ENTREVISTA

Esther Garrido, anestesióloga: “Una experiencia cercana a la muerte no es una alucinación ni una patología”

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Las experiencias cercanas a la muerte, conocidas en el mundo científico con las siglas ECM, están suscitando cada vez un mayor interés en nuestra sociedad. Así lo afirma la anestesióloga albaceteña, Esther Garrido, licenciada en Medicina por la Universidad de Valencia y especialista en Anestesiología y Reanimación. En una entrevista con elDiario.es de Castilla-La Mancha agradece la oportunidad de explicar estos fenómenos, “uniendo el rigor científico con la dimensión espiritual y mística”.

Garrido trabaja desde el año 2005 en el Hospital General Universitario de Albacete, desarrollando su actividad anestesiológica, tanto en el Área Quirúrgica como el ámbito de Reanimación y Cuidados Críticos. Durante estos más de 20 años, ha llevado a cabo cirugías de trasplante cardiopulmonar, hepático y renal. Además, cuenta con formación específica en los campos del duelo, cuidados paliativos y atención al final de la vida.

Además de colaborar como profesora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), participa con la Fundación Icloby en un estudio mundial sobre Experiencias Cercanas a la Muerte y la Conciencia durante el Paro Cardíaco, el denominado 'Proyecto Luz'. “Se trata de la primera investigación prospectiva internacional multicentro en lengua española”, ha subrayado la doctora Garrido, investigadora principal de dicho estudio global en el Hospital de Albacete.

Gran parte de la ciudadanía está descubriendo en los últimos años experiencias cercanas a la muerte de familiares, amigos, conocidos, y también a través de los medios de comunicación, redes sociales, ensayos, documentales. Sin embargo, entendemos que hay cierta confusión con esta terminología. Usted, como especialista e investigadora en ECM, ¿cómo lo definiría de forma pedagógica?

Actualmente no hay una terminología exacta para definir una ECM, pero todas las que existen incluyen unas determinadas características. A mí la que más me gusta es la que acuñó el cardiólogo holandés Pim Van Lommel, quién la define como un estado especial o expandido de conciencia que experimentan algunas personas, durante una situación crítica vital, como es el caso de un coma o una parada cardiorrespiratoria, momentos en los que estos pacientes tienen memoria o recuerdo de impresiones vividas de forma lúcida, clara y estructurada.

¿Qué características o patrones comunes tienen estos momentos por los que atraviesa un paciente o una persona que se encuentra en el umbral de la vida y la muerte y que experimenta una ECM? Para explicarlo de forma más sencilla, ¿cómo diferencian una ECM de otro episodio que podría acercarse o aproximarse?

Existen muchos estados alterados de conciencia, entre ellos, los sueños lúcidos, la lucidez terminal o las salidas de la conciencia del propio cuerpo, sin embargo, el mundo científico clasifica las ECM a través de la escala fundada por el psiquiatra estadounidense, Bruce Grayson, para enmarcar realmente que nos encontramos con una ECM, cuantificando y midiendo su intensidad a través de una escala de 16 preguntas agrupadas en cuatro esferas “cognitiva, afectiva, paranormal y trascendental”.

El psiquiatra Bruce Grayson creó una escala para identificar una ECM

En ellas se analizan si ha habido “revisión de vida o no”, “alteración del espacio-tiempo”, “si hay alegría y unión con el universo”, “la luz o túnel” o “visiones de convivencia con otros seres en otra dimensión”. La escala tiene 32 puntos y a partir del séptimo, la clasificamos como ECM y a mayor puntuación, más intensidad del fenómeno.

Hace pocos días nos llamó la atención una frase que usted expresó cuando se refirió a las ECM como una “expansión gigante cognitiva cuyo espacio y tiempo es diferente al que conocemos”. Además, insistía en que se producen independientemente de edad, sexo, ideología, creencias o religión...

Una ECM es un fenómeno lineal y por tanto “todo se percibe en el ahora. Lo pasado, presente y futuro se funden y a una velocidad inimaginable. Sobre la segunda cuestión, me gustaría señalar que hay cientos de estudios prospectivos desde el año 2000 donde se registran la relación entre variables y la aparición de una ECM. En ningún estudio se ha podido determinar que las variables como sexo, edad, rango etario, nivel socioeconómico, cultural o la opción religiosa influyan en las ECM. Ninguna variable de éstas es característica y , por lo tanto, cualquier persona puede tener una ECM. 

