La histórica minería de caolín enfrenta a dos pueblos de la Serranía de Cuenca

El caolín es una arcilla blanca, rica en minerales que se utiliza para la cosmética, la industria cerámica y papelera y también para la agricultura, como capa protectora de cultivos contra el sol o las plagas. También se conoce por su aplicación en investigación biomédica y otras soluciones tecnológicas y medioambientales. En Castilla-La Mancha, una de las zonas de mayor explotación de este mineral se encuentra en la Serranía de Cuenca, en el área de varios pueblos donde lleva extrayéndose desde hace décadas.

Ahora, se ha convertido en objeto de controversia entre dos localidades de la zona, después de que el Ayuntamiento de Carboneras de Guadazaón, en el área de influencia de esta minería, haya aprobado por unanimidad una moción en defensa de la continuidad de su extracción, al considerarlo “clave para la supervivencia económica y social del territorio”.

Según expone el texto de la moción, la actividad extractiva del caolín no puede entenderse como un hecho aislado, ya que genera “un efecto económico que trasciende el ámbito municipal”.

En este documento se expone que la industria sustenta de forma directa a 60 trabajadores y a otros 30 de manera indirecta, y constituye el “soporte económico” de cerca de 90 familias repartidas entre Arguisuelas, Carboneras de Guadazaón, Cardenete, Almodóvar del Pinar, Fuentes, Landete, Mohorte, Arcas y la ciudad de Cuenca.

Según detalla, la extracción del mineral mantiene además una intensa actividad logística, con entre 80 y 100 camiones diarios, lo que sostiene una “red indirecta de pequeñas y medianas empresas vinculadas al transporte, el mantenimiento, el comercio, la hostelería y otros servicios esenciales en la comarca y la capital”.

El Ayuntamiento advierte de que la paralización de esta actividad provocaría “un éxodo de familias y un agravamiento del proceso de despoblación” que sufre la Serranía conquense. En esa moción, el Ayuntamiento de Carboneras de Guadazaón destaca que la minería del caolín se desarrolla bajo “estrictos estándares medioambientales”, con estudios de impacto, evaluaciones, planes de restauración y garantías “que aseguran la devolución de los terrenos al entorno natural una vez finalizada la explotación”.

En este sentido, defiende que el debate no debe plantearse como una confrontación entre industria y naturaleza, sino como “una decisión entre mantener uno de los pocos motores económicos que sostienen la comarca o permitir que el avance del despoblamiento continúe”.

La moción ha provocado revuelo en la localidad vecina de Arguisuelas. Desde el pasado mes de marzo, la población de este municipio ya se había organizado ante la posibilidad de ampliar las excavaciones mineras y ha creado la plataforma ‘SOS Arguisuelas’, que rechaza de pleno la moción de Carboneras y el “agresivo avance minero” impulsado por la empresa EuroArce en la zona.

El foco puesto en el mirador de 'El Viso'

Esta empresa, impulsada por el Grupo SAMCA, se centra en la extracción de minerales, proceso y venta a industrias cerámicas del levante español. En 2009 adquirió un sitio y planta en Arguisuelas para la extracción de caolín. Según la plataforma vecinal, en 2022 puso el foco un punto situado a menos de un kilómetro del núcleo urbano: el mirador de ‘El Viso’, paraje “muy apreciado” por los vecinos.

Sostiene este colectivo que esa zona ahora se ve amenazada y puede “correr la misma suerte” que otros territorios del pueblo que ya son historia como ‘El Lagunillo’, ‘El Collado del Hongo’, ‘La Veguilla’, ‘El Hornillo’ o ‘El Rincón de la Puente’. Este proyecto ha servido, por tanto, como desencadenante de la “indignación” de un pueblo que lleva años “soportando el desastre ambiental que suponen estas excavaciones a cielo abierto”.

La cuestión es que por primera vez en décadas, los habitantes del pueblo se han unido con la intención de hacer frente a estos “gigantes”. Entre sus acciones, una recogida de firmas que cuenta ya con más de 300 apoyos y una red de sustento entre comunidades afectadas con plataformas activistas como ‘Estercuel es futuro’.

La economía y vida de Arguisuelas, municipio perteneciente a la Vega del Guadazaón, comenzó a verse afectada por la actividad minera en la década de los 70, presentándose ante el pueblo como una gran oportunidad de impulso económico.

Años después, el crecimiento que ha experimentado la población “se podría catalogar como inexistente”. 'SOS Arguisuelas' quiere ahora poner freno a la ampliación de las minas, así como “promover la restauración inminente de los parajes afectados”. Para ello va a promover movilizaciones vecinales y lazos entre las comunidades efectadas a nivel provincial e incluso nacional. “Solo así es posible darse cuenta de que las maniobras de estas corporaciones son siempre similares; ofreciendo pan para hoy y hambre para mañana”.