Castillos de cuentos de hadas, lagos y pueblos: rutas y recorridos con encanto en una de las regiones más otoñales de Europa
La época otoñal proporciona muchos lugares de ensueño dentro de Europa y a nivel mundial para disfrutar de las distintas tonalidades que adquiere la naturaleza, que embellece bosques, pero también paisajes urbanos. En el sur de Alemania, la región de Baviera es una de las más destacadas para disfrutar de este momento del año, todavía con temperaturas medias y horas de luz suficientes para practicar senderismo o visitar algunas de sus ciudades más destacadas.
Un lugar, además, que escapa de las rutas más populares de viaje, sin las aglomeraciones turísticas del verano, y con un clima más fresco, pero que todavía es moderado. Su capital, Múnich, hace fácil su llegada a la zona y ofrece facilidad no solo de transporte, sino también de alojamiento.
La Baviera más natural: senderismo entre lagos, montañas y castillos
Si por algo destaca la región de Baviera en los meses de septiembre, octubre y noviembre es por los colores rojizos y amarillos que ofrecen sus bosques y praderas, con zonas relevantes donde disfrutar de ello como son los Alpes Bávaros, los lagos Eibsee, Sylvenstein o Königssee, además del llamado Bosque Bávaro, en el que uno de sus rincones preponderantes son las Cascadas de Rissloch.
En estos lugares mencionados, en las montañas y lagos de esta zona del sur de Alemania, una de las actividades recomendadas es el senderismo, que además se beneficia del aire fresco y limpio de esta temporada, y de rutas menos concurridas, con colores especiales.
Aunque otro de los atractivos turísticos de Baviera y que la hacen un lugar conocido en Europa son sus castillos, muchos de ellos bautizados como de cuento de hadas, como el famoso Castillo de Neuschwanstein en Füssen o también el Palacio de Linderhof, ambos rodeados de bosques otoñales, siendo también una de las opciones preferidas, por lo que también es uno de los puntos más concurridos.
Ruta otoñal más urbana: ciudades, pueblos y ferias
Otra posible ruta otoñal en esta región es la de hacer un recorrido por algunos de sus pueblos y ciudades con encanto, que todavía adquiere un punto más en esta época, como son Mittenwald, Rothenburg ob der Tauer, Bamberg o Berchtesgaden, que ofrecen también un ambiente tranquilo y pintoresco a la vez, que se pueden completar con una visita a Múnich o Nuremberg.
A todo ello hay que sumarle la posibilidad no solo de disfrutar de la naturaleza, de monumentos y de ciudades, sino también de tradiciones y festividades, como es el famoso Oktoberfest, pero también ferias locales de cosecha y mercados al aire libre como es el caso del Viktualienmarkt.
Si se prefiere un plan a medias entre naturaleza y lo urbano, o una actividad original, es la recogida de calabazas, con los anteriormente mencionados festivales de la cosecha, o famosas granjas que ofrecen tallado, pero también pantallas de calabaza gigantes, siendo entre septiembre y octubre el momento de su cosecha.
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