrar empleo. Casualmente (o no de forma tan casual, en su opinión), son los mismos años que han transcurrido desde que inició su proceso de transición de género.

“Antes de la transición no había tenido problemas para encontrar empleo más allá de los típicos que puede tener cualquiera”, cuenta en una entrevista con elDiario.es Castilla-La Mancha. “Me los estoy encontrando a raíz de haber empezado este proceso”.

Daniela tiene 40 años, vive en la localidad toledana de Ocaña y pasa buena parte de los días enviando currículums, mirando ofertas o intentando encontrar alguna oportunidad laboral que nunca termina de llegar. Antes de iniciar su transición, explica, había trabajado durante años en atención al cliente: como teleoperadora, dependienta en una tienda de telefonía móvil o en pequeños empleos temporales. “Trabajos precarios”, matiza, “pero trabajaba”.

Su último contrato finalizó poco antes de comenzar su transición y, desde entonces, no ha vuelto a trabajar: “Me he encontrado un mercado laboral que me excluye totalmente”.

Tasa de paro “muy superior” a la media

Su experiencia no es aislada. Un estudio llevado a cabo por el Ministerio de Igualdad en 2022 estimaba, sin contar a estudiantes o personas jubiladas, una tasa de paro del 46,5 % entre las personas trans (41,5 % entre mujeres trans, 48,7 % entre hombres trans y 69,2 % entre personas no binarias). Estos datos son “muy superiores” a la de la media de la población española, aseguraba el informe, que no ofrece datos específicos para Castilla-La Mancha

“La discriminación en el acceso al empleo continúa siendo una dura realidad para muchas personas trans. Particularmente, las mujeres trans son prácticamente dos de cada tres personas que han sido discriminadas por su identidad de género en una entrevista de trabajo, lo que muestra su doble discriminación como mujeres y como personas trans”, concluía la publicación del Ministerio de Igualdad.

Dos de cada tres personas que han sido discriminadas por su identidad de género en una entrevista de trabajo son mujeres trans

Davie Rey, integrante de la Asociación Bolo-Bolo LGTBI y coordinador del grupo Trans-No Binario de la entidad, coincide con esa interpretación, y afirma que la mayoría de personas trans de su entorno están desempleadas. “Las personas trans, y particularmente las mujeres trans, tienen dificultades para acceder al empleo. Y más si son mayores”.

Ejerce la portavocía de Bolo-Bolo Castilla-La Mancha y cita también los datos del Informe socioeconómico ‘Estado LGTBI+ 2025’, elaborado por la Federación Española LGTBI+ y la Universidad de Salamanca, que asegura que el 41,7% de los hombres trans y el 33,4% de las mujeres trans viven en hogares con baja intensidad laboral. Es decir, los miembros activos del hogar que han trabajado menos de tres meses en el último año.

Dependencia económica “total”

Esa es la realidad que Daniela tiene que afrontar durante su proceso de búsqueda de empleo. Afirma que, después de enviar cientos de currículums y de visitar varias oficinas de empleo, también el Centro de la Mujer de Ocaña, en tres años solo ha conseguido una entrevista de trabajo.

También se ha publicitado en portales de Internet, pero asegura que las únicas ofertas laborales que le han llegado por esa vía eran propuestas sexuales. “Todas las proposiciones deshonestas que te puedas imaginar. Yo ya me lo he tomado a risa porque no me lo puedo tomar de otra forma”, afirma resignada.

Esta situación prolongada durante tres años ha terminado afectando a la situación económica de Daniela, que actualmente depende del sueldo de su marido. “Tengo una dependencia económica total de él”, dice. “Y yo tengo derecho a tener libertad económica”.

Davie Rey explica que la vulnerabilidad económica de muchas mujeres trans termina empujándolas hacia contextos muy precarios. “Muchas de estas mujeres se suelen ver abocadas a trabajos relacionados con las artes, que son empleos más fáciles de acceder para ellas, pero suelen ser muy precarios”, critica, añadiendo que “tampoco todo el mundo se puede dedicar a eso”.

Reclama incentivos para la contratación de personas trans

Cansada de su situación, Daniela ha presentado un escrito al Ayuntamiento de Ocaña y al Servicio de Empleo de Castilla-La Mancha para reclamar incentivos a la contratación de mujeres trans. Pide subvenciones para las empresas que incorporen a estas personas en sus plantillas, cupos reservados en el empleo público y que se creen itinerarios específicos de inserción laboral.

También pide “una formación obligatoria” para los técnicos de empleo. “No pueden ayudarme si no entienden mis barreras específicas, con el sesgo en el currículum y el miedo del entorno laboral”, lamenta Daniela.

No pueden ayudarme si no entienden mis barreras específicas, con el sesgo en el currículum y el miedo del entorno laboral

La secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud de CCOO Castilla-La Mancha, Ana Villaseñor, explica que actualmente no existen ninguno de esos incentivos que propone Daniela para favorecer la contratación de personas transexuales.

Sí defiende la existencia de protocolos de acompañamiento para personas trans en las empresas o medidas LGTBI obligatorias en convenios colectivos. Estos protocolos incluyen desde el respeto a la identidad de género hasta mecanismos frente al acoso o planes individualizados para acompañar la transición dentro del entorno laboral.

Aun así, admite que queda mucho camino por recorrer. “Hace falta formación y sensibilización, especialmente entre quienes contratan y dirigen las empresas”, sostiene.

La sindicalista insiste en que el problema no es la falta de formación o capacidad profesional, sino “una barrera de acceso al empleo basada en la discriminación”.

Daniela cree que una parte del problema sigue siendo la deshumanización del debate público sobre las personas trans. “La ley trans se ha hecho muy mediática”, reflexiona. “Pero nunca nadie habla de las historias que hay detrás. De lucha, de tristeza, de depresiones, de intentos de suicidio”.

Por eso quiso contar su historia.

“Quiero que cuando la gente lea esto piense en nuestra situación”, dice. “Que entienda que no estamos pidiendo privilegios. Solo que se nos reconozca como mujeres y ya está”.