¿En qué momento de su trayectoria profesional como médica anestesióloga comenzó su interés por las ECM? ¿Fue algún caso concreto el que despertó su motivación investigadora o fue a lo largo de su vida profesional cuando arrancó este interés?

Mi vocación científica pudo despertar mi interés por estos fenómenos, pero también la curiosidad por la conciencia cuando el enfermo está dormido profundamente tras una cirugía o una parada del corazón. Me preguntaba: ¿dónde estará esta persona? Por otro lado, algunos pacientes narraron sus historias experimentadas en esos momentos, algo que me llevó al campo de la investigación de estos fenómenos. En mis últimos años, me pregunto con mayor asiduidad: ¿qué hay más allá de la vida?. Debe haber algo más grande no material de lo que formamos parte. Así uní la ciencia y lo trascendental, y tengo interés por dar respuestas a mi curiosidad e inquietud.

¿Cuál fue el último caso diagnosticado como ECM que ha conocido? Por cierto, ¿podemos usar la palabra diagnóstico a la hora de que ustedes tengan claro que se ha producido en una persona una ECM? Sabemos que una ECM no es una patología.

Con una gran investigación en marcha y utilizando el secreto profesional, no podemos trasladar estudios de ECM que están en marcha y abiertos. Todos los casos que podemos narrar son pasados. Uno de los últimos fue el de una mujer que durante un posparto tuvo un sangrado masivo y experimentó una ECM con salida del cuerpo, el túnel, un nuevo espacio-tiempo, estado de paz y cruce con seres familiares, hasta que volvió a sentir la pesadez y el dolor. No se puede decir que las ECM se diagnostiquen, sino que se estudian para poder “constatar”. Una ECM es una vivencia y no es una alucinación, ni una enajenación mental, ni una patología.

¿Recomendaría que estas personas cuenten o expliquen su ECM en el menor tiempo posible para salir de un posible aislamiento psicológico que pueden padecer al tener miedo a narrar estas vivencias?

Es cierto que las personas que han vivido una ECM les ha costado mucho contarla, entre otras cosas, porque el propio paciente no sabe muy bien qué ha ocurrido, el desconocimiento, dónde colocar la experiencia, y por el entorno familiar o sanitario. La mayoría de las veces estos fenómenos se atribuyen a la administración de unos determinados fármacos en un estado de coma o un trastorno psicológico por una parada cardiaca. Los medios de comunicación y las redes sociales han proporcionado y dado voz a estas personas, ayudando y acompañando a otras. Estas vivencias hay que contarlas cuando cada uno cree que es el momento.

¿Qué aspectos psicológicos cambian en las personas que han experimentado una ECM? Usted, como especialista en la materia, ha subrayado en numerosas conferencias que estas personas retoman su vida con mayor vitalidad, espíritu positivo y ganas de vivir. También ha trasladado que muchos pacientes tardan mucho tiempo, e incluso años, en transmitir su ECM.

Cada vez que estas personas cuentan su ECM hay un cambio de propósito vital, un giro a nivel de espiritualidad, mayor preocupación por intensificar la relación con los demás y especialmente con su entorno. Precisamente el 'Proyecto Luz' sigue a estos pacientes y descubrimos mayor altruismo en sus vidas cotidianas. 

¿Por qué en la actualidad se tiene más conocimiento de las ECM? ¿Qué factores destacaría de los últimos años para explicar que se conozcan más?

Lo primero que hay que decir es que desde que el hombre vive en La Tierra, en todas las civilizaciones, pueblos antiguos y razas se han contado y relatado ECM, pero es verdad que en las últimas décadas se ha producido una explosión de casos que se han narrado. Una de las causas más influyentes ha sido el avance en las maniobras de reanimación cardiopulmonar y el tratamiento de los pacientes críticos.

Los tiempos de actuación y la extensión de los desfibriladores han logrado que se recuperen muchas paradas cardiacas. En el caso de pacientes críticos, los tratamientos tienen porcentajes de supervivencia mucho mayores, incidiendo en una mayor posibilidad de que esas personas cuenten estas vivencias. Es incuestionable que las redes nos han facilitado que conozcamos casos de otros lugares, países y continentes, y nos llegan por todos los lados. Por lo tanto se conocen más ECM y ese es el factor específico.

El avance en la reanimación cardiopulmonar y tratamientos para pacientes críticos han aumentado el conocimiento de las ECM

La ciencia, la tecnología y la investigación avanzan en muchas áreas del conocimiento. ¿En qué momento se encuentra la investigación científica de las ECM y hacia qué dirección se dirigen? Esta investigación que imaginamos se produce en muchas partes del mundo: ¿está articulada? Es decir, ¿hay intercambio continuo de información entre los investigadores para digamos avanzar en conjunto?

El Hospital de Albacete se encuentran inscrito en el 'Proyecto Luz' (el mayor proyecto a nivel mundial), con conexión con hospitales de otros países, ahora vertebrado a través de la lengua castellana. En estos centros sociosanitarios se hace una réplica de la escala de Van Lommel, llegando a la conclusión de que la estimación de las ECM se sitúa en torno al 18 por ciento de un registro mundial de 338 pacientes. Este proyecto está sufragado íntegramente por la Fundación Icloby, con capital privado, realizando el estudio clínico, la recogida de datos y los análisis estadístico y metodológicos. Esta investigación, en la que estamos inmersos muchos profesionales sanitarios, la desarrollamos fuera de nuestra jornada laboral, con entrevista al paciente, complementado con nuestros estudios clínicos, pero no hay “ayuda pública” hasta el momento.

Para mucha gente que se está interesando ahora por las ECM, ¿qué libro o lectura recomendaría para ir entendiendo realmente qué es y no confundirlo con otros episodios que puede experimentar una persona a la que se le administra anestesia en una intervención quirúrgica o en un momento clínico crítico?

Hay mucha bibliografía al respecto, pero el pionero de las ECM fue el libro del doctor Raymond Moody 'Vida después de la vida', donde se relatan y explican muchas ECM con narraciones personales. También destacaría el libro del neurocirujano Eben Alexander 'La prueba del ciego', quién tras autoproclamarse ateo y agnóstico, vivió una ECM a raíz de una fuerte meningitis, y cuenta su transformación.

Independientemente de estos títulos, hay un ensayo sobre la investigación de la conciencia del doctor Pim Van Pommel que se llama 'Conciencia más allá de la vida'. En los últimos años también han proliferado muchos libros y estudios publicados de autores españoles al respecto.

Por cierto, ¿las ECM sólo se producen cuando una persona está en ese trapecio fino y delgado que une la vida con la muerte, tras sufrir un episodio clínico de carácter muy severo o hay casos en los que pueden experimentarse sin factores externos que incidan en nuestro organismo?

En algunas charlas y conferencias he explicado ECM que, en momentos de eventos vitales críticos, y quiero añadir, en estados meditativos muy avanzados, pueden llegar a conseguir episodios y reproducciones con gran similitud a las ECM, con la aparición de guías espirituales, momento de paz y luz. Sin embargo, ese cambio vital y el no tener miedo a la muerte no se dan en estos casos de meditación. Por otro lado, algunos alucinógenos o compuestos con psilocibina pueden inducir a estados muy similares. La Universidad de Hopkins está estudiando la neurobiología de las ECM, aunque la clave se encuentra en si hay o no cambio “vital”.

¿Quiere remarcar o trasladar alguno concepto y explicar de forma didáctica algunas cuestiones que usted como especialista crea que pueden ser de interés?

Hemos hablado de las ECM en su ámbito médico y científico, pero me gustaría aprovechar esta oportunidad para destacar la parte trascendental del ser humano. Hay que remarcar que son personas las que nos cuentan estas experiencias y no hay que criticarlas, verter falsedades, menospreciar o juzgar, sino escuchar y ayudarlas si está en nuestras manos.

Para cooperar, lo mejor es facilitar que intercambie su vivencia y la integre en organizaciones que se dedican a este campo. Este es un camino andado que puede ayudar a otras personas que han pasado por esta situación vital. Somos seres espirituales que vivimos una experiencia terrenal y las ECM se aproximan a responder las preguntas que siempre se hizo la humanidad con respecto a si solo somos un cuerpo, qué hay más allá, para qué estamos aquí.

Todos estamos en el mismo camino, en diferentes momentos, pero el fin último es el mismo. Las ECM vividas deben servir como aprendizaje, crecimiento y ayuda para el resto de la humanidad